¿Qué dice y no dice el sexto mandamiento?
1) El sexto
mandamiento quiere decir que si el espíritu de mi papá o de algún familiar
muere. ¿Su espíritu puede vivir en mí?
No, cuando muera una persona no puede vivir dentro de ti, ni
ninguna persona dentro de otra. Sino estaría contradiciendo las Sagradas
Escrituras que dice:
"Porque los que viven saben que han de
morir; pero los
muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en
olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y NUNCA MÁS
TENDRÁN PARTE en todo lo que se hace debajo del sol." Reina Valera Revisada (1960).
(1998). (Ec 9:5–6). Miami: Sociedades Bíblicas
Unidas."
Obsérvese lo que dice este el
párrafo: “la memoria del
que muere es puesto en olvido” es decir, que una persona muerta no puede ir
donde ti; porque no tiene memoria. Ahora bien, al decir el sexto mandamiento:
que “el espíritu no muere”, se está refiriendo a la forma de actuar de aquella persona. Es
decir, las obras que hacía o como vivía aquella persona buena continúan, tal
como dice el siguiente párrafo de las Sagradas Escrituras: “Bienaventurados de
aquí en adelante los que mueren en el Señor, . . . porque sus obras con ellos
siguen.”
Por ejemplo, supongamos que una persona que cuando estaba
vivo era una persona que murió en el Señor y que hacia lo que le decía Jesús, cuando esta
persona muera lo que él hacía no morirá, sino que continua; ya que Jesús está
vivo, y continuara Jesús la
obra que hacia esta persona si él lo requiere en otra persona o en otras
personas.
Es por esta razón que el sexto mandamiento dice: “no matarás a una persona buena; porque
Jesús y los que le siguen por donde quiera que vaya: terminarán la obra que
dejo inconclusa,” y también dice: “y de igual manera no matarás a una persona
mala; porque Satanás y sus ángeles perfeccionarán y multiplicarán su maldad.
2) Ahora surge la
pregunta del millón, ¿Cuál es la diferencia de que muera un bueno o un malo si
sus obras continúan; ya sea por Jesús o Satanás? Y peor aún ¿Si cuándo uno
muere nunca más tendrá parte en lo que se hace bajo el sol; tal como dice
Eclesiastés 9:5-9?
La
diferencia radica es que cuando: la codicia o avaricia o alguna otra cosa de una
persona, le ponemos en apretura a una persona buena y
le causa la muerte; no se le está poniendo tan solo a él sino también a
Jesús. Es por ello registra las Sagradas Escrituras, que cuando en el Juicio
final todas las personas que ponen en apretura para que una persona buena muera
y pregunten a Jesús ¿cuándo te vimos Jesús desnudo, hambriento sediento, . . .?
Jesús les responderá, lo que le hiciste a uno te estos más pequeñitos a mi lo
hiciste.
El
profeta Isaías confirmando lo que acabamos de decir, explica poniendo a Ariel
como ejemplo, para lo que entendamos de una mejor manera; donde en Ariel
existían personas buenas y malas y fueron puestos en apretura hasta que
murieron. Veámoslo:
“¡Ay de Ariel, de Ariel, ciudad donde habitó David! Añadid un año a otro, las fiestas
sigan su curso. Mas yo pondré a Ariel en apretura, y será desconsolada y
triste; y
será a mí como Ariel. Reina Valera Revisada
(1960). (1998). (Is 29:1-2). Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.”
Observe lo que
dice Isaías 29:1-2 la frase: “y será a mí como Ariel”.
Es decir, que cuando Ariel fue puesto en apretura por personas para causarle la muerte, también a Jesús se le pusieron también en Apretura. Es por esa
razón que cuando una persona buena se le da muerte; si bien es cierto esa
persona nunca más les molestará. Pero como Jesús está
vivo y está en apretura, entonces él si molestará a todas las personas por causa de esta persona buena que se le dio muerte,
y será tal forma la molestia; que será como si dicha persona
que le dieron muerte les esté hablando como un fantasma y les
esté susurrando desde el polvo, para que terminen la obra que el dejo
inconclusa esta persona buena.
Esto que
acabamos de decir, el profeta Isaías lo confirma en este mismo capítulo 29;
diciendo de Ariel lo siguiente:
“Porque acamparé contra Ariel alrededor, y le sitiaré con campamentos, y levantaré
contra ti baluartes. Entonces serás humillada, hablarás desde la tierra, y tu habla
saldrá del polvo; y
será tu voz de la tierra como la
de un fantasma, y tu habla susurrará desde el polvo.
Y la
muchedumbre de tus enemigos
será como
polvo menudo,
y la multitud de los
fuertes como tamo que pasa (Es decir, esta persona nunca más les
molestará); y será repentinamente, en un momento.
Por Jesús de los ejércitos
serás visitada con truenos, con terremotos y con gran ruido, con torbellino y tempestad, y llama de fuego consumidor.
Pero ¿Cuál fue la
consecuencia de todos los que pusieron en apretura a Ariel hasta que murió? y
¿Cuál es la consecuencia de que hoy en día se ponga en apretura al monte de
Sion y los que en el habitan?
Y será como
sueño de visión nocturna la multitud de todas las naciones que pelean contra
Ariel, y todos los que pelean contra ella y su fortaleza,
y los que la ponen en apretura, y les sucederá
como el que tiene hambre y sueña,
y le parece que
come, pero cuando
despierta, su estómago está vacío; o como
el que tiene sed y sueña,
y le parece que bebe, pero cuando despierta, se halla cansado y sediento; así será la
multitud de todas las naciones que pelearán contra el monte de Sion.”
(Reina Valera Revisada (1960). (1998). (Is 29:3-8).
Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.)
Para entender algo más de lo que les pasa a los que quieren poner en apretura hoy en día, al monte
de Sion y a los que en el habitan. (Es decir quieren poner en apretura al camino de santidad y a los que en él habitan. Is 49:11;
Sal. 2:6; Isa 4:3) Veamos la siguiente cita; donde nos habla cual es la
herencia de los siervos de Jesús:
“Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da
voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los
hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jesús.
Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas;
no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.
Porque te extenderás a la mano derecha y
a la mano
izquierda; y tu descendencia
heredará
naciones, y habitará
las ciudades asoladas.
No temas, pues no serás confundida; y no
te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la
vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.
Porque tu marido es tu Hacedor; Jesús de los ejércitos es
su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será
llamado.
Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te
llamó Jesús, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios
tuyo. Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes
misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un
momento; pero con misericordia
eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor. Porque esto me será
como en los días de Noé,
cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he
jurado que
no me enojaré contra ti, ni te reñiré.
Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi
misericordia, ni el pacto
de mi paz se quebrantará, dijo Jesús, el que tiene misericordia de ti.
Pobrecita,
fatigada con tempestad, sin
consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré, tus ventanas pondré de piedras preciosas, tus puertas de piedras de carbunclo, y
toda tu muralla de piedras
preciosas.
Y todos tus hijos serán enseñados por Jesús; y se multiplicará la paz de tus hijos, con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión,
porque no temerás, y
de temor, porque no se acercará a ti.
Si alguno conspirare contra ti, lo hará
sin mí; el que contra ti
conspirare, delante de ti caerá.
He aquí que yo hice
al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y
que saca la herramienta
para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir.
Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra
ti en juicio.
Esta es la herencia de los siervos de Jesús, y su
salvación de mí vendrá, dijo Jesús.”
(Reina Valera Revisada (1960). (1998). (Is
54:1-9). Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.)
Ahora que
sabemos la herencia de los siervos de Jesús, surge la siguiente pregunta del
millón, ¿Qué ocurre si en vez de poner en apretura al monte de Sion y a los que
moran en él, les ayudamos para que salga la justicia no salga torcida? Veamos
que nos dice el siguiente párrafo de las Sagradas Escrituras respecto a esta
pregunta:
“Antes que estuviese de parto, dio a luz; antes que le
viniesen dolores, dio a luz hijo. ¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vio tal
cosa? ¿Concebirá
la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus
hijos. Yo que
hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jesús. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu
Dios. Alegraos con
Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los
que os enlutáis por ella; para
que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para
que bebáis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria. Porque así dice Jesús: He aquí que yo
extiendo sobre ella paz
como un río, y la gloria
de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados. Como aquel a
quien consuela su madre,
así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.” (Reina
Valera Revisada (1960). (1998). (Is 66:7-11). Miami: Sociedades Bíblicas
Unidas.)
También veamos la siguiente
cita para tener una visión más amplia de que ayudar a los siervos de Jesús trae
bendición en estos días:
“Porque antes
de estos días no ha habido paga de hombre
ni paga de bestia, ni hubo paz para el que salía ni para el que entraba,
a causa del enemigo; y yo dejé a todos los hombres cada cual contra su compañero. Mas ahora no lo haré con el remanente de este pueblo como en aquellos días pasados, dice Jesús de los ejércitos. Porque habrá
simiente de paz; la vid
dará su fruto,
y dará su producto la tierra,
y los cielos darán
su rocío; y haré que el
remanente de este pueblo posea todo esto.
Y sucederá que como fuisteis maldición entre
las naciones, oh
casa de Judá y casa de
Israel, así os
salvaré y seréis bendición.
No temáis, más esfuércense vuestras manos. Porque así ha
dicho Jesús de los ejércitos: Como pensé haceros mal cuando vuestros padres me
provocaron a ira, dice Jesús de los ejércitos, y no me arrepentí, así al
contrario he pensado hacer bien a Jerusalén y a la casa
de Judá en estos días; no
temáis.
Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad
verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que
aborrezco, dice Jesús.”
(Reina Valera Revisada (1960). (1998). (Zac 8:10-17). Miami: Sociedades
Bíblicas Unidas.)
Conclusiones.
·
Como
podemos ver en las citas anteriores de las Sagradas Escrituras, ocurren cosas
diferentes al quien ayuda
o no ayuda al monte de Sion y los que moran en
él, y son las siguientes: A los que ayudan al monte de Sion a salir de apretura
de tal manera que circule la justicia como un rio, entonces lo que los hagan serán saciados en
abundancia y bendecidos. Pero si al contrario le quieren poner en
apretura para darle muerte delante
de él caerán.
·
Una cosa también que debemos de notar es
que cuando Ariel fue destruido para darle muerte, antes
de su muerte Jesús le visita con: truenos, con terremotos,
con gran ruido, con torbellino, tempestad, y llama de fuego consumidor. (Isaías 29:6) Con el
propósito de que con estos fenómenos cambien su mal proceder aquellas personas
malas que existían en Ariel, pero ellos no cambiaron,
sino que con soberbia decían: “Los ladrillos cayeron, pero
edificaremos de cantería; cortaron los cabrahígos, pero en su lugar pondremos
cedros, . . . y Dios por
medio de los profetas les comunicaba que iban a destruir sus enemigos el
lugar donde vivían o ellos mismos, entonces ellos ante tal situación decían
pasémonos a Egipto para que no muramos, pero no se convirtieron al que lo castigaba, ni
buscaron a Jesús de los ejércitos.” (Isaías 9:8-13)
Quiero
concluir que todas estas cosas que les sucedieron a los de Ariel y a
otras naciones como Babilonia:
FUE
COMO EJEMPLOS PARA NOSOTROS,
Para que
no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron y hacían cosas malas pensando que nadie los veía,
y se encontraron el día que no pensaron con la muerte. (1Cron.
10:1-12; Isaías 47:9-11) Además, si desea profundizar en el tema puede
ver el siguiente tema: ¿por qué hay desastres naturales? También puede ver: El Armagedón, y las siete copas de Dios, Obsérvese que en las copas de Dios existen personas que son como los de Ariel o digamos peores;
ya que prefieren morderse la lengua del dolor, pero no convertirse a Jesús. ¡ESPERO! Que tú ni yo seamos una de ellas personas, que prefieran
morderse la lengua del dolor y no convertirnos a Jesús.