Fuego
El fuego puede eliminar lo
que ya no puede corregirse
El fuego… consume y purifica.
🔍 Función:
·
limpia lo irrecuperable
·
acelera el cierre
·
evita reconstrucciones falsas
👉 es fase de no retorno
Tipo de Fuego
1)
La maldad se encendió no es fuego es como fuego, cardos y espinos devorará.
(Isaías 9:18)
2)
En Sion YHVH tiene fuego. (Isaías 31:9)
3)
YHVH es muro de fuego alrededor de Jerusalén. (Zacarías 2:4-5)
¿Quién puede sobrevivir al fuego de YHVH?
“Se espantaron los pecadores en Sion, el temblor se apoderó de los impíos. ¿Quién de
nosotros habitará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las
llamas eternas?". El que camina en justicia y habla con rectitud; el que
rechaza la ganancia de la opresión, el que sacude sus manos para no recibir soborno;
el que tapa su oído para no oír de planes violentos y cierra sus ojos
para no ver el mal. Este habitará en las alturas; fortalezas de rocas serán
su refugio. Se le dará su pan y sus aguas serán seguras.” (Isaías 33:14-16)
Viviendo dentro del fuego de Dios cuando existen
desastres a nuestro alrededor.
Este estudio recorre once verdades fundamentales de la Escritura que nos enseñan
a interpretar correctamente los desastres, a responder con arrepentimiento
genuino, a reconocer la paciencia y la severidad de Dios y, sobre todo, a
aprender a vivir hoy dentro del fuego de Su presencia santa: el lugar más
seguro, donde se vive en completa paz y confianza.
Por el día de la ira de YHVH se puede
entender un patrón de eventos que las Escrituras indican y que se repite
(algunos años con más intensidad que otros). En él se distinguen tres tipos de
señales:
Este año no ha sido la excepción. En
estos meses se ha observado un orden parecido, aunque en escala menor.
Eso no autoriza a afirmar que «ya llegó el gran día terrible de su ira»
descrito en Apocalipsis
6:12-17.
Allí hasta los reyes se esconden. Hoy no ocurre eso. Lo que vemos ahora
advierte acerca de lo que puede suceder en ese gran día.
Las Escrituras no presentan estos
fenómenos como meros desastres naturales aislados, sino que los vinculan
explícitamente al Día de YHVH y describen sus consecuencias:
ü Joel
2:1-32
anuncia lo que ocurrirá antes del Día de la ira de YHVH (las tres fases) y
señala quiénes no perderán la vida ese día.
ü Apocalipsis
6:12-17
describe el mismo patrón de Joel, pero con mayor intensidad, pues los juicios
de Dios —entre ellos el día de la ira de YHVH— son repetitivos: se repiten año
tras año y día a día (Isaías
28:17-22).
Por eso las Escrituras dicen: «Cercano está el día de YHVH…» (Joel 3:13-15; Abdías 15; Sofonías 1:14; Ezequiel
7:7-9).
ü Sofonías
1:7-13,
14-18 describe que no hay encantamiento
humano que pueda librar del día de la ira de YHVH de ejemplo pone a Judá y
Jerusalén;
ü Abdías
15-21
describe que cuando las naciones beberán del cáliz del juicio serán como si
nunca hubieran existido. Pero “en el monte de Sion habrá salvación, y será
santo.”
En
resumen, las Escrituras presentan este patrón de señales (sacudida de la
tierra, fenómenos celestes y golpes sobre la creación) como el Día de la ira
de YHVH: un día de retribución sobre las naciones y de terror para quienes no
se arrepienten («¿quién podrá estar firme?»), pero también de liberación y
santidad en Sion para quienes invocan su Nombre.
Ahora veamos
estas tres fases como se han desarrollado en estos meses:
FASE 1 – Un terremoto
El
10 de agosto de 2026 hubo un terremoto en Colombia en el que murieron dos de
estas niñas y una quedó herida. Hubo más de 330 muertos.

FASE 2 – Fenómeno en los cielos
12 de agosto de 2026: eclipse solar
Total en Groenlandia, Islandia, España y un rincón de Portugal.

27 de agosto de 2026: eclipse lunar
parcial en Ecuador, cerca del 93%. La luna se vio como sangre.

Los eclipses del sol y la luna tienen
relación antes de la manifestación del día de la ira de YHVH (Joel 2:31-32; Apocalipsis
6:12-17).
FASE 3 – Principio de dolores de
cómo será el gran día de YHVH. – La creación sigue hablando de lo que puede ocurrir
en el día grande de la ira de YHVH
(Hoy comencemos
escuchando al mar)
¿Qué ocurrió
en el MES de septiembre del 2026 EN ECUADOR despues de los eclipsis?
El océano se calienta en Ecuador con
temperaturas altas que superan los +4 °C, este fenómeno del calentamiento del
océano con esta temperaturas tan altas el más cercano ocurrió en 1982 y 1983
con temperaturas de +4 °C y cuando ocurrió fue una época devastadora; hoy el
calentamiento del mar en Ecuador y Perú ha superado estos +4 °C donde en Perú
en ciertos tramos del norte peruano a llegado hasta +8 °C.

Revisemos
como se vivierón estas tres fases en 1982-1983 cuando se calento el oceano a +4
°C.
FASE 1.
Antes de los 3 eclipses de luna de 1982 ya tembló la tierra:
·
Antes de la primera
luna (9 enero de 1982): terremoto en la islas Bonin (Japón), el 1
de enero, de magnitud de ~6,7. Sin muertos.
·
Antes de la segunda
luna (6 de julio de 1982): terremoto en el Salvador, el 19 de junio,
de magnitud de 7,3, ~43 muertos.
·
Antes de la tercera
luna (30 de diciembre de 1982): terremoto en Dhamar (Yemen), 13 de
diciembre, ~6,3, ~2.800 muertos.
En 1983,
Antes del sol total del 11 de junio:
terremoto en Popayán (Colombia), 31 de marzo, 267–350 muertos;
terremoto en el mar de Japón, 26 de mayo,
~104 muertos (temblor + tsunami).
FASE 2.
El año 1982 fue un año como nunca visto pues
hubo 7 eclipses, 4 de sol y 3 de luna, veamos sus fechas:
1982
— Eclipse de sol: solo parciales.
25
ene · 21 jun · 20 jul · 15 dic.
1982
— Eclipse de luna totales.
9
ene · 6 jul · 30 dic.
El Niño 1982-83 comenzó poco a poco a
mediados de 1982 en el Pacífico (mayo – agosto). Antes ya había habido
terremotos y un eclipse sol–luna. Ese año hubo siete eclipses. Ninguno encendió
al niño, solo muestran que la fase 3 sigue.
1983
— Eclipse de sol:
11
de junio: total (Indonesia; el total no se vio en Ecuador).
1983
— Eclipse de luna:
25
de junio: parcial, solo ~33 %, visible en las Américas, también Ecuador.
FASE 3 – Se manifiesta el día de la
ira de YHVH. Ese periodo YHVH utiliza el Fenómeno del Niño.
En Perú midieron el Niño
1982-83 de dos maneras.
El golpe del agua y de las lluvias: unos 512 muertos.
Lo que siguió — malaria, diarreas, accidentes —: unos 8.500.
Eso
no ocurrió “el día de la luna”. Las lluvias grandes empezaron en octubre de
1982. La luna de junio de 1983 llegó cuando el fenómeno ya llevaba meses.
La lección es otra: el
número grande no cae el día de la señal; cae después, cuando se baja la guardia.
Ahora refresquemos la memoria viendo
que paso cuando en 1982 y 1983 se calentó a +4 °C.
Qué pasó en
Ecuador en 1982 y 1983
El mar caliente (hasta
más de 4 °C por encima de lo normal, y localmente más) cortó el afloramiento de
aguas frías y empujó lluvias torrenciales sobre la Costa.
·
Las lluvias
empezaron en octubre de 1982 y se volvieron extraordinarias entre diciembre de
1982 y mediados de 1983. En Guayaquil se registró unas 13 veces la
lluvia normal.
·
Se desbordaron ríos,
hubo deslizamientos y se destruyeron carreteras, puentes, viviendas y el
ferrocarril que unía la Costa con Quito.
·
Las provincias
más golpeadas fueron Esmeraldas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Guayas.
También hubo daños en Azuay, Loja y Chimborazo.
·
En abril de 1983
un deslave en Chunchi (Chimborazo) mató a cerca de 100 personas.
·
El agua estancada
disparó brotes de malaria.
·
La pesca tradicional de especies de aguas frías se
desplomó; en cambio, creció la captura de camarón y de especies tropicales.
·
Pérdidas estimadas: entre 400 y más de 1.000
millones de dólares de la época (según la fuente). Una cifra citada para
reconstrucción es de unos 640 millones.
Qué pasó en el
resto del mundo
El mismo fenómeno (aguas
cálidas en el Pacífico oriental + cambio de los vientos alisios) produjo el
patrón clásico de El Niño: lluvias e inundaciones en un lado del Pacífico y
sequías en el otro.
Sudamérica
·
Perú: el golpe más duro de la región. Inundaciones
catastróficas en el norte (Piura, Tumbes) y sequía en el sur y el altiplano.
Pérdidas de unos 3.283 millones de dólares (cerca del 12 % del PIB). Más
de un millón de afectados, cientos de muertos directos y miles de muertes extra
por malaria y diarreas. La anchoveta casi desapareció de la costa.
·
Bolivia: inundaciones y sequía en el altiplano;
cientos de millones en daños.
·
Sur de Brasil,
Paraguay y norte de Argentina: inundaciones masivas.
Asia-Pacífico y Oceanía
·
Australia: una de las peores sequías
de su historia. Incendios forestales (Ash Wednesday, febrero 1983) con 72
muertos y cientos de miles de animales perdidos. Tormentas de polvo que
arrastraron tierra de cultivo hasta las ciudades. Daños por sequía/incendios
estimados en 2.500 millones de dólares.
·
Indonesia y Filipinas:
sequías graves, fallos de cosechas y muertes asociadas (cientos en Indonesia).
·
Hawái: el huracán Iwa (noviembre
1982), entonces el más costoso de las islas.
·
Polinesia Francesa: varios huracanes.
·
Isla de Navidad: unos 17 millones de aves
abandonaron nidos o desaparecieron por el calor del mar y la falta de alimento.
África e India
·
Sur de África:
sequía extrema (daños estimados en torno a 1.000 millones de dólares) y crisis
alimentaria, agravada en países como Mozambique.
·
Sur de India y
Sri Lanka: sequía y pérdidas agrícolas.
América del Norte
y Eurasia
·
Sur y suroeste de
Estados Unidos: inundaciones (Estados del Golfo) y tormentas en California que
erosionaron costas y cerraron carreteras.
·
Invierno anormalmente
cálido en gran parte de Norteamérica y Eurasia, con poca nieve en el norte de
EE. UU.
¿Qué
podemos hacer frende al día de la ira de YHVH?
Hay dos caminos. Vacunarse o no
vacunarse.
1. Quien no
quiera vacunarse
Está más expuesto a
este tipo de fenómeno. Compre lo más pronto el kit de emergencia y téngalo
listo.
2. Vacunarse
Para estar protegidos de cualquier
fenómeno natural o no nos alcance la ira de YHVH. Es más efectivo y
menos doloroso.
Importante
Estos desastres naturales pueden contenerse.
Si en una zona hay tan solo uno vacunado, el desastre puede
contenerse ahí. Dios puede usar otros medios y no herir al justo con el impío (Génesis
18:23-32;
Salmos
91).
Ahora veamos como podemos vacunarnos.
Las secciones 1, 2,
10 y 11 explican la vacuna.
Las secciones 3 a 9, lo que espera a quien se burla o se queda
indiferente y no se vacuna.
PARA
ENTENDER porque la vacuna es tan efectiva para protegernos de CUALQUIER
FENOMENO naturales, comenzemos primero analizando el terremoto que hubo en
Colombia:
Estas tres niñas trillizas estaban en Cali cuando ocurrió el
terremoto en Colombia el 10 de agosto de 2026 a las 07:34 (hora local),
dos murieron y una quedó herida. ¿Qué opinan? ¿Quién es el culpable Dios o la
naturaleza?

Otra pregunta entre el millón sería: ¿Dónde estaba Dios en
esos momentos que murieron estas dos niñas y una quedo herida? Pues
imagínense de todo un edificio donde había personas cuando ocurrió el terremoto
en Colombia el único que pudo ser rescatado con vida es este perro runa y tal
vez era hasta pulgoso:

Estas preguntas son difíciles y
pueden generar muchas interpretaciones. Por eso, más que dar una respuesta
cerrada, prefiero compartir unas pautas bíblicas claras que nos ayuden a
entender cómo actúa Dios y cómo podemos estar bajo Su protección.
1. El llamado al arrepentimiento
ante los juicios de Dios que pueden causar la muerte
Lucas 13:1-5 – Jesús explica el
sentido de los desastres
Jesús usa el ejemplo de un desastre
en el que murieron personas —la matanza de los galileos por Pilato y el
derrumbe de la torre de Siloé— para enseñar una verdad fundamental:
Esos acontecimientos no son para
especular sobre la culpa de quienes fallecieron, sino una advertencia
para que todos nos arrepintamos (Lucas 13:2-5).
Los juicios y desastres de Dios a lo largo
de la Escritura tienen el mismo propósito: llamar al arrepentimiento mientras
aún hay tiempo.
Dios es paciente y no desea que nadie
perezca (2 Pedro 3:9; Ezequiel 18:30-32).
Pero si no hay conversión, el juicio llega (Lucas 13:3, 5).
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Qué se entiende por
arrepentimiento?
El arrepentimiento no es solo sentir
tristeza. Es un cambio de mente y de dirección: apartarse del pecado y volverse
a Dios.
La Escritura lo explica así:
1.
Es un cambio de mente La palabra griega metanoia
significa cambio de pensamiento y de propósito. Romanos 12:2 habla de
transformarse mediante la renovación de la mente. Hechos 26:20 resume el
mensaje de Pablo: arrepentirse, volverse a Dios y hacer obras dignas de
arrepentimiento.
2.
Es volverse a Dios
«Arrepentíos, y convertíos, para que
sean borrados vuestros pecados» (Hechos 3:19). Ezequiel 18:30-31
lo expresa con fuerza: «… Volved y apartaos de todos vuestros delitos y
no será para vosotros para tropiezo de iniquidad, arrojad de sobre vosotros todas
vuestras transgresiones que transgredisteis en ellas y haced para vosotros
corazón y espíritu nuevos, ¿por qué moriréis casa de Israel?»
3.
Incluye dolor genuino por el pecado, pero no se queda
ahí 2 Corintios 7:10
distingue:
«La tristeza que es según Dios
produce arrepentimiento para salvación… pero la tristeza del mundo produce muerte.»
Sentir culpa no basta; debe producir un cambio real.
4.
Se demuestra con frutos Juan el Bautista dijo:
«Haced, pues, frutos dignos de
arrepentimiento» (Mateo 3:8; Lucas 3:8). El verdadero arrepentimiento se ve en
una vida transformada.
5.
Es el llamado que Dios dirige a todos
«Dios… ahora manda a todos los
hombres en todo lugar, que se arrepientan» (Hechos 17:30). Y Jesús lo puso como
condición: «Si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente» (Lucas 13:3, 5).
En resumen: Arrepentirse es dejar el
pecado, cambiar de mente y volverse a Dios con un corazón nuevo,
produciendo frutos que demuestran ese cambio. No es solo emoción; es una
decisión real delante de Dios.
¿A quién está dirigido
este llamado al arrepentimiento ante los juicios de Dios?
A todos los seres humanos, sin
excepción.
La Escritura lo muestra así:
·
Jesús habla de “todos” los galileos y de “todos” los
que habitaban en Jerusalén (Lucas 13:2-4). Corrige la idea de que solo los “más
pecadores” necesitan arrepentirse. La advertencia es también para sus oyentes
(Lucas 13:2-5).
·
El llamado es universal:
«Dios… ahora manda a todos los
hombres en todo lugar, que se arrepientan» (Hechos 17:30-31).
No está limitado a un grupo
especialmente malo ni a quienes se consideran peores. El mensaje alcanza a cada
persona que todavía está viva y tiene la oportunidad de responder antes de
que llegue el juicio definitivo.
¿De qué hay que
arrepentirse?
Según las Sagradas Escrituras, el arrepentimiento
no es solo “sentir pena”. Dios llama a arrepentirse de cosas concretas.
1. De los pecados / transgresiones en
general
·
Hechos 3:19 — «Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros
pecados.»
·
Ezequiel 18:30-32 — « Volved y apartaos de todos
vuestros delitos … arrojad
de sobre vosotros todas vuestras transgresiones que transgredisteis en
ellas y haced para vosotros corazón y espíritu nuevos…»
·
Lucas 24:47 — que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el
perdón de pecados.
2. De los malos caminos y de las
malas obras
·
2 Crónicas 7:14 — «…y se conviertan de sus malos caminos.»
·
Jeremías 25:5 — «Diciendo, volved, por favor, cada uno de su camino malo y de la maldad de
vuestras obras
…»
·
Jeremías 35:15 — Y envié a vosotros a todos mis siervos los profetas, madrugando
y enviando, diciendo: «Volved, por favor, cada uno de su camino malo, y enmendad
vuestras obras, y no vayáis en pos de dioses ajenos para servirlos, y
habitad en la tierra que os di a vosotros y a vuestros padres». Pero no
inclinasteis vuestro oído, ni escuchasteis a mí.
·
Isaías 55:7 — « Abandone el impío su camino, y el varón de
iniquidad sus pensamientos...»
·
Jonás 3:8, 10 — que se conviertan de su mal camino y de la violencia
de sus manos.
3. De la idolatría y las
abominaciones o transgresiones
·
Ezequiel
14:6 — « Así ha dicho el Señor YHVH: Volved y apartad de sobre vuestros
ídolos, y de sobre todas vuestras abominaciones apartad
vuestros rostros.»
·
Ezequiel
18:31 — « Arrojad de sobre vosotros todas
vuestras transgresiones que transgredisteis en ellas… »
·
Apocalipsis 9:20 — no se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron
de adorar a los demonios y a los ídolos.
4. De la violencia y la opresión
·
Jonás
3:8 — «Y
cúbranse de cilicio el hombre y la bestia, y clamen a Dios con fuerza, y
vuélvanse cada uno de su camino malo y de la violencia que hay en sus manos»
·
Isaías 1:16-17 — «
Lavaos, purificaos, quitad
la maldad de vuestras obras de delante de mis ojos; cesad de hacer el mal. Aprended a hacer el bien; buscad
el juicio, socorred al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la
causa de la viuda»
·
Isaías 58 (contexto del verdadero ayuno) — especialmente Isaías
58:6-7 — «¿Acaso no es este el ayuno que yo escojo: soltar las ataduras de
maldad, desatar las correas del yugo, y dejar ir a los
oprimidos libres, y que todo yugo rompáis? ¿Acaso no partir para el hambriento tu pan, y a los pobres sin
hogar traer a casa, cuando veas al desnudo, y lo cubras, y de tu propia carne
no te escondas?»
5. De obras muertas / obras vanas
·
Hebreos 6:1 — «arrepentimiento de obras muertas».
·
Apocalipsis 2:5 — arrepentirse y volver a las primeras obras (dejar
el abandono del primer amor).
6. De pecados específicos que la
Escritura menciona con “arrepentirse”
En Apocalipsis aparecen listados
claros de cosas de las que no se arrepintieron:
·
Apocalipsis 9:21 — no se arrepintieron de:
o sus homicidios
o sus hechicerías
o su fornicación
o sus hurtos
·
Apocalipsis 2:21-22 — arrepentirse de la fornicación / de las
obras de Jezabel.
·
Apocalipsis 2:16 — arrepentirse de enseñanzas corruptas (Balaam /
nicolaítas).
·
Apocalipsis 3:3 — arrepentirse de la negligencia espiritual (no
velar, obras incompletas).
·
Apocalipsis 3:19 — arrepentirse de la tibieza.
·
Apocalipsis 16:9, 11 — no se arrepintieron para darle gloria a Dios, ni de
sus hechos.
7. Del endurecimiento, la incredulidad
y el rechazo a Dios
·
Romanos 2:4-5 — no menospreciar la paciencia de Dios; el corazón no
arrepentido acumula ira.
·
Hebreos 3:7-8, 15 — no endurecer el corazón.
·
Marcos 1:15 — «Arrepentíos y creed en el evangelio.»
·
Hechos 20:21 — arrepentimiento para con Dios y fe en el Señor Jesucristo.
8. De confiar en sí mismo / en
soluciones humanas en lugar de Dios
Aunque no siempre use la palabra
“arrepentíos”, el llamado es el mismo:
·
Isaías 30:15-16 — «Porque así dijo el Señor YHVH, el
Santo de Israel: 'En arrepentimiento y reposo seréis salvos; en la quietud y en
la confianza será vuestra fortaleza.' Pero no quisisteis. Y
dijeron: No, sino que sobre caballo huiremos; por tanto huirán, y sobre
veloz cabalgaremos; por tanto serán veloces sus perseguidores»
·
Isaías 31:1 — «“¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda,
sobre caballos se apoyan, y confían en carros porque son muchos, y en jinetes porque
son fuertes en gran manera; y no miran al Santo de Israel, y a YHVH no buscan!
»
Eso también exige volverse a Dios.
¿Por qué Dios permite o
usa los juicios y desastres que causan muerte como un llamado urgente al
arrepentimiento?
Porque Dios es santo y justo, y el
pecado trae consecuencias (Romanos 6:23; Habacuc 1:13).
La Escritura lo explica así:
1.
No siempre es un juicio sobre quienes mueren Jesús lo deja claro: cuando murieron
los galileos o los de la torre de Siloé, no era porque fueran más pecadores que
los demás. Él dice: «Os digo que no» (Lucas 13:2-5). Por tanto, no debemos
especular sobre la culpa de quienes fallecen.
2.
Sí es una advertencia para los que aún viven Estos hechos funcionan como llamados
solemnes para que los vivos se arrepientan. Jesús repite dos veces: «Si no os
arrepentís, todos pereceréis igualmente» (Lucas 13:3, 5).
3.
El deseo de Dios no es la muerte del pecador Él no se complace en la muerte de nadie,
sino que el pecador se convierta y viva (Ezequiel 18:30-32).
Su paciencia, bondad y demora del juicio tienen un propósito: llevar a las
personas al arrepentimiento (Romanos 2:4; 2 Pedro 3:9).
4.
Si no hay respuesta, el juicio llega Cuando no hay conversión genuina, el
juicio mayor llega (Amós
4:12; Lucas 13:3, 5).
En resumen: Dios usa estos acontecimientos
no para que especulemos sobre los muertos, sino para que los vivos nos
arrepintamos mientras aún hay tiempo.
¿Dónde se manifiesta y
se aplica este llamado al arrepentimiento?
En todo lugar.
La Escritura lo declara con claridad:
«Dios… ahora manda a todos los
hombres en todo lugar, que se arrepientan» (Hechos 17:30).
Aunque en Lucas 13 los hechos
ocurrieron en Galilea y en Jerusalén, el principio se aplica universalmente.
Los textos lo confirman en distintos
contextos:
·
Amós se dirige a Israel.
·
Joel se dirige a Judá.
·
Jonás se dirige a Nínive (una ciudad gentil).
·
Apocalipsis se dirige a las naciones.
Dios habla tanto a pueblos enteros
como a individuos, en su propio contexto histórico y geográfico.
El llamado llega allí donde cada
uno se encuentra.
¿Cómo actúa Dios para
producir este arrepentimiento y cómo debe responder el ser humano?
Cómo actúa Dios
Dios usa varios medios para llamar al
arrepentimiento:
1.
Mediante el anuncio de Su Palabra Jonás proclamó el juicio a Nínive (Jonás 3:4). Pablo
declaró que Dios manda a todos los hombres, en todo lugar, que se arrepientan
(Hechos 17:30-31).
2.
A través de la conciencia de la fragilidad de la vida Los desastres y las muertes trágicas
nos recuerdan que la vida es breve y que debemos arrepentirnos (Lucas 13:1-5).
3.
Por medio de juicios que sacuden la seguridad humana «Y yo también os di limpieza de
dientes en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros lugares;
mas no os volvisteis a mí, declara el SEÑOR. Y también yo os retuve la
lluvia cuando aún faltaban tres meses para la siega; e hice llover sobre
una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; una parte fue llovida, y la
parte sobre la cual no llovió, se secó. Y vagaban dos o tres ciudades a
una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí,
dice YHVH. Herí a vosotros con tizón y con añublo, la multitud de vuestros
huertos y vuestras viñas, y vuestras higueras y vuestros olivos devoró la
langosta; pero no os volvisteis a mí, declara el SEÑOR. Envié contra
ustedes pestilencia a la manera de Egipto, maté a espada a sus jóvenes
junto con los caballos capturados, e hice subir el hedor de sus campamentos
hasta sus narices; mas no se volvieron a mí, declara el SEÑOR. Trastorné entre
vosotros como trastorno de Dios a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como tizón
rescatado de incendio; y no os volvisteis hacia mí, declaración de YHVH » (Amós 4:6-11).
4.
Mediante Su bondad y paciencia La bondad de Dios guía al
arrepentimiento (Romanos 2:4). Él es paciente, no queriendo que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9).
Cómo debe responder el
ser humano
La respuesta correcta es:
·
Volverse a Dios de todo corazón, con ayuno, llanto y
lamento: “«Y
aun ahora, declara el SEÑOR, volveos a mí con todo vuestro corazón, y con ayuno,
y con lloro, y con lamento. Y rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y
convertíos a YHVH vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para
la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.» (Joel 2:12-13).
·
No endurecerse, como hicieron muchos en Apocalipsis
9:20-21 y 16:9-11, que a pesar de los juicios no se arrepintieron de sus obras.
El llamado de la Escritura es claro: no
seguir el camino del endurecimiento, sino responder con una conversión real
mientras aún hay tiempo.
¿Qué es exactamente lo
que Dios espera como respuesta ante estos juicios y desastres?
Arrepentimiento genuino.
No se trata solo de sentir
remordimiento superficial ni de hacer gestos externos. Dios espera un cambio
profundo de mente y de corazón que produzca un giro completo de dirección.
La Escritura lo describe así:
·
Joel 2:12-13 llama a
volverse a Dios de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento, porque Él
es clemente y misericordioso.
·
Juan el Bautista exigió:
«Haced, pues, frutos dignos de
arrepentimiento» (Mateo 3:8).
·
La parábola de la higuera estéril (Lucas 13:6-9)
ilustra perfectamente la expectativa de Dios: Él busca fruto. Concede
tiempo extra, pero si la higuera sigue sin dar fruto, viene el corte
definitivo.
En resumen: ante los juicios y
desastres, Dios no espera solo miedo o tristeza temporal. Espera arrepentimiento
real: dejar el pecado, volverse a Él y producir una vida transformada.
La Escritura lo confirma:
·
2 Corintios 7:10
«La tristeza que es según Dios
produce arrepentimiento para salvación… pero la tristeza del mundo produce
muerte.» El simple remordimiento o el miedo no bastan.
·
Joel 2:12-13 Dios llama a volverse a Él de
todo corazón, no con ropas rasgadas, sino con el corazón rasgado.
·
Hechos 3:19
«Arrepentíos, y convertíos, para que sean
borrados vuestros pecados.» Arrepentimiento + conversión (volverse a Dios).
«Arrepentíos, y convertíos de todas
vuestras transgresiones… Echad de vosotros todas vuestras transgresiones…
y haceos un corazón y un espíritu nuevos.»
·
Mateo 3:8 / Lucas 3:8
«Haced, pues, frutos dignos de
arrepentimiento.» El cambio debe verse en la vida.
·
Lucas 13:6-9 La higuera recibe tiempo extra, pero Dios espera fruto.
Si no lo hay, viene el corte.
¿Cuáles son los pasos
que se debe seguir para arrepentirnos?
Según Isaías 1:10-20,
Dios no pide solo sacrificio externo ni religión vacía. Él muestra un proceso
concreto de arrepentimiento verdadero.
1. Oír la Palabra de Dios
«Oíd la palabra de YHVH, príncipes de
Sodoma; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra» (Isaías 1:10).
El arrepentimiento comienza por escuchar
lo que Dios dice, no lo que nosotros queremos oír.
2. Reconocer la
inutilidad de la religión vacía
Dios no rechaza que alguien ore.
Rechaza la religión que parece santa
por fuera, pero no quita la maldad de las manos.
En Isaías 1:11-16
Dios dice que no quiere más holocaustos, fiestas ni oraciones, sino que se
limpien las manos que están llenas de sangre y dejen de hacer maldad.
Es decir: ritos, cultos, imágenes o
apariencias no sirven como arrepentimiento, ante los desastres.
¿Por
qué no debemos de confiar en estatuas o imágenes ante los desastres?
Porque
ni ellas mismas pueden sostenerse cuando viene el juicio o el temblor.
Esto
se vio claramente en el terremoto de Colombia:
·
Una estatua que
representaba a un “santo” fue sacada en hombros, ya rota / destruida, donde se puede ver con
la cabeza rota tapada con una hoja para que no se viera lo que tenía adentro en
su cabeza, y con las manos quebradas.
·
En otra imagen se ve
cómo la cargan como a un herido, pero no es un herido: es una figura hecha por
manos humanas, destruida por el mismo desastre del que se esperaba que
protegiera.
·
En otra foto se ve
una estatua que representaba a la virgen María caída en el suelo, con la cabeza
destrozada por una columna.
En
Italia, 24 de agosto de 2016 con apenas un terremoto de magnitud de 6.
En
Cossito, cerca de Amatrice, la iglesia se vino abajo.
La
estatua de la virgen no sostuvo el templo: quedó tendida sobre las bancas,
entre las paredes caídas.

·
Ni siquiera la
supuesta estatua que representaba a Jesús en el terremoto de Haití del 2010 se
mantuvo en pie se derrumbó.

·
Y En Managua, en la
iglesia de Santo Domingo, la estatua del llamado “Cristo Resucitado” se hizo
pedazos. No pudo sostenerse.
En
Ecuador el 24 de octubre del 2026 en Guayaquil una persona que le sirvió más de
20 años a las imágenes muere aplastado por una de ellas.
El ver
a este hombre aplastado por esta cruz nos lleva hacer la siguiente pregunta: ¿Por qué no debemos
adorar imágenes y tampoco debemos venerarlas o conversar con ellas?
1. La prohibición directa de la
Escritura
Dios prohíbe hacer imágenes para
adorarlas o inclinarse ante ellas:
SEGUNDO MANDAMIENTO
Prohibición de toda
imagen e ídolo
«De ninguna manera harás para ti
escultura o ídolo, y tampoco imagen, fotografía o retrato que haga de
contrapeso de los cielos de arriba, y que haga de contrapeso debajo de la
tierra, y que también esté en contra debajo de las aguas para la tierra».
Prohibición
de rendirles culto
«De ninguna manera rendirás homenaje a
ellas y jamás te pondrás
a su servicio».
El Dios celoso que castiga
«Ciertamente, estarás
a plomo con YHVH tu Dios: Todopoderoso, Santísimo y celoso, que castiga la
iniquidad de los médiums o evocadores de espíritus que apartándose de mí consulta a lo que no oye sobre las generaciones siguientes,
sobre la tercera generación o sobre la cuarta generación por odiarme a mí».
Misericordia
por quienes le aman
«Mas realizó misericordia
y piedad a millares; por quienes me aman y protege mis mandamientos».
(Éxodo 20:4-6 – Lectura funcional del
hebreo antiguo, traducida e interpretada con asistencia de IA).
« Y guardaréis mucho a vuestras
almas, porque no visteis ninguna figura en
el día que habló YHVH a vosotros en Horeb de en medio del fuego. No sea que os corrompáis y hagáis para vosotros
imagen tallada, figura de cualquier símbolo, forma de varón o hembra.» (Deuteronomio
4:15-16).
«YHVH tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso» (Deuteronomio 4:24).
« Yo [soy] YHVH, este [es] mi nombre;
y mi honor a otro no daré, ni mi alabanza a las imágenes talladas.» (Isaías
42:8 – Lectura
funcional del hebreo antiguo, traducida e interpretada con asistencia de IA).
« dioses de fundición no te harás
para ti.» (Éxodo 34:17).
« Maldito el hombre que haga imagen tallada o imagen fundida, abominación
a YHVH, obra de manos de artífice, y lo pone en lugar
oculto o lugar visible. Y todo el pueblo
responderá y dirá: Amén.» (Deuteronomio
27:15 – Lectura
funcional del hebreo antiguo, traducida e interpretada con asistencia de IA).
2. Los ídolos no oyen, no ven, no
hablan ni pueden responder
«Sus ídolos son plata y oro, obra de
manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan; tienen ojos, mas no ven; orejas
tienen, mas no oyen» (Salmo 115:4-6).
«Los que los hacen son semejantes a ellos; así es todo el que en ellos confía»
(Salmo 115:8).
«Todos los formadores de imágenes son vanidad… ¿Quién formó un dios, o quién
fundió una imagen que para nada es de provecho?» (Isaías 44:9-10).
«Sus ídolos de plata y de oro no pueden salvar en el día de la ira de YHVH»
(Sofonías 1:18).
Conversar con una imagen es hablar con algo que no tiene vida ni poder (Habacuc
2:18-19).
3. Los objetos de Moisés no eran para
adorar ni para conversar con ellos
·
La serpiente de bronce (Números 21:8-9) fue un signo
temporal. El que miraba era sanado por la palabra de YHVH, no por la serpiente.
Cuando el pueblo la veneró, Ezequías la destruyó: «Quitó los lugares
altos… y quebró la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque
hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán»
(2 Reyes 18:4). Jesús explicó su sentido: «Como Moisés levantó la serpiente en
el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado» (Juan
3:14).
·
Los querubines sobre el arca (Éxodo 25:18-22) estaban
ocultos tras el velo. Nadie podía verlos ni adorarlos. Representaban el
ministerio celestial (Hebreos 9:5).
·
La vara de Aarón (Números 17:8-10) fue un signo
de autoridad sacerdotal. No se le hablaba; Dios la usaba.
Estos eran tipos y sombras del
santuario celestial (Hebreos 8:5; 9:23-24; 10:1). «Las cuales son sombra de lo
que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo» (Colosenses 2:17).
4. Cuando Jesús murió, cambió la
forma de administrar el santuario
«El velo del templo se rasgó en dos, de
arriba abajo» (Mateo 27:51; Marcos 15:38; Lucas 23:45).
«Cristo no entró en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en
el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios» (Hebreos 9:24).
«Tenemos tal sumo sacerdote… ministro del santuario, y de aquel verdadero
tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre» (Hebreos 8:1-2).
«Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros… nunca puede… hacer
perfectos a los que se acercan» (Hebreos 10:1).
5. Cristo no administra en templos
hechos por manos humanas; el templo son las personas
«El Altísimo no habita en templos
hechos de mano» (Hechos 7:48-51; 17:22-29).
Explicación de Hechos 7:48-51
Esteban está hablando ante el
concilio. Recuerda que Salomón construyó un templo para YHVH, pero
inmediatamente aclara:
«Mas el Altísimo no habita en
templos hechos de mano, como dice el profeta: El cielo es mi trono, y la
tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿o cuál
es el lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas estas cosas?» (Hechos
7:48-50).
Esteban cita a Isaías 66:1-2. El
punto es que ningún edificio construido por hombres puede contener ni limitar a
Dios. El templo de Jerusalén era un lugar donde Dios se manifestaba de manera
especial, pero nunca fue Su morada permanente ni exclusiva. Dios es demasiado
grande para ser encerrado en una casa hecha por manos humanas.
Luego Esteban aplica esto al corazón
del pueblo:
«¡Duros
de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al
Espíritu Santo» (Hechos 7:51).
El problema no era la falta de
templo, sino la dureza del corazón. Dios busca habitar en personas que le
obedecen, no en edificios.
Explicación de Hechos 17:22-29
Pablo está en el Areópago de Atenas,
rodeado de ídolos y altares. Les dice:
«El Dios que hizo el mundo y todas
las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en
templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres,
como si necesitase de algo» (Hechos 17:24-25).
Pablo enseña dos cosas claras:
1.
Dios no habita en templos hechos por manos (ni el de
Jerusalén ni los de Atenas).
2.
Dios no necesita que los hombres le sirvan con sus
manos, como si Él
dependiera de ellos.
Luego añade:
«Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos
pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de
arte y de imaginación de hombres» (Hechos 17:29).
Si somos linaje de Dios, no tiene sentido
representar a Dios con imágenes de oro, plata o piedra hechas por imaginación
humana. Dios no es como esas cosas.
¿Si no habita en templo hecho de
manos, entonces dónde habita?
Habita en las personas que lo
reciben:
«¿No sabéis que sois templo de Dios,
y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?» (1 Corintios 3:16).
«¿O ignoráis que vuestro cuerpo es
templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y
que no sois vuestros?» (1 Corintios 6:19).
«Vosotros sois el templo del Dios
viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y
ellos serán mi pueblo» (2 Corintios 6:16).
Cristo mismo también puede estar en
el creyente:
«Mas vosotros no vivís según la
carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.
Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo
está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado,
más el espíritu vive a causa de la justicia» (Romanos 8:9-10).
Él mismo dice:
«He aquí, yo estoy a la puerta y
llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y
él conmigo» (Apocalipsis 3:20).
Por tanto, el Altísimo no habita en
templos hechos de mano (Hechos 7:48; 17:24). No se le representa con imágenes
de oro, plata o piedra (Hechos 17:29). El verdadero lugar donde Él habita y
administra es el corazón y la vida de quienes lo reciben. Por eso no tiene sentido
adorar ni conversar con imágenes hechas por manos humanas.
6. Los símbolos ahora están en las
personas, no fuera de ellas
·
Ángeles: «¿No son todos espíritus ministradores,
enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?»
(Hebreos 1:14). Juan quiso adorar a un ángel y fue reprendido: «Mira, no lo
hagas… Adora a Dios» (Apocalipsis 19:10; 22:8-9).
·
La cruz: una cosa es verla, otra cosa es estar
crucificado con Cristo: «Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo
en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de
Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por m» (Gálatas 2:20).
Una cosa es ver una imagen de
Jesús clavado en la cruz, y otra cosa muy diferente es estar crucificado
con Él.
·
Ver una imagen no duele. No exige renuncia, no cambia el
corazón, no produce transformación. Se puede mirar, venerar o conversar con
ella sin que la vida sea afectada.
·
Estar crucificado con Cristo sí duele. Significa morir al yo, al pecado
y a la vida antigua. «Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado
juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido» (Romanos 6:6).
«Si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué,
como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos?» (Colosenses 2:20).
«Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros» (Colosenses 3:5).
El apóstol Pablo no hablaba de llevar
una imagen de la cruz. Hablaba de llevar las marcas reales del sufrimiento por
Cristo:
«De aquí en adelante nadie me cause
molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús» (Gálatas
6:17).
Esas marcas no eran simbólicas. Pablo
las describe con claridad:
«De los judíos cinco veces he
recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una
vez apedreado; tres veces he padecido naufragio…» (2 Corintios 11:24-25).
También dice:
«Llevando en el cuerpo siempre por
todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste
en nuestros cuerpos» (2 Corintios 4:10).
Ver una cruz exterior no produce
estas marcas ni esta muerte al yo. Estar crucificado con Cristo sí. Por eso la
Escritura no llama a contemplar imágenes de la cruz, sino a identificarse con
la muerte y la vida de Cristo:
«Porque habéis muerto, y vuestra vida
está escondida con Cristo en Dios» (Colosenses 3:3).
«Sabiendo esto, que nuestro viejo
hombre fue crucificado juntamente con él» (Romanos 6:6).
«De aquí en adelante, a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo
conocimos según la carne, ya no le conocemos así» (2 Corintios 5:16).
7. El único mediador y la única forma
de acercarse a Dios
«Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios
y los hombres, Jesucristo hombre» (1 Timoteo 2:5).
«Nadie viene al Padre, sino por mí» (Juan 14:6).
«Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo… en
que podamos ser salvos» (Hechos 4:12).
«Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que
adoren» (Juan 4:24).
«No os hagáis, pues, idólatras, como algunos de ellos» (1 Corintios 10:7).
«Huid de la idolatría» (1 Corintios 10:14).
Resumen
Los objetos de Moisés eran sombras
temporales. Una vez que vino Cristo, las sombras cesaron. Hoy el templo es el
creyente, el Sumo Sacerdote es Cristo, y la cruz es una experiencia de
identificación con Él. Adorar o conversar con imágenes contradice el mandamiento
de Dios, niega el cambio de administración en la cruz y coloca mediadores donde
la Escritura solo reconoce a Cristo.
También
podemos ver que no solo los desastres destruyen a estatuas, sino lugares
donde se hacia las peregrinaciones y a sus peregrinos que se dirigían hacia
estas estatuas
Eso no es para reírse de nadie.
Es para entender lo que la Escritura ya decía sobre ellas:
« Tienen boca, pero no hablan;
Tienen ojos, pero no ven.
Tienen orejas, pero no oyen,
Tienen nariz pero no huelen.
Tienen manos, pero no palpan;
Tienen pies, pero no caminan;
Tampoco emiten sonido con su garganta
»
(Salmo 115:5-7;
ver también Salmo
135:15-18)
Otras citas que refuerzan esta verdad
Los que hacen ídolos todos son
vanidad. El mismo hombre toma un pedazo de palo: con una parte se calienta, y
con la otra se hace un dios y le dice: «Líbrame».
No saben ni entienden, porque sus
ojos han sido cerrados para no ver, y sus corazones para no comprender. Y
no hace volver a su corazón, y no hay conocimiento ni entendimiento para decir:
«La mitad de ello quemé en el
fuego, y también horneé pan sobre sus brasas, asaré carne y comeré, ¿y su sobrante
en abominación haré? ¿A un bloque de madera me postraré?»
El que se alimenta de cenizas; un
corazón engañado lo ha extraviado, de modo que no puede librar su alma,
ni es capaz de decir: "¿No es una mentira esto que tengo en mi diestra?
Los ídolos son cargados sobre
bestias, también lo llevan sobre el hombro, lo cargan, y lo asientan en su
lugar; allí se detiene y no se mueve de su sitio. Aunque alguien le
clame a él, no responden
ni salva de la tribulación.
No se debe aprender costumbres vanas
de las naciones, como la de los ídolos que es obra de las manos de un artífice,
con plata y con oro lo adornan y hay que clavarlos con martillo para que
no se muevan. Como espantapájaros de un huerto de pepinos son, no hablan;
tienen que ser llevados, porque no caminan, no pueden hacer mal ni bien…
Todo orfebre se avergüenza por su
ídolo, porque su imagen fundida es falsedad, y no hay aliento en ellos. Vanidad son, obra de engaños; en el
tiempo de su castigo perecerán.
¿De qué sirve la imagen tallada,
cuando la ha tallado su hacedor, o la imagen de fundición y maestro de
mentira…?
¡Ay del que dice al madero:
'¡Despierta!', y '¡Levántate!', a la piedra muda. ¿Podrá esto enseñar? He aquí,
está recubierto de oro y plata, pero ningún aliento de vida hay dentro de él.
·
Jeremías 2:27-28
Dicen al leño: «Tú eres mi padre» y a una piedra: «Tú me has engendrado».
Pero en el tiempo de su aflicción claman a Dios: «¡Levántate y sálvanos!»
Y Dios responde: ¿Dónde están tus dioses? Que ellos te salven, si
pueden.
¿Qué hacen las tierras
lejanas cuando ven esto… y no quieren entender?
Isaías 41:5-7 dice los
confines de la tierra se estremecieron; se acercaron y vinieron.
Entonces el artífice anima al platero, el que alisa con el martillo al que
golpea el yunque y afirman el ídolo con clavos para que no se mueva.
Eso es exactamente lo que se ve en
muchos desastres:
Cuando la estatua se cae, la recogen, la tapan, la clavan, la cargan…
pero no puede salvarse a sí misma, ni salvar a nadie. (Isaías 46:1-7)
Por eso las estatuas no deben ponerse
como protección ante terremotos u otras desgracias. (Jeremías 2:27-28)
Pues No oyen. No ven. No andan. No responden. (Salmo 115:5-7; ver
también Salmo
135:15-18)
Son obra de hombres, y la Escritura las llama vanidad (Isaías 44:9-20; Jeremías 10:14-15).
El arrepentimiento verdadero no
consiste en cargar una imagen… (Isaías 46:1-7)
Consiste en quitar la maldad de las manos y volverse al Dios vivo (Isaías 1:16).
Es oportuno en este tema también
contestar esta pregunta del millón,
Continuemos con el siguiente paso para arrepentirse
verdaderamente:
3. lavarse y limpiarse
El siguiente paso es «Lavaos y
purificarse» (Isaías
1:16).
Es decir: buscar limpieza real
delante de Dios. Otros textos lo confirman:
·
Confesar el pecado (1 Juan 1:9; Salmo 32:5).
·
No encubrirlo, sino reconocerlo y apartarse para
alcanzar misericordia. (Proverbios 28:13)
4. Quitar de delante de Dios la
maldad de las obras
«Quitad de delante de mis ojos la
maldad de vuestras obras» (Isaías 1:16).
No basta con admitir el pecado: hay
que apartarlo de la práctica (Proverbios 28:13).
Isaías 30:22 nos
dice como se debe de quitar la maldad:
«Entonces profanaras a lo que se ha
previsto de construcciones falsas como: ídolos, [armas, lugares inadecuados…]
diseñados con tu dinero y para que puedan operar se les provee de una red para
que pueda funcionar perfectamente. Los arrojarás sin retorno de la misma forma
que si estuviera doliendo algo que te está deteriorando internamente que con
urgencia debiera ser extirpado para ser corregido. Sal de eso y decláralo:
‘no más’. »
5. Dejar de hacer lo malo
«Dejad de hacer lo malo» (Isaías 1:16).
Otros pasajes refuerzan este paso:
·
Isaías 55:7 — «
Abandone el impío su camino, y el varón de iniquidad sus pensamientos. »
·
Ezequiel 18:30-31
— « … Volved y apartaos de todos vuestros delitos y no será para vosotros para
tropiezo de iniquidad. Arrojad de sobre vosotros todas vuestras transgresiones
que transgredisteis en ellas y haced para vosotros corazón y espíritu nuevos,
¿por qué moriréis casa de Israel? »
·
2 Crónicas 7:14
— «Si se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran, y
buscan mi rostro, y se vuelven de sus malos caminos; entonces yo
oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
»
·
Jonás
3:8 — Convertirse del mal camino y de la violencia.
6. Aprender a hacer el bien
«Aprended a hacer el bien» (Isaías 1:17).
El contraste directo: no solo es dejar
el mal, sino hacer el bien
·
Salmo 34:14:
«Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela».
·
Salmo 37:27:
«Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre».
·
Amós 5:14-15: « Buscad
lo bueno y no lo malo, a fin de que vivan; y así será YHVH, Dios de los ejércitos,
con ustedes, tal como han dicho Buscad lo bueno y no lo malo, a fin de que
vivan; y así será YHVH, Dios de los ejércitos, con ustedes, tal como han dicho.
Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced en la puerta el juicio;
quizá tenga piedad YHVH, Dios de los ejércitos, al remanente de José».
·
1 Pedro 3:11: «Apártese del mal, y haga el bien;
busque la paz, y sígala».
·
Romanos 12:9, 21: «Aborreced lo malo, seguid lo
bueno… No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal».
En
todos ellos el giro no se queda en la abstención. El mal se abandona para
ocupar ese lugar con el bien.
El bien como algo que se aprende y se
practica
·
Miqueas 6:8: « Él ha
declarado a ti, oh hombre, qué es bueno y qué YHVH pide de ti, sino
solamente hacer
justicia, y amar misericordia, y ser humilde al caminar con tu Dios ».
Ejemplo:
Un ejemplo práctico encontramos en Isaías 58:6-12: el
ayuno que Dios escoge es « soltar las ataduras de maldad,
desatar las correas del yugo, y dejar ir a los oprimidos libres, y que todo
yugo rompáis … partir para el hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar traer
a casa, cuando veas al desnudo, lo cubras, y de tu propia carne no te escondas. Entonces
brotará como el alba tu luz, y tu curación pronto germinará; e irá delante de
ti tu justicia; la gloria de YHVH te recogerá. Entonces llamarás, y YHVH responderá;
clamarás, y dirá: heme aquí.»
Si quitas de en medio de ti el
yugo, el extender el dedo y el hablar maldad y derrames al hambriento tu alma, y el alma afligida sacies; entonces surgirá en la oscuridad tu luz, y tu tiniebla como el
mediodía. y te guiará YHVH de continuo, y saciará en las sequedades tu
alma, y tus huesos fortalecerá; y serás como huerto regado, y como manantial de
aguas cuyas no faltan sus aguas. Y edificarán de ti las ruinas antiguas; los cimientos de generación
y generación levantarás; y será llamado a ti reparador de brecha, restaurador
de sendas para habitar.
·
Santiago 4:17: «al que sabe hacer lo bueno, y no lo
hace, le es pecado». Omitir el bien no es neutralidad; es falta.
El arrepentimiento que se demuestra
con obras
·
Lucas 3:8-14: Juan pide «frutos dignos de
arrepentimiento» y los concreta: compartir el vestido y la comida, no exigir de
más, no extorsionar, contentarse con el salario.
·
Hechos 26:20: Pablo predicaba «que se arrepintiesen y se
convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento».
·
Efesios 4:28: «El que hurtaba, no hurte más, sino
trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué
compartir con el que padece necesidad». Aquí el contraste es explícito: dejar
de robar no basta; hay que aprender a trabajar y a dar.
·
Tito 2:14 y 3:8, 14: el pueblo redimido es «celoso de
buenas obras» y debe «ocuparse en buenas obras» para atender las necesidades
urgentes.
·
Gálatas 6:9-10: «No nos cansemos, pues, de hacer bien…
hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe».
El arrepentimiento no es solo dejar
el mal; también es aprender el bien.
7. Buscar el juicio / la justicia
«Buscad el juicio, restituid al
agraviado» (Isaías
1:17).
Esto incluye:
·
corregir la opresión,
·
hacer justicia al huérfano,
·
abogar por la viuda.
Otros textos que refuerzan:
·
Miqueas 6:8 — « Él ha
declarado a ti, oh hombre, qué es bueno y qué YHVH pide de ti, sino
solamente hacer
justicia, y amar misericordia, y ser humilde al caminar con tu Dios ».
·
Mateo 3:8 — Haced, pues frutos dignos de arrepentimiento.
·
Hechos 26:20 — sino
que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la
tierra de Judea, y a los gentiles, que se
arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de
arrepentimiento.
8. Estar dispuesto y obedecer
«Si quisiereis y oyereis, comeréis el
bien de la tierra; si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a
espada» (Isaías
1:19-20).
El arrepentimiento exige voluntad
y obediencia, no solo palabras.
9. Venir a Dios para razonar y
recibir perdón
Luego de cumplir los pasos anteriores
está registrado en Isaías «Venid luego, dice YHVH, y estemos
a cuenta: aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán
emblanquecidos» (Isaías
1:18).
Otros textos refuerzan este paso:
·
Confesar y abandonar el pecado (Proverbios 28:13).
·
Confesar para ser perdonados y limpiados (1 Juan 1:9).
·
Arrepentirse y creer en el evangelio (Marcos 1:15).
·
Arrepentimiento para con Dios y fe en el Señor
Jesucristo (Hechos 20:21).
¿Cuándo debe
responderse a este llamado al arrepentimiento?
Ahora, mientras aún hay tiempo y oportunidad.
La Escritura lo enfatiza así:
1.
Los desastres presentes son un llamado actual Jesús usó las muertes de los
galileos y de los de la torre de Siloé como advertencia inmediata para los que
aún vivían (Lucas 13:1-5). No son temas del pasado; son llamadas para hoy.
2.
Dios ha sido paciente a lo largo de la historia Y yo también os di limpieza de
dientes en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros lugares;
mas no os volvisteis a mí, declara el SEÑOR. Y también yo os retuve la
lluvia cuando aún faltaban tres meses para la siega; e hice llover sobre
una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; una parte fue llovida, y la
parte sobre la cual no llovió, se secó. Y vagaban dos o tres ciudades a
una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí,
dice YHVH. Herí a vosotros con tizón y con añublo, la multitud de vuestros
huertos y vuestras viñas, y vuestras higueras y vuestros olivos devoró la
langosta; pero no os volvisteis a mí, declara el SEÑOR. Envié contra ustedes
pestilencia a la manera de Egipto, maté a espada a sus jóvenes junto con
los caballos capturados, e hice subir el hedor de sus campamentos hasta sus
narices; mas no se volvieron a mí, declara el SEÑOR. Trastorné entre vosotros
como trastorno de Dios a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como tizón rescatado
de incendio; y no os volvisteis hacia mí, declaración de YHVH (Amós 4:6-11, 12). Después de cada
reprensión repetía: «Con todo, no os volvisteis a mí.»
3.
El anuncio de juicio es una ventana de misericordia En Nínive, el anuncio de destrucción
se convirtió en oportunidad de salvación cuando hubo arrepentimiento real
(Jonás 3:4-10).
4.
El “hoy” es el día de salvación «He aquí ahora el tiempo aceptable;
he aquí ahora el día de salvación» (2 Corintios 6:2).
Textos que refuerzan la enseñanza
·
Amós 4:6-11, 12: Dios envía
reiterados desastres como llamados al arrepentimiento. Si no hay respuesta,
viene el juicio mayor («prepárate para encontrarte con tu Dios»).
·
Joel 2:12-13: Ante la amenaza del “día del
Señor”, el llamado es a un arrepentimiento del corazón, no solo externo.
·
Jonás 3:4-10: El anuncio de destrucción a Nínive se
convierte en misericordia cuando el pueblo se arrepiente de verdad.
·
Hechos 17:30-31: Dios manda a todos los hombres en todo lugar que se
arrepientan, porque ha fijado un día en que juzgará al mundo.
·
2 Pedro 3:9: La demora del juicio no es lentitud, sino paciencia para
que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
·
Romanos 2:4: La bondad, tolerancia y paciencia de Dios tienen como fin
conducir al arrepentimiento.
·
Ezequiel 18:30-32: Dios no se complace en la muerte
del malvado; prefiere que se convierta y viva.
·
Apocalipsis 9:20-21 y 16:9-11: Los juicios deberían producir
arrepentimiento, pero muchos se endurecen y no se convierten.
·
Lucas 13:6-9 (la higuera): Dios da tiempo adicional antes del juicio
definitivo; ese tiempo es para arrepentirse y dar fruto.
Conclusión:
Jesús usa el ejemplo de un
desastre —la muerte de los galileos por Pilato y el derrumbe de la torre de Siloé—
para enseñar una verdad fundamental: esos acontecimientos no existen para que
especulemos sobre la culpa de quienes fallecieron, sino como una advertencia
urgente para que todos nos arrepintamos (Lucas 13:1-5).
Los juicios
y desastres de Dios a lo largo de la Escritura tienen el mismo propósito:
llamar al arrepentimiento mientras aún hay tiempo.
Dios es paciente y no desea que
nadie perezca (2 Pedro 3:9; Ezequiel 18:30-32).
Pero si no hay conversión, el juicio llega (Lucas 13:3, 5).
El mensaje permanece vigente:
cada muerte trágica, cada desastre y cada demora del juicio final son
oportunidades de misericordia.
La respuesta que Dios busca no es
solo miedo o tristeza temporal, sino un arrepentimiento genuino: dejar
el pecado, volverse a Él y producir una vida transformada (Joel 2:12-13; Mateo
3:8; Hechos 3:19; Isaías
1:16-17).
Mientras haya tiempo, el llamado
sigue abierto: Hoy, si oís Su voz, no endurezcáis vuestros corazones (Salmo 95:7-8;
Hebreos 3:7-8, 15; 4:7).
2. La paciencia de Dios
que espera el arrepentimiento antes de aplicar destrucción
2 Pedro 3:9 e Isaías 18:4
La paciencia (longanimidad) de Dios es
uno de los atributos más destacados en la Biblia. Él no se apresura a
ejecutar el juicio. Espera, da tiempo y muchas veces permanece quieto,
precisamente para que las personas tengan oportunidad de arrepentirse.
La Escritura lo declara con claridad:
«El Señor no retarda su promesa,
según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros,
no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento»
(2 Pedro 3:9).
Isaías 18:4 presenta
la misma actitud: «Porque así me ha dicho
YHVH: Me quedaré quieto y miraré desde mi morada, como el calor claro
sobre la luz, como una nube de rocío en el calor de la siega»
En resumen: la demora de Dios no
es indiferencia ni debilidad. Es paciencia con un propósito: que
haya arrepentimiento antes de la destrucción.
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Por qué Dios muestra tanta
paciencia y demora la aplicación del juicio?
Porque no se complace en la muerte
del pecador, sino que desea que se convierta y viva.
La Escritura lo explica así:
1.
El deseo de Dios es la vida, no la muerte
¿Acaso me complazco yo en la muerte
del impío, declaración del Señor YHVH, y no más bien en que se aparte de sus
caminos y viva (Ezequiel
18:23). Y otra vez: « Diles: Vivo yo, oráculo del Señor YHVH: no me complazco
en la muerte del impío, sino en que el impío se vuelva de su camino y viva.
¡Volveos, volveos de vuestros malos caminos! ¿Y por qué moriréis, oh casa de
Israel?» (Ezequiel
33:11).
2.
Dios mismo se revela como paciente «Y pasó YHVH por delante de él y
proclamó: ¡YHVH! ¡YHVH!, Dios compasivo y clemente, lento para la ira, y
grande en misericordia y verdad» (Éxodo 34:6; Joel 2:12-13).
3.
Su paciencia no es indiferencia ni debilidad Tiene un propósito claro: «¿O
menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando
que su benignidad te guía al arrepentimiento?» (Romanos 2:4).
4.
La longanimidad de Dios es salvación
«Y tened entendido que la paciencia
de nuestro Señor es para salvación» (2 Pedro 3:15). Da tiempo para que los
hombres sean salvos.
5.
Dios espera activamente para mostrar misericordia
«“Y por tanto YHVH esperará
para tener piedad de ustedes, y por lo tanto será exaltado para
tener misericordia de ustedes; porque Dios de justicia es YHVH;
¡bienaventurados todos los que
esperan en Él!”» (Isaías 30:18).
En resumen: Dios demora el juicio porque
ama, porque quiere dar oportunidad de arrepentimiento y porque Su deseo es
salvar, no destruir.
¿A quién está dirigida
esta paciencia de Dios que espera el arrepentimiento?
A todos los seres humanos.
La Escritura lo muestra así:
1.
El alcance es universal
«El Señor… es paciente para con
nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al
arrepentimiento» (2 Pedro 3:9).
2.
Se extendió a la generación del diluvio Dios esperó pacientemente 120
años mientras se construía el arca, dando tiempo para arrepentimiento (1
Pedro 3:20).
3.
Se manifestó hacia Nínive Una ciudad pagana a la que Dios dio
oportunidad de arrepentirse. Jonás conocía tan bien esta característica de Dios
que no quería ir a predicarles (Jonás 4:2) «Y oró a YHVH y dijo: ¡Ah YHVH!
¿Acaso no es esto lo que yo decía mientras estaba en mi tierra? Por eso me
adelanté a huir a Tarsis, porque yo sabía que tú eres un Dios clemente y
compasivo, lento para la ira, grande en misericordia y que se arrepiente del
mal. ».
4.
Pablo es un ejemplo personal Él se presenta como prueba de la
perfecta paciencia de Cristo hacia los pecadores:
«…para que en mí, que soy el primero,
mostrase Jesucristo toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían
de creer en él para vida eterna» (1 Timoteo 1:16).
En resumen: la paciencia de Dios no
está limitada a un pueblo o a un tiempo. Se dirige a todos, y a lo largo
de la historia ha dado oportunidades reales de arrepentimiento.
¿Cuándo se manifiesta
esta paciencia de Dios?
A lo largo de toda la historia
y también en el tiempo presente.
La Escritura lo muestra en distintos
momentos:
1.
En los días de Noé Dios esperó pacientemente 120 años mientras se
construía el arca, dando tiempo al arrepentimiento (1 Pedro 3:20).
2.
En los días de Nínive Después de anunciar el juicio, Dios
dio tiempo a la ciudad para arrepentirse (Jonás 3–4).
3.
En el tiempo presente La demora del regreso de Cristo y
del juicio final es expresión de Su paciencia:
«El Señor… es paciente para con
nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al
arrepentimiento» (2 Pedro 3:9). Y añade: «la paciencia de nuestro Señor es para
salvación» (2 Pedro 3:15). Su paciencia no es un hecho del pasado; es una
realidad presente hasta que llegue el momento definitivo del juicio.
4.
De forma continua espera para tener piedad Isaías 30:18 afirma
que Dios espera para tener misericordia.
En resumen: Dios ha sido paciente en
el pasado, lo es hoy, y seguirá siéndolo mientras dure el tiempo de
oportunidad.
¿Dónde o en qué
contextos se ve esta paciencia de Dios?
En todos los lugares y con todo
tipo de personas.
La Escritura lo muestra en distintos
contextos:
·
Hacia el pueblo de Israel Dios se reveló como «tardo para la
ira y grande en misericordia» (Éxodo 34:6; Joel 2:12-13).
·
Hacia las naciones paganas Como Nínive, a la que dio
oportunidad de arrepentirse (Jonás 4:2).
·
Hacia la generación antediluviana Esperó pacientemente 120 años
mientras se construía el arca (1 Pedro 3:20).
·
Hacia los hombres de la era presente Tanto creyentes como incrédulos
reciben Su paciencia (2 Pedro 3:9; Romanos 2:4).
La paciencia de Dios no está
limitada a un grupo o a un territorio. Se extiende a todos aquellos a
quienes Él da tiempo de vida y oportunidad de arrepentirse.
¿Cómo actúa Dios en Su
paciencia y cómo debe responder el ser humano?
Cómo actúa Dios
Dios muestra Su paciencia de varias
maneras:
1.
Permaneciendo quieto y esperando Isaías 18:4 lo
presenta quieto y observando. Isaías 30:18 dice
que Él espera para tener misericordia.
2.
Demorando el juicio y dando tiempo Esperó 120 años en los días de Noé
(1 Pedro 3:20). Hoy demora el juicio final para que todos procedan al
arrepentimiento (2 Pedro 3:9).
3.
Siendo tardo para la ira y dispuesto a perdonar Él mismo se reveló como «tardo para
la ira y grande en misericordia» (Éxodo 34:6; Joel 2:12-13).
Cómo debe responder el ser humano
La respuesta correcta es aprovechar ese
tiempo para arrepentirse.
·
La longanimidad de Dios es para salvación (2 Pedro
3:15).
·
Su bondad tiene como fin conducir al arrepentimiento
(Romanos 2:4).
Despreciar esa paciencia es endurecerse
frente a la misericordia de Dios. El llamado es claro: no menospreciar el
tiempo que Él está dando, sino responder mientras la puerta sigue abierta.
Qué podemos entender
por el párrafo anterior:
Despreciar la paciencia es
endurecerse frente a la misericordia:
·
Romanos 2:4-5: “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y
longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por
tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el
día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios.”
·
Hebreos 3:7-8, 15: “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros
corazones… entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis
vuestros corazones.”
·
Hebreos 4:7: “Otra vez determina un día: Hoy, diciendo por David,
después de tanto tiempo, como está dicho: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis
vuestros corazones.”
No menospreciar el tiempo que Él está
dando, sino responder mientras la puerta sigue abierta:
·
Isaías 55:6-7: “Buscad a YHVH mientras puede ser
hallado, llamadle en tanto que está cercano. Abandone el impío su camino, y el varón de iniquidad sus
pensamientos, y vuelva a YHVH, y tenga compasión de él, y a nuestro Dios,
porque multiplicará el perdonar”
·
2 Corintios 6:2: “En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te
he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de
salvación.”
·
Lucas 13:24-25: “Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo
que muchos procurarán entrar, y no podrán. Después que el padre de familia se
haya levantado y cerrado la puerta…”
·
2 Pedro 3:9: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen
por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
·
Proverbios 1:24-28 (sobre rechazar el llamado y las consecuencias
cuando ya es tarde): “Por cuanto llamé, y no quisisteis oír… también yo me
reiré en vuestra calamidad… Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán
diligentemente, y no me encontrarán.”
El llamado es urgente y claro: la
paciencia de Dios es una ventana de gracia, no una garantía permanente.
Mientras se dice “hoy”, hay que oír, arrepentirse y entrar por la puerta que
sigue abierta.
¿Qué es lo que Dios espera lograr con
Su paciencia antes de aplicar destrucción?
Que las personas se arrepientan y
se conviertan.
La Escritura lo declara con claridad:
1.
El propósito principal de Su longanimidad
«…es paciente para con nosotros, no
queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento» (2
Pedro 3:9).
2.
Su bondad está diseñada para conducir al
arrepentimiento
«¿O menosprecias las riquezas de su
benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al
arrepentimiento?» (Romanos 2:4).
3.
Dios no desea la muerte del malvado Él quiere que se vuelva de su mal camino
y viva (Ezequiel
18:23; 33:11).
4.
Su lentitud para airarse está unida a Su disposición a
perdonar Cuando hay
arrepentimiento genuino, Él perdona (Joel 2:12-13; Jonás 4:2).
En resumen: Dios espera y demora el juicio
con un solo fin: dar oportunidad real de arrepentimiento y vida, no de
destrucción.
Textos que refuerzan la enseñanza
·
Éxodo
34:6: Dios mismo
se revela como «tardo para la ira» (paciente / longánimo).
·
Romanos 2:4: La paciencia de Dios no es indiferencia; su propósito es
llevar al arrepentimiento.
·
Ezequiel 18:23 y 33:11: Dios no se complace en la muerte
del pecador; espera que se convierta.
·
Joel 2:12-13: Su lentitud para airarse está unida
a Su disposición a perdonar.
·
Jonás
4:2: Jonás
conocía tan bien esta característica de Dios que huyó, sabiendo que Él podía
perdonar a Nínive.
·
1 Pedro 3:20: Dios esperó pacientemente 120 años mientras se construía el
arca, dando tiempo al arrepentimiento.
·
2 Pedro 3:15: La longanimidad de Dios es en sí misma salvación (da tiempo
para ser salvos).
·
Isaías 30:18: Dios espera activamente para
mostrar misericordia.
·
1 Timoteo 1:16: Pablo se presenta como ejemplo máximo de la perfecta
paciencia de Cristo.
Conclusión
Dios es paciente. Por eso muchas
veces prefiere permanecer quieto, dándonos tiempo para que nos arrepintamos (2
Pedro 3:9; Isaías 18:4).
Él no quiere que nadie perezca.
Su benignidad, longanimidad y demora del juicio tienen un solo propósito:
guiarnos al arrepentimiento (Romanos 2:4; 2 Pedro 3:15).
Dios mismo se reveló como «tardo
para la ira y grande en misericordia» (Éxodo 34:6; Joel 2:12-13). Él
espera para tener misericordia (Isaías 30:18).
Mientras dura Su paciencia, el
llamado al arrepentimiento permanece abierto. Pero esa paciencia no es eterna.
Por eso la Escritura insiste: Hoy, si oís Su voz, no endurezcáis vuestros
corazones (Salmo
95:7-8; Hebreos 3:7-8).
3. La ira de Dios crece
frente a la burla y la negativa o indiferencia al arrepentimiento
Isaías 28:18-19, 22;
Proverbios 1:20-28
El tema de la ira de Dios ante la
burla, la blasfemia y la negativa obstinada al arrepentimiento aparece de forma
consistente en toda la Escritura. Cuando las personas se burlan de los juicios
de Dios, desprecian Sus advertencias o prefieren sufrir el dolor antes que
arrepentirse, el castigo se intensifica.
Isaías 28:22 advierte a toda la tierra: « Y ahora, no se burlen, no sea que sus
ataduras se fortalezcan; porque he escuchado de parte del Señor, YHVH de
los ejércitos, un decreto de destrucción sobre toda la tierra.»
Y el
versículo 18-19 añade que el azote no es solo un día en una época, sino que
puede ser cualquier día: « … cuando pase el azote abrumador, seréis pisoteados
por él. Porque cada vez que pase los arrebatará a ustedes; pues mañana tras
mañana pasará, de día y de noche; y será puro terror entender el mensaje.»
También Proverbios 1:20-28
muestra a la Sabiduría clamando sin ser escuchada de los simples, burladores y
necios, … y luego declarando que se reirá en la calamidad de quienes la
despreciaron.
Ejemplo 1: Cómo
procedían los israelitas frente a los desastres (y ha quedado como ejemplo para
que no actuemos así)
Isaías 9:8-21, Ezequiel 13:10-15
muestra el mismo patrón una y otra vez actuando sobre Israel.
Dios enviaba un juicio, y el pueblo
no se preguntaba: “¿Qué quiere Dios de nosotros?”.
Respondía con soluciones humanas
ante la ira de YHVH cuando extiende su mano:
·
Venía un terremoto → “Los ladrillos
cayeron, pero edificaremos de cantería.” (Isaías 9:10)
·
Luego daño a lo que poseen → “Los cabrahígos
fueron cortados, pero pondremos cedros.” (Isaías 9:10)
·
Había amenaza de guerra (Isaías 9:8-21;
Jeremías 42; Isaías 30–31) → Amenazan con invadir Jerusalén; pero en vez
de cambiar decían: ¡vámonos a Egipto!
·
Venía un aguacero / inundación →
recubrían el muro con lodo suelto, como si ya estuviera seguro, pues pensaban
que en el día de la ira de YHVH tendrían paz. Pero el turbión derribo el muro y
también a los que lo recubrieron (Ezequiel 13:10-15)
Es decir: el desastre llegó, y ellos
decían: “Lo vamos a reconstruir más fuerte” o “vamos a huir”…
Eso
es una forma de burla e indiferencia.
No niegan el golpe; lo tratan como
un problema técnico, no como un llamado de Dios.
Por eso el texto repite: “Con todo esto no ha cesado su furor,
sino que todavía su mano está extendida.”
2 Crónicas
7:13-14 muestra lo contrario. Dios mismo dice que puede cerrar los cielos
para que no llueva, mandar langosta o pestilencia. ¿Para qué? Para que Su
pueblo se humille, ore, busque Su rostro y se convierta de sus malos caminos.
Entonces Él oye, perdona y sana. El desastre no pide más cemento ni más
cedros; pide arrepentimiento.
Burlarse, entonces, no es solo reírse
de Dios. Es también:
·
Ignorar Su voz,
·
Endurecerse,
·
Y seguir adelante como si el juicio no tuviera nada
que ver con el corazón.
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Qué alcance tiene esta
advertencia según Isaías 28?
Isaías 28:22 dice que se ha oído una “destrucción
ya determinada sobre toda la tierra”. No es solo un juicio local o
temporal. El principio es amplio.
Y el versículo 19 añade: “Desde
que pase el azote, él os arrebatará; porque de mañana en mañana pasará, de día
y de noche…”
Es decir:
·
El azote no es un evento aislado que ocurre una sola
vez.
·
Puede seguir “de mañana en mañana”.
·
Y cuando pasa, arrebatará a quienes se burlaban
y se sentían seguros.
Por eso la advertencia no es solo para
un pueblo antiguo: cualquiera que se burle de los juicios de Dios y desprecie
Su voz puede quedar expuesto a que el azote lo alcance.
¿Por qué la ira de Dios
crece frente a la burla y la negativa al arrepentimiento?
Porque Dios no puede ser burlado
(Gálatas 6:7).
La Escritura lo explica así:
1.
Cuando se desprecia Su voz, el juicio se intensifica Isaías 28:21-22
advierte:
« Porque YHVH se levantará como
en el monte Perazim, se enojará como en el valle de Gabaón; para hacer su
obra, su extraña obra, y para llevar a cabo su trabajo, su inusual tarea. Y ahora, no se burlen, no sea que sus
ataduras se fortalezcan; porque he escuchado de parte del Señor,
YHVH de los ejércitos, un decreto de destrucción sobre toda la tierra, un
decreto de destrucción sobre toda la tierra.»
2.
Dios responde a la burla con juicio
« Ciertamente Él (YHVH) escarnece
a los que se burlan, más a los humildes da gracia.» (Proverbios 3:34)
»
3.
La dureza de corazón acumula ira
« Pero por tu dureza y por tu corazón
no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día
de la ira y de la revelación del
justo juicio de Dios» (Romanos 2:5).
4.
Cuando la burla es persistente, llega un punto sin
remedio: La historia
nos enseña para que no nos burlemos. «Pues cuando Dios enviaba mensajeros una y
otra vez a los israelitas, ellos se burlaban y despreciaban Sus palabras, entonces
subía la ira de Dios contra su pueblo y no había remedio» (2 Crónicas
36:15-16).
El profeta Jeremías describe esa
misma condición de dureza irreversible con la imagen del metal que ya no se
puede refinar:
«Todos ellos son rebeldes
obstinados que andan con chismes; bronce y hierro, todos ellos son
corruptores. Resoplan el fuelle por el fuego, se consume el plomo; en vano refina
el fundidor refinando, y los malos no son separados. Plata
desechada los llamarán, porque YHVH los ha desechado» (Jeremías 6:28-30).
Cuando la burla y el desprecio se
vuelven hábito, el corazón se endurece tanto que ni el fuego de la corrección
logra separar la escoria. Llega el momento en que ya no hay remedio.
En resumen: Dios es paciente y espera
arrepentimiento. Pero cuando hay burla continua y rechazo deliberado, Su
ira se intensifica y el juicio se vuelve más severo.
¿A quién se dirige esta
advertencia sobre la ira de Dios ante la burla y el rechazo?
A todos los que escuchan las
advertencias de Dios o las desprecian.
La Escritura lo aplica a distintos
grupos:
1.
Al pueblo de Dios que se burla de Sus mensajeros hasta
que haya cura: «… envió
a ellos por medio de sus mensajeros, madrugando y enviando continuamente,
porque tuvo compasión de su pueblo y de su morada. Pero ellos continuamente se
burlaban de los mensajeros del Dios verdadero, menospreciaban sus palabras
y se mofaban de sus profetas, hasta que la ira de YHVH subió contra su
pueblo, hasta no haber
remedio» (2 Crónicas
36:15-16).
2.
A quienes rechazan la voz de la Sabiduría La Sabiduría clama en las calles y
plazas, pero muchos no quieren oír, luego cuando les viene la desgracia también
se burla de ellos. (Proverbios 1:20-28).
3.
A las naciones y personas que, bajo juicios severos,
prefieren blasfemar
A pesar de las plagas, no se arrepienten de sus obras y siguen
blasfemando (Apocalipsis 9:20-21; 16:9-11, 21).
4.
A quienes desafían a Dios mientras continúan en su
pecado Dicen: «Que
se apresure, apresure su obra…» mientras siguen atados a la maldad (Isaías 5:18-19).
Nadie está exento del principio: Dios
no puede ser burlado (Gálatas 6:7).
¿Qué es lo que provoca
el crecimiento de la ira de Dios en estos casos?
Cuatro actitudes principales:
1.
La burla hacia Dios y Sus juicios Isaías 28:21-22
advierte: «…No os burléis, para que no se aprieten más vuestras ataduras…»
2.
El rechazo prolongado a la voz de la Sabiduría La Sabiduría clamó y no fue escuchada.
Después declara que se reirá en la calamidad de quienes la despreciaron (Proverbios 1:24-28).
3.
La blasfemia, incluso bajo el dolor Hay quienes, en medio del
sufrimiento, prefieren morderse la lengua y seguir blasfemando de Dios antes
que arrepentirse (Apocalipsis 16:9-11, 21).
4.
El desprecio a los mensajeros de Dios Cuando se burlaron de ellos y
menospreciaron Sus palabras,
«…no hubo remedio» (2 Crónicas
36:15-16).
En resumen: lo que intensifica la ira
de Dios no es solo el pecado, sino la burla, la blasfemia y la negativa
obstinada a arrepentirse a pesar de las advertencias y del dolor.
¿Cuándo se intensifica
la ira de Dios frente a esta actitud?
Cuando la burla y el rechazo se prolongan
a pesar de reiteradas oportunidades de arrepentimiento.
La Escritura lo muestra así:
1.
Después de enviar mensajeros una y otra vez Dios envió a Sus mensajeros una y
otra vez, Pero cuando el desprecio continuó, llegó un punto en que «…no hubo
remedio» (2
Crónicas 36:15-16).
2.
Después de un rechazo persistente a la Sabiduría La Sabiduría clama durante un
tiempo. Cuando es despreciada de forma continua, llega la calamidad (Proverbios 1:24-28).
3.
Incluso después de plagas severas Muchos, a pesar de los juicios, se
niegan a arrepentirse y continúan en sus obras (Apocalipsis 9:20-21; 16:9-11).
4.
Cuando el corazón se endurece La dureza de corazón y la falta de
arrepentimiento van acumulando ira para el día del juicio (Romanos 2:5).
En resumen: la ira de Dios se
intensifica no al primer error, sino cuando el rechazo se vuelve obstinado y
prolongado, después de muchas oportunidades de volver a Él.
¿Dónde se manifiesta
esta realidad de la ira de Dios ante la burla y el rechazo?
En diversos contextos históricos y
escatológicos.
La Escritura lo muestra en varios
lugares:
1.
En Judá Cuando se burlaron de los profetas y despreciaron Sus
palabras, no hubo remedio (2 Crónicas 36:15-16).
2.
En el llamado público de la Sabiduría La Sabiduría clama en las calles y
en las plazas,… y muchos la rechazan (Proverbios 1:20-28).
3.
En los juicios de Apocalipsis Hay quienes, bajo plagas severas, prefieren
blasfemar antes que arrepentirse (Apocalipsis 9:20-21; 16:9-11, 21).
4.
En quienes desafían abiertamente a Dios Mientras continúan en su pecado,
desafían a Dios a que actúe (Isaías 5:18-19).
El principio es universal:
nadie se burla de Dios impunemente, en cualquier lugar o época (Gálatas 6:7;
Proverbios 3:34).
¿Cómo actúa Dios cuando
hay burla y negativa al arrepentimiento, y cómo debe responder el ser humano?
Cuando hay burla y rechazo
persistente, Dios intensifica el juicio y permite que la calamidad
llegue (Isaías
28:21-22; Proverbios
1:24-28).
La Escritura lo muestra así:
1.
La Sabiduría despreciada se ríe en la calamidad Después de clamar y no ser
escuchada, declara:
«También yo me reiré en vuestra
calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis» (Proverbios 1:26).
2.
Las ataduras se aprietan Isaías 28:21-22
advierte que la burla hace que las ataduras se aprieten más y que la
destrucción determinada se acerque.
3.
En casos extremos, el corazón se endurece del todo Hay quienes, incluso bajo dolor
intenso, prefieren morderse la lengua y seguir blasfemando antes que
arrepentirse (Apocalipsis 16:10-11).
Ejemplos:
·
Judá en los días de los profetas Dios envió mensajeros una y otra vez,
pero el pueblo se burló de ellos y despreció Sus palabras. Entonces
«…no hubo remedio» (2 Crónicas
36:15-16).
·
Israel en Isaías 9 Dios enviaba juicios y el pueblo respondía con
soluciones humanas (“edificaremos de cantería”, “pondremos cedros”), sin
arrepentirse. Por eso la mano de Dios seguía extendida (Isaías 9:8-21).
Cómo debe responder el ser humano
La respuesta correcta es:
·
Dejar la burla.
·
Escuchar las advertencias de Dios.
·
Arrepentirse mientras hay oportunidad.
Porque llega un punto en que «ya no
hay remedio» (2
Crónicas 36:15-16), y Dios no puede ser burlado (Gálatas 6:7).
Textos que refuerzan la enseñanza
·
2 Crónicas
36:15-16: La
burla continua a los mensajeros de Dios lleva a un punto en el que ya no hay remedio.
·
Gálatas 6:7: Principio universal: nadie se burla de Dios impunemente.
·
Proverbios 3:34: Dios responde a la burla con burla
(juicio).
·
Apocalipsis 9:20-21: A pesar de plagas severas, se niegan a arrepentirse.
·
Apocalipsis 16:9 y 16:21: Prefieren blasfemar antes que
arrepentirse, incluso bajo el dolor extremo.
·
Romanos 2:5: La dureza de corazón y la falta de arrepentimiento acumulan
ira para el día del juicio.
·
Isaías 5:18-19: Se burlan desafiando a Dios a que
actúe, y eso atrae juicio.
Conclusión
Dios no
puede ser burlado. Lo que el hombre siembra, eso cosecha (Gálatas 6:7). Y
como dice Proverbios
1:24-28, llega el momento en que la misma Sabiduría que fue despreciada se
ríe en la calamidad.
Como Israel
en Isaías 9, muchos hoy responden al desastre reconstruyendo más fuerte, buscando
soluciones humanas o simplemente siguiendo adelante como si nada hubiera
pasado. No se preguntan: “¿Qué quiere Dios de nosotros?”. Esa indiferencia también
es burla, y por eso la mano de Dios sigue extendida.
Isaías 28
advierte que hay una destrucción ya determinada sobre toda la tierra, y que el
azote puede pasar de mañana en mañana y arrebatar (Isaías 28:19, 22).
En los días
de hoy
ocurre lo mismo. Mientras haya burla, blasfemia e indiferencia, el llamado
sigue siendo urgente:
Dejen la burla.
Escuchen Su voz. Arrepiéntanse antes de que llegue el punto en que ya no
haya remedio.
4. Los diversos
instrumentos que Dios usa para corregir y llamar al arrepentimiento
Isaías 28:17-20; Isaías 7:18-20; Isaías 9:8-21; Jeremías 42:17-22
y 1 Corintios 10:1-12
Dios usa múltiples instrumentos
(naturales, climáticos, biológicos y humanos) para corregir a Su pueblo y
llamar al arrepentimiento. No se limita a un solo método. Además, lo que
sucedió a Israel es ejemplo y advertencia para todos nosotros.
Isaías 28:17-20
muestra que el juicio de Dios incluye granizo, aguas desbordadas y turbión. Isaías 7:18-20 incluso
en el juicio puede utilizar a la mosca y a la abeja. Isaías 9:8-21
describe una secuencia de juicios (terremoto, invasiones, guerra civil) a los
que el pueblo respondía con soluciones humanas sin arrepentirse. 1 Corintios
10:1-12 enseña
que todas estas cosas les acontecieron como ejemplo, y fueron
escritas para amonestarnos a nosotros.
Ejemplo 1 (principal)
Ejemplo práctico: Amós 4:6-11 – “Con
todo, no os volvisteis a mí”
Dios describe una serie de
instrumentos que usó uno tras otro:
·
Hambre y escasez de pan
·
Sequía (lluvia en una ciudad y no en otra)
·
Tizón y mildiu
·
Langosta
·
Pestilencia y derrota militar
·
Destrucción como la de Sodoma y Gomorra
Después de cada uno de estos
juicios, Dios repite la misma frase:
«Con todo, no os volvisteis a mí, dice YHVH.»
Este pasaje muestra con claridad:
·
Dios usa diversos instrumentos, no solo uno.
·
Los envía de forma progresiva.
·
El objetivo siempre es el mismo: que el pueblo se
vuelva a Él.
·
Cuando solo hay soluciones humanas y no
arrepentimiento, la corrección continúa.
Ejemplo 2
(complementario)
Ejemplo práctico: 2 Crónicas
7:13-14 – Para qué usa Dios estos instrumentos
Dios mismo declara:
«
Si yo cierre los cielos y no habrá lluvia, o si yo ordene sobre la langosta
para devorar la tierra, o si yo envíe peste entre mi pueblo. Más si se
humilla mi pueblo, sobre
el cual mi nombre es invocado, y oran, y buscan mi rostro, y se vuelven de
sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus
pecados, y sanaré su tierra.»
Este texto revela la intención de
Dios: los instrumentos (sequía, langosta, pestilencia) no son el fin; son un
llamado al arrepentimiento.
Ejemplo 2 (En la
Actualidad)
En varios países en los días de hoy
se ha visto una secuencia parecida: primero granizadas fuertes y después desastres
mayores, mientras continúa la indiferencia.
· En
Colombia podemos ver que antes del terremoto granizadas en los dos últimos
año inclusive en Cali luego un terremoto que deja muchos muertos en Cali y
sus alrededores.
· En Canadá granizo
como pelotas de Golf actualmente Más
de 5.100 incendios, 4,43 millones de hectáreas quemadas en este año
· En
Francia mucho granizo durante los últimos dos años con tamaño considerable
y en la actualidad incendio
devastador que dejan muchas casas destrozadas y personas evacuadas y más de
90.000 hectáreas quemadas de las más graves en 50 años.
· En
Nepal granizadas fuerte en los dos últimos años luego terremoto y
deslave con muchos muertos.
· En china se registra granizadas
con tamaño del granizo mayor a 5cm, actualmente a soportado terremoto,
lluvias intensas, Tifón, Tornados que afectan a más de 67,03
millones de personas
· En EE.UU
sufre miles de reportes de granizo cuyo tamaño a llegado hasta 7.1 pulgadas
los desastres que ha soportado estos dos últimos años han sido huracanes,
incendios, tornados
· Rusia sufre
granizadas durante los dos últimos años que inclusive llegaron a 7 centímetros
aunque en el
2025 atenido un desastre natural importante en el 2026 han aumentaron las
emergencias naturales, pero esto no es todo; ya que enfrenta una guerra por
años que deja miles de muertos, recuérdese que Dios también crea al destructor
para destruir (Isaías 54:16-17; Isaías 13:5-6; Isaías 29:20; Isaías 34:2-6) y
lo peor es que los que mueren en batalla jamás volverán a vivir (Jeremias
51:38-40; Isaías 26:13-15).
Estos hechos no son para hacer un
mapa exacto del próximo desastre.
Nadie sabe el día ni el lugar sino Dios.
Pero sí muestran un patrón: cuando hay burla, no hay arrepentimiento y se sigue
en lo malo, los golpes no disminuyen; se multiplican.
El granizo no es un detalle menor.
En el tiempo del fin, Apocalipsis 16:21 anuncia granizo del peso de un talento.
Por eso, cuando una región es
golpeada una y otra vez, no es momento de reconstruir como si nada.
Es momento de preguntar: ¿qué quiere Dios de nosotros?
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Por qué Dios usa
diversos instrumentos para corregir y llamar al arrepentimiento?
Porque no se limita a un solo
método. Él quiere que Su pueblo reconozca Su mano en distintas circunstancias
y se vuelva a Él.
Amós 4:6-11 lo
muestra con claridad. Dios usó uno tras otro:
·
hambre
·
sequía
·
tizón
·
langosta
·
pestilencia
·
derrota militar
Y después de cada uno de estos
juicios repitió la misma frase: «Con todo, no os volvisteis a mí.»
Dios usa la creación misma (clima,
insectos, enfermedades Éxodo 9–10; Joel 1:4; 2:25) y también agentes
humanos para despertar el arrepentimiento (Jonás 3:4-10; Malaquías 4:5-6; Jeremías 25:4-5;
2 Corintios 5:18-20).
1 Corintios 10:6 y 11 explica el
propósito final: estas cosas les acontecieron como ejemplo, y fueron
escritas para amonestarnos a nosotros, para que no caigamos en los mismos
errores.
¿A quién se dirigen
estos instrumentos de corrección?
Principalmente a Su pueblo y a las
naciones que envió los instrumentos de su ira, pero también sirven de
ejemplo y advertencia para todos.
·
Isaías 9:8-21 se
dirige a Israel y Judá.
·
Jeremías 42 se dirige al remanente que quería huir a
Egipto.
·
2 Crónicas
7:13-14 muestra que Dios habla a Su pueblo cuando cierra los cielos, envía
langosta o pestilencia, y responde cuando ellos se humillan y se arrepienten.
·
Isaías 30:27-33, Isaías 14:24-27, Dios desciende su brazo sobre Asiria,
con furor de ira y llama
de fuego devoradora, tempestad, aguacero, y piedras de
granizo; pero la mano extendida de Dios no termina en Asiria,
sino que lo que le sucedió
a Asiria es
el consejo que está acordado sobre toda la tierra, y la mano
extendida sobre todas las naciones.
1 Corintios 10:1-12 aplica estas
experiencias directamente a nosotros:
«…Estas cosas les acontecieron como
ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado
los fines de los siglos.»
En resumen: Dios corrige primero a
los Suyos y a los que extendió su mano, pero lo que les ocurrió a ellos quedó
registrado para que todos aprendamos y no repitamos los mismos errores.
¿Qué instrumentos
utiliza Dios para corregir y llamar al arrepentimiento?
Instrumentos muy variados:
1. Climáticos y naturales Granizo, turbión, sequía, aguas
desbordadas, fuego (Isaías
28:17-20; Hageo
1:9-11; Deuteronomio
28:22-24).
2. Biológicos Langosta en oleadas sucesivas,
moscas, abejas, mosquitos, tizón, pestilencia (Isaías 7:18-20; Joel 1:4; 2:25; Amós 4:9-10; Éxodo
9–10).
3. Humanos y militares Invasiones, derrotas, la “navaja
alquilada” de Asiria (Isaías
7:20; Isaías
9:11-12; Amós 4:10).
Dios mismo llama a la langosta «mi
gran ejército» (Joel
2:25) y usa todos estos medios como un llamado urgente al arrepentimiento (Joel 2:12-13).
¿Cuándo utiliza Dios
estos instrumentos?
De manera progresiva y reiterada,
cuando hay negativa a arrepentirse.
Amós 4:6-11 lo
muestra claramente: Dios envía un juicio tras otro (hambre, sequía, langosta,
pestilencia, derrota…) y, después de cada uno, repite la misma frase:
«Con todo, no os volvisteis a mí.»
Isaías 9:8-21
presenta el mismo patrón:
·
Dios envía un juicio.
·
El pueblo responde con soluciones humanas (“los
ladrillos cayeron, pero edificaremos de cantería”; “los cabrahígos fueron
cortados, pero pondremos cedros”).
·
Como no hay arrepentimiento, la mano de Dios sigue
extendida.
2 Crónicas 7:13
confirma que estos instrumentos son acciones que Dios mismo declara usar.
En resumen: Dios no usa estos medios
una sola vez. Los usa de forma progresiva mientras el pueblo se niega a
volverse a Él.
¿Dónde se manifiestan
estos instrumentos de corrección?
En la historia de Israel y, por
extensión, en cualquier lugar donde Dios quiera llamar al
arrepentimiento.
Se vieron:
·
en Egipto (Éxodo 9–10),
·
en Israel y Judá (Isaías 7, 9, 28; Amós 4; Joel;
Hageo).
·
En Asiria (Isaías 30:27-33)
Y quedan registrados como ejemplo
para nosotros (1 Corintios 10:1-12).
Deuteronomio 28 los presenta como parte
de las maldiciones de la ley sobre la tierra del pueblo.
El principio no está limitado a un
territorio: Dios puede usar la creación y las circunstancias en cualquier
lugar para corregir y llamar a la conversión.
·
Isaías 14:24-27
declara que el consejo de Dios está acordado sobre toda la tierra, y Su
mano está extendida sobre todas las naciones.
·
Jeremías 25:15-29
muestra que la copa del furor de Dios se da a todas las naciones, no
solo a Israel.
·
En Jonás, Dios envía un anuncio de juicio a Nínive
(una ciudad gentil) para llamarlas al arrepentimiento.
·
Amós 1–2 presenta juicios de Dios no solo sobre Israel
y Judá, sino también sobre Damasco, Gaza, Tiro, Edom, Amón y Moab.
·
Hechos 17:30 afirma que ahora Dios manda a todos
los hombres, en todo lugar, que se arrepientan.
·
1 Corintios 10:11 enseña que las cosas que le
ocurrieron a Israel fueron escritas para amonestarnos a nosotros.
Por tanto, los instrumentos de
corrección (clima, plagas, circunstancias, juicios) no están restringidos a una
sola tierra. Dios puede usarlos donde Él quiera para llamar al arrepentimiento.
¿Cómo actúa Dios con
estos instrumentos y cómo debe responder el ser humano?
Dios actúa enviando juicios diversos
y progresivos con un solo propósito: que Su pueblo se vuelva a Él (Amós 4:6-11; 2 Crónicas
7:13-14).
Cuando el pueblo responde solo con soluciones
humanas —reconstruir con mejores materiales, sembrar árboles más fuertes,
huir a Egipto— y no se arrepiente, la corrección continúa (Isaías 9:8-21; Jeremías 42:17-22).
La respuesta correcta es el
arrepentimiento genuino.
·
2 Crónicas 7:14
declara que si el pueblo se humilla, ora, busca la faz de Dios y se convierte
de sus malos caminos, Él oirá, perdonará y sanará.
·
Joel 2:12-13 llama a
volverse a Dios de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento, porque Él es
clemente y misericordioso.
·
1 Corintios 10:12 advierte: «El que piensa estar
firme, mire que no caiga».
Los juicios que caen sobre otros son advertencia
para nosotros, porque todos estamos bajo la misma nube (1 Corintios
10:1-12).
Textos que refuerzan la enseñanza
·
Amós 4:6-11: Ejemplo perfecto de instrumentos
diversos y progresivos, y de la negativa a arrepentirse.
·
Joel
1:4 y 2:25: Plaga de langostas en oleadas sucesivas.
Dios llama a esto «mi gran ejército» y lo usa como llamado urgente al
arrepentimiento (Joel 2:12-13).
·
Hageo 1:9-11: Dios usa la sequía y el fracaso de
las cosechas para corregir prioridades equivocadas.
·
2 Crónicas
7:13-14: Dios
mismo declara que usa sequía, langosta y pestilencia, pero responde al
arrepentimiento.
·
Deuteronomio
28:22-24, 38-42:
Lista de instrumentos climáticos y biológicos.
·
Éxodo 9–10: Granizo mezclado con fuego, langosta, moscas, piojos, etc.
Dios usa la creación misma como instrumento de juicio y llamado.
·
1 Corintios 10:6 y 11: Todo lo que le pasó a Israel está
escrito como advertencia para nosotros.
Conclusión:
Dios no utiliza solo los terremotos. También
se sirve del granizo, el turbión, la sequía, el fuego, la langosta, el tizón,
la pestilencia e incluso de la mosca o la abeja (Isaías 28:17-20; Isaías 7:18-20; Amós 4:6-11; Joel 1:4; 2:25).
Lo que le sucedió a Israel es
ejemplo para todos (1 Corintios 10:1-12). Ellos recibían un juicio tras
otro y respondían con soluciones humanas —“hagamos de cantería”, “sembremos
cedros”, “huyamos a Egipto”— pero no se arrepentían (Isaías 9:8-21; Jeremías 42:17-22).
Por eso la mano de Dios seguía extendida.
Todos estamos bajo la misma nube (1 Corintios
10:1-2). Los juicios de Dios sobre otros son advertencia para nosotros,
para que no caigamos en los mismos errores (1 Corintios 10:6, 11-12).
El propósito de todos estos
instrumentos es el mismo: llamar al arrepentimiento genuino. Dios mismo
lo declara: si se humillan, oran, buscan Su rostro y se convierten de sus malos
caminos, Él oirá, perdonará y sanará (2 Crónicas
7:13-14). Joel
2:12-13 confirma el llamado: volverse a Él de todo corazón, porque es
clemente y misericordioso.
5. La mano extendida de
Dios sobre todas las naciones
Isaías 30:27-33 e
Isaías 14:24-27
La Escritura presenta la imagen de la
mano extendida de Dios como expresión de Su poder activo en juicio sobre
las naciones.
Isaías 30:27-33
describe a Dios viniendo en ira, con fuego devorador y tempestad, para
zarandear a las naciones con criba de destrucción y herirlas con vara. Aunque
este pasaje se aplica históricamente a Asiria, Isaías 14:24-27
declara el principio universal:
«Este es el consejo que está acordado
sobre toda la tierra, y esta es la mano extendida sobre todas las naciones.
Porque YHVH de los ejércitos ha determinado, ¿y quién invalidará? Y su mano
extendida, ¿quién la hará volver?»
Lo que aconteció a Asiria es
manifestación de la misma mano que está extendida sobre todas las naciones.
Nadie puede detenerla cuando Dios la ha extendido en juicio.
Ejemplo práctico:
Sofonías 1:7-13 – ¿Qué puede pasar cuando pensamos? “YHVH no hará bien ni mal”
En días de Sofonías había personas que
vivían tranquilas, instaladas en su comodidad, diciendo en su corazón:
«YHVH no hará bien ni mal.»
Es decir: “Dios no se mete. No premia
ni castiga. No va a hacer nada.”
Dios responde que Él mismo
escudriñará con linternas y castigará esa actitud. Y a continuación (Sofonías
2) muestra Su juicio sobre varias naciones: filisteos, Moab, Amón, Etiopía y
Asiria (Nínive).
Este pasaje confirma lo que enseña Isaías 14:24-27:
la mano de Dios sí está extendida sobre las naciones. Quienes piensan
que Dios no actúa, se engañan. Su consejo está acordado sobre toda la tierra, y
nadie puede hacer volver Su mano.
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Qué significa que Dios
extienda Su mano sobre las naciones?
Significa que Él actúa con poder
en juicio.
La Escritura lo describe así:
1.
Zarandea a las naciones cuando Dios extiende su brazo, las
zarandea con criba de destrucción con furor de rostro y llama de fuego consumidor,
con torbellino, tempestad y piedra de granizo, esto lo hizo a Asiria (Isaías 30:27-33)
y es el concejo que está determinado sobre todas las naciones (Isaías 14:24-27).
2.
Es una determinación que no se puede detener, a menos
que se arrepientan y dejen su mala conducta, antes de que extienda su mano. La imagen de la mano extendida
expresa la decisión firme de Dios:
«…su mano extendida, ¿quién la hará
volver?» (Isaías
14:27). Pero si antes de que extienda su mano hay arrepentimiento y con el
verdadero ayuno, Dios puede traer bendición en vez de maldición (Joel 2:1-32)
3.
Incluye distintos instrumentos de juicio Puede incluir fuego, tempestad, vara
de corrección y destrucción (Isaías 30:27-33).
4.
Ejemplos concretos
o En Éxodo 15:12
se ve el poder de esa mano contra Egipto.
o En Isaías 30:27-33
extiende su mano a Asiria
o En Ezequiel 6:14
aparece como fórmula de juicio: Dios extiende Su mano contra la tierra para
asolarla.
En resumen:
Cuando YHVH extiende su mano, no es
metáfora. Es juicio real que zarandea naciones, derriba ejércitos y cumple lo determinado
(Isaías 14:24-27;
30:27-33; Éxodo 15:12). Nadie
puede invalidar su consejo ni hacer volver esa mano (Isaías 14:27; Jeremías 15:6). La
única condición que la Escritura presenta para que Él no la extienda, o para
que revoque el mal anunciado, es que las personas de ese lugar se humillen, se
arrepientan y cambien de su mal proceder mientras aún hay tiempo (2 Crónicas
7:13-14; Jeremías 18:7-10; Isaías 30:15-16; Jonás 3:4-10; Ezequiel 18:30-32
y 33:11).
Después de que la mano está extendida y el rechazo se ha consumado, ya no hay
remedio (2
Crónicas 36:15-16; Proverbios 1:24-28).
¿Por qué Dios extiende
Su mano en juicio sobre las naciones?
Porque Su furor no ha cesado
debido a la falta de arrepentimiento y no obedecer la ley de YHVH … (Isaías 5:24-25).
La Escritura lo muestra así:
1.
El refrán que se repite en Isaías Después de cada juicio, el texto
declara:
«Con todo esto no ha cesado su furor,
sino que todavía su mano está extendida» (Isaías 5:24-25; 9:12, 17, 21; 10:4). Es decir: las
amonestaciones ya vinieron, pero como no hubo arrepentimiento, la mano de Dios sigue
extendida.
2.
Cuando se cansa de dar oportunidades Jeremías 15:6 dice que
Dios extiende Su mano en destrucción cuando se cansa de arrepentirse (de
revocar el juicio).
3.
Es una determinación que nadie puede detener La mano extendida expresa la
decisión firme de Dios de juzgar:
«Porque YHVH de los ejércitos ha
determinado, ¿y quién invalidará? Y su mano extendida, ¿quién la hará volver?»
(Isaías 14:27).
En resumen: Dios extiende Su mano en
juicio porque el arrepentimiento no llega. Mientras el rechazo continúe, Su mano
permanece extendida.
¿A quién está dirigida
la mano extendida de Dios?
A todas las naciones.
Isaías 14:24-27
lo afirma de manera explícita:
«…esta es la mano extendida sobre
todas las naciones.»
La Escritura muestra que se manifestó
históricamente:
·
Contra Egipto (Éxodo
15:12)
·
Contra Asiria (Isaías
30:27-33)
·
Contra el mar (Isaías
23:11)
·
Contra la tierra de Israel y otras naciones (Ezequiel 6:14)
Los que no ven la mano alzada de YHVH
la verán y se avergonzarán del celo por el pueblo; también el fuego devorará a
tus enemigos (Isaías
26:11).
En resumen: ninguna nación queda
fuera. La mano de Dios está extendida sobre todas.
¿Cuándo se manifiesta
la mano extendida de Dios?
Cuando hay rechazo persistente
y falta de arrepentimiento.
La Escritura lo muestra así:
1.
Después de una secuencia de juicios sin respuesta Isaías describe varios juicios (por
medio de sirios, filisteos, guerra civil y otros). Después de cada uno declara:
«Con todo esto no ha cesado su furor,
sino que todavía su mano está extendida» (Isaías 9:11-12, 17, 21; 10:4). Es decir: el
juicio ya vino, pero como el pueblo no se volvió, la mano de Dios sigue
extendida.
2.
Cuando Dios se cansa de dar oportunidades Jeremías 15:6
indica que Dios extiende Su mano en destrucción cuando se cansa de arrepentirse
(de revocar el juicio).
3.
Llegará el tiempo en que los que no ven la mano alzada de YHVH
la verán y se avergonzarán Isaías 26:11 señala
que llegará el día en que esta realidad será vista con claridad, incluso por
quienes se oponen a Su pueblo.
En resumen: la mano de Dios se
manifiesta cuando el rechazo se prolonga y el arrepentimiento no llega.
¿Dónde se extiende la
mano de Dios?
Sobre todas las naciones y
sobre toda la tierra (Isaías 14:24-27).
La Escritura lo muestra así:
·
Se extiende incluso sobre el mar y hace temblar reinos
(Isaías 23:11).
·
Se manifestó en Egipto (Éxodo 15:12).
·
Se manifestó en Asiria (Isaías 30:27-33; Isaías 14:24-27).
·
Se manifestó en Israel y Judá (Isaías 5 y 9).
·
Se manifestó en otras tierras no solo a Asiria
(Isaías 14:24-27).
El alcance es universal:
ninguna nación queda fuera del consejo que Dios ha acordado sobre toda la
tierra (Isaías 14:26).
¿Cómo actúa la mano
extendida de Dios y cómo debe responder el ser humano?
Cómo actúa Dios
Dios actúa con determinación irrevocable:
·
Cuando Él extiende Su mano en juicio, nadie puede
hacerla volver (Isaías
14:27).
·
Zarandea a las naciones, hiere con vara y ejecuta Su
furor (Isaías
30:27-33).
·
La repetición del refrán en Isaías muestra que la mano
permanece extendida mientras no hay arrepentimiento (Isaías 5:24-25; 9:12, 17, 21; 10:4).
Cómo debe responder el
ser humano
La respuesta correcta es:
1.
Reconocer que la mano de Dios está activa sobre las naciones.
2.
Volverse a Él en arrepentimiento, para que el furor cese.
Isaías 26:11 indica que llegará el día
en que incluso los que se oponen a Su pueblo comprenderán que fue la mano de
Dios la que actuó.
Mientras la mano está extendida, el
llamado al arrepentimiento permanece abierto.
Textos que
refuerzan la enseñanza
·
Isaías 26:11: Dios
sí extiende su mano sobre las naciones. Llegará el tiempo en los que envidian a
su pueblo también lo entenderán.
·
Isaías 5:24-25: La
mano se extiende en juicio y permanece extendida porque el pueblo no se
arrepiente.
·
Isaías 9:12, 17, 21 y 10:4: Aunque Dios ya
ha enviado juicios, Su mano sigue extendida porque no hay arrepentimiento.
·
Isaías 14:27: Nadie
puede detener la mano que Dios ha extendido sobre las naciones.
·
Isaías 23:11: La
mano de Dios se extiende incluso sobre el mar y hace temblar reinos enteros.
·
Jeremías 15:6: Dios
extiende Su mano en destrucción cuando se cansa de dar oportunidades.
·
Ezequiel 6:14: Dios
extiende Su mano contra naciones y tierras para juzgarlas.
·
Éxodo 15:12: Ejemplo
histórico del poder de la mano extendida de Dios contra Egipto.
Conclusión:
Dios
zarandea a las naciones con criba de destrucción (Isaías 30:27-33).
Los profecías aplicaron el comienzo de la mano extendida de Dios a Asiria con
furor de ira, llama de fuego devoradora, tempestad, aguacero, y piedras de
granizo como principio universal: luego la mano de Dios con el mismo
principio universal es extendida sobre todas las naciones (Isaías 14:24-27).
En Isaías se
repite una y otra vez:
«Con todo
esto no ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida» (Isaías 5:24-25; 9:12, 17, 21; 10:4).
Nadie puede
hacer volver esa mano cuando Dios la ha extendido en juicio (Isaías 14:27) La
única condición que la Escritura presenta para que Él no la extienda, o para
que revoque el mal anunciado, es que las personas de ese lugar se humillen, se arrepientan
y cambien de su mal proceder mientras aún hay tiempo (2 Crónicas
7:13-14; Jeremías 18:7-10; Isaías 30:15-16; Jonás 3:4-10; Ezequiel 18:30-32
y 33:11). Después
de que la mano está extendida y el rechazo se ha consumado, ya no hay remedio (2 Crónicas
36:15-16; Proverbios
1:24-28).
Sofonías 1:14-18
muestra el engaño de quienes dicen en su corazón:
«YHVH no
hará bien ni mal.»
Eso
es mentira.
Dios sí actúa. Su consejo está acordado sobre toda la tierra (Isaías 14:24-27),
y en algún tiempo incluso los que envidian a Su pueblo entenderán que fue la
mano de Dios la que actuó (Isaías 26:11).
No es broma
estar bajo la mano extendida de Dios. No es un símbolo. No es una metáfora
inofensiva. Es el poder de YHVH en juicio, y nadie puede detenerlo (Isaías 14:27; Éxodo 15:12) solo
como vimos si las personas de aquel lugar se humillen, se arrepientan y cambien
de su mal proceder mientras aún hay tiempo (2 Crónicas
7:13-14; Jeremías 18:7-10; Isaías 30:15-16; Jonás 3:4-10; Ezequiel 18:30-32
y 33:11).
6. La copa del furor de
Dios: progresiva y universal
Jeremías 25:15-39
e Isaías 28:17-22
La Escritura presenta la imagen de la
copa del furor de Dios como un instrumento de juicio que es tanto progresivo
como universal.
Jeremías 25:15-38
muestra a Dios entregando la copa del vino de Su ira:
·
primero a Jerusalén y a las ciudades de Judá,
·
después a todas las naciones de la tierra.
·
Lo más curioso de la copa del vino de Su ira, es que
cuando la ira se derrama de nación en nación comienza con una tempestad
que su origen es desde un extremo de la tierra [que bien podemos
identificar hoy como el
fenómeno del niño que cada vez va en aumento y se origina en un extremo
de la tierra es decir Ecuador]. Este fenómeno dice que cuando llega a su máximo
deja a tantos muertos que no serán enterrados, pues de este fenómeno ni
siquiera los lideres se escaparán.
El texto es enfático:
«Beberán, y tambalearán, y
enloquecerán, a causa de la espada que yo enviaré entre ellos… Todas las
naciones beberán» (Jeremías
25:16, 26).
Nadie queda exento. Quieran o no,
tendrán que beberla.
Isaías 28:17-22
añade otra verdad importante: este juicio no se derrama de un solo golpe en
un día. Es progresivo.
«Porque YHVH se levantará… para hacer
su obra, su extraña obra… He oído de YHVH de los ejércitos un consumamiento
determinado sobre toda la tierra» (Isaías 28:21-22).
En resumen: la copa del furor de Dios
comienza con Su pueblo, se extiende a las naciones y avanza de forma progresiva
hasta cumplirse sobre toda la tierra.
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Qué es la copa del
furor de Dios?
La copa del furor de Dios es la imagen
bíblica del juicio de Dios que Él hace beber a las personas y a las
naciones como consecuencia de su pecado y rechazo.
La Escritura la presenta así:
1.
Es el vino de la ira de Dios
«Toma de mi mano el cáliz del vino de
este furor, y da a beber de él a todas las naciones que te envió…» (Jeremías 25:15).
2.
Produce tambaleo, confusión y destrucción
«Beberán, y tambalearán, y
enloquecerán…» (Jeremías
25:16).
3.
Está en la mano de Dios y lo beberán todos los impíos
de la tierra.
«Porque el cáliz está en la mano de
YHVH… y Él derrama de esto, hasta sus sedimentos, los escurrirán y los beberán
todos los impíos de la tierra » (Salmo 75:8).
4.
Ningún impío puede rechazarla, tiene que beberlo
aunque no quieran.
«Y sucederá si se niegan a tomar la
copa de tu mano para beber, entonces dirás a ellos: Así ha dicho YHVH de los
ejércitos: De beber beberéis. Porque he aquí, en la ciudad sobre la cual
es invocado mi nombre yo comienzo a traer desastre, ¿y ustedes quedarán impunes
por completo? No quedarán impunes, porque yo convoco la espada sobre todos
los habitantes de la tierra, declaración de YHVH de los ejércitos » (Jeremías 25:28-29).
En resumen: no es una metáfora vacía.
Es el juicio real de Dios que Él administra hasta que se beban completo
los impíos de la tierra.
¿Qué caracteriza la
copa del furor de Dios?
La copa del furor de Dios tiene tres
características principales:
1.
Es progresiva No se derrama de una sola vez ni en un solo día. Se
manifiesta a lo largo del tiempo (Isaías 28:17-22).
Comienza con el pueblo de Dios y después se extiende a las naciones (Jeremías 25:15-29).
2.
Es universal Todas las naciones beberán (Jeremías 25:26).
Todos los impíos de la tierra beberán hasta las heces (Salmo 75:8).
3.
Los que adoran a la bestia y a su imagen o reciben la
marca en su frente o en su mano beberán el vino de la ira de Dios (Apocalipsis 14:10).
Babilonia también bebe la copa completa (Apocalipsis 16:19).
En resumen: es un juicio progresivo,
universal y, al final, sin mezcla. Ningún impío queda fuera.
¿Por qué la copa del
furor de Dios es progresiva y universal?
Porque Dios ejecuta Su juicio de
manera ordenada y completa.
1. Es progresiva
No se derrama de un solo golpe ni en
un solo día.
·
Comienza con Su propio pueblo (Jerusalén y Judá) y
después se extiende a las demás naciones (Jeremías 25:15-38).
·
Isaías 28:21-22
muestra que se trata de una obra determinada que Dios realiza de forma
continua, no de un estallido improvisado:
«…para hacer su obra, su extraña
obra… un consumamiento determinado sobre toda la tierra.»
La progresividad revela dos cosas:
·
la paciencia de Dios, que da tiempo,
·
y la certeza de que el juicio llegará a su
plenitud.
2. Es universal
Ninguna nación queda fuera.
·
Jeremías 25:26
declara: «Todas las naciones beberán».
·
Salmo 75:8 confirma:
«…todos los impíos de la tierra
beberán.»
La universalidad confirma que ninguna
nación puede escapar de la mano que sostiene la copa.
En resumen: Dios no juzga de forma
caótica. Su furor avanza de manera progresiva y alcanza a todos, hasta
cumplirse por completo sobre toda la tierra.
¿A quién se da a beber
la copa del furor de Dios?
La Escritura muestra un orden claro:
1. Primero a Jerusalén y a Judá
Jeremías 25:15-18
comienza por la ciudad de Dios y las ciudades de Judá. Isaías 51:17
confirma:
«Despierta, despierta, levántate, oh
Jerusalén, que bebiste de la mano de YHVH el cáliz de su ira.» Pero, dejarán
de beber la copa de la ira de Dios cuando se humillen a Dios pongan
como camino para los demás. (Isaías 51:17-23).
2. Después a las naciones que la
oprimieron
Isaías 51:21-23 …
declara que Dios quita la copa de la mano de Jerusalén y se la da a quienes la
afligieron.
3. Los que dan a beber vino y le
acercan su furor para mirar su desnudez.
En Habacuc 2:15-16
declara que beben la copa de la ira, los que dan a beber a su
prójimo y dan a beber su furor, y le
embriagan para mirar su desnudez.
4. En el tiempo apocalíptico
·
Babilonia (el sistema mundial) bebe la copa completa (Apocalipsis
16:19).
·
Todo el que adora a la bestia y a su imagen o tienen
la marca de la bestia en su frente o mano, beben de la ira de Dios puro,
sin diluir (Apocalipsis 14:10).
En resumen: la copa comienza con el
pueblo de Dios, se extiende a las naciones opresoras y termina alcanzando a Babilonia
y al sistema final que se opone a Dios. Es decir, a todos los impíos (Salmo 75:8)
¿Cuándo se administra
esta copa?
De manera progresiva a lo largo
de la historia, y de forma culminante en el tiempo final.
La Escritura muestra este orden:
1.
Comienza con el pueblo de Dios Jerusalén y Judá beben primero (Jeremías 25:15-18;
Isaías 51:17).
2.
Continúa con las naciones opresoras Dios quita la copa de la mano de
Jerusalén y se la da a quienes la afligieron (Isaías 51:21-23).
3.
Se extiende a todas las naciones
«Todas las naciones beberán» (Jeremías 25:26; Abdías 16).
4.
Se completa en el tiempo apocalíptico. En Apocalipsis la copa se da en su plenitud, sin
mezcla:
o sobre el sistema
mundial (Babilonia) (Apocalipsis 16:19),
o y sobre quienes
rechazan a Dios y adoran a la bestia (Apocalipsis 14:10).
En resumen: la copa no se derrama de una
sola vez. Avanza a lo largo de la historia y llega a su plenitud en el juicio
final.
¿Dónde se manifiesta el
beber de esta copa?
Sobre Jerusalén y Judá en
primer lugar, y luego sobre todas las naciones de la tierra (Jeremías 25:15-28).
La Escritura lo muestra así:
1.
Comienza en Jerusalén y Judá Dios pone la copa primero en manos
de Su propio pueblo (Jeremías
25:18; Isaías
51:17).
2.
Se extiende a las naciones cercanas y lejanas Jeremías 25:22-26
incluye desde los reinos vecinos hasta los reyes de «lejanas tierras». Nadie
queda fuera.
3.
Alcanza a todos los impíos de la tierra
«…todos los impíos de la tierra
beberán, y apurarán las heces» (Salmo 75:8).
4.
En el tiempo del fin se manifiesta sobre Babilonia La copa se da completa sobre
Babilonia la grande y sobre todo el sistema que se opone a Dios (Apocalipsis
16:19).
En resumen: el beber de la copa no
está limitado a un lugar. Comienza con el pueblo de Dios y se extiende hasta
cubrir toda la tierra.
¿Cómo actúa Dios al dar
la copa y cómo debe responder el ser humano?
Cómo actúa Dios
Dios toma la copa del vino de Su
furor y la hace beber a las naciones (Jeremías 25:15-17).
Lo hace de esta manera:
1.
Comienza por Su pueblo Primero la da a Jerusalén y a Judá (Jeremías 25:18; Isaías 51:17).
2.
La extiende a todas las naciones Después alcanza a todas las naciones
de la tierra (Jeremías
25:26).
3.
Nadie puede rechazarla
«Así ha dicho YHVH de los ejércitos: De
beber beberéis…» (Jeremías 25:28-29).
Aunque intenten negarse, tendrán que beberla.
4.
El proceso es progresivo hasta su plenitud Avanza a lo largo del tiempo hasta
llegar a la intensidad plena del juicio final, cuando se da pura, sin
diluir (Apocalipsis 14:10).
Cómo debe responder el ser humano
La respuesta correcta es:
·
Reconocer la seriedad de esta copa (Hebreos 10:31; Romanos 2:5).
·
Volverse a Dios en arrepentimiento mientras aún hay oportunidad (Isaías 55:6-7; Joel 2:12-13; 2
Corintios 6:2; Hechos 17:30-31; Lucas 13:3, 5).
La progresividad del juicio es en sí
misma una manifestación de la paciencia divina. Hasta que todos los
impíos de la tierra lo beban, (Salmo 75:8).
Textos que refuerzan la enseñanza
·
Salmo 75:8: La copa
está en la mano de Dios y todos los impíos de la tierra tendrán que beberla
hasta el final.
·
Isaías 51:17-23: Jerusalén bebió primero la copa.
Después Dios se la quita y se la da a las naciones que la oprimieron.
·
Habacuc 2:16: La copa llega también a los que
hacen beber vino para ver la desnudez.
·
Abdías 15-16: Lo que empezó con el pueblo de Dios
se extiende a todas las naciones.
·
Apocalipsis 14:10: En el juicio final la copa se da «pura» (sin
diluir), en toda su intensidad.
·
Apocalipsis 16:19: Babilonia (el sistema mundial final) también bebe la
copa completa.
Conclusión:
La copa del furor de Dios no
es una imagen suave. Es el vino de la ira de YHVH, y produce tambaleo,
enloquecimiento y destrucción (Jeremías 25:16).
Comienza con Israel
(Jerusalén) y termina con todas las naciones. Quieran o no, tendrán que
beberla (Jeremías
25:15-29). Nadie puede rechazarla:
«Así ha dicho
YHVH de los ejércitos: De beber beberéis…» (Jeremías 25:28-29).
La ira de Dios no se
derrama de un solo golpe en un día. Es progresiva y se manifiesta a lo
largo del tiempo (Isaías
28:17-22). Primero cae sobre Su pueblo, después se extiende a los opresores
y finalmente a todas las naciones de la tierra.
En el fin de los tiempos se
da «pura», sin mezcla, en toda su intensidad (Apocalipsis 14:10; 16:19).
Y todos los impíos de la tierra la beberán (Salmo 75:8).
No es bonito beber la copa de
Dios. No es un símbolo inofensivo. Es juicio real, y cuando llega en su
plenitud, ya no hay dilución ni escape.
Mientras la copa aún avanza
de forma progresiva, el llamado sigue abierto: arrepentimiento, antes de
tener que beberla completa.
7.
Cuando Dios juzga sin misericordia
Santiago
2:13
Las Sagradas
Escrituras presenta a Dios como rico en misericordia, lento para la ira
y grande en bondad. Sin embargo,
también enseña con claridad que llega un momento en el cual Dios ejecuta juicio
sin misericordia. Esto no ocurre de forma arbitraria, sino después de un
rechazo prolongado, obstinado y consciente de Su voz, de Su paciencia y de Su
llamado al arrepentimiento.
Santiago
2:13 declara: «Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no
hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio».
Ejemplo
práctico de cuando YHVH aplica juicio sin misericordia aplicado a la
actualidad: Isaías
30:9-26
Este pasaje
no solo describe un juicio histórico sobre Judá. Muestra un proceso completo
que sigue siendo válido hoy:
1. Rechazo
obstinado de la ley de YHVH
2. Juicio sin
misericordia
3. Disposición
de Dios a mostrar gracia cuando hay retorno
1. Isaías 30:9-17 —
El proceso del rechazo y el juicio sin misericordia
El estado
del pueblo (vv.
9-11)
Dios los describe como:
·
«pueblo rebelde»
·
«hijos mentirosos»
·
«hijos que no quieren oír la ley
de YHVH»
No es
ignorancia. Es rechazo consciente. Prefieren que los profetas les digan
«cosas blandas» y «engañosas». Llegan a decir:
«Dejad de
lado el Santo de Israel» (v. 11).
En otras palabras: no quieren la verdad que confronta;
quieren mensajes suaves que no incomoden.
La oferta de
Dios (v. 15) Antes del
juicio, Dios les ofrece claramente el camino de salvación:
«En
arrepentimiento y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será
vuestra fortaleza.»
El camino
era:
·
arrepentimiento,
·
reposo,
·
quietud y confianza.
La respuesta
del pueblo (v. 16) Ellos
dijeron: «No». Prefirieron huir a caballo y confiar en su propia
velocidad. Rechazaron el reposo de Dios y eligieron su propia solución.
El juicio
sin misericordia (vv.
13-14)
Por ese rechazo deliberado, Dios anuncia un quebrantamiento representado con la
imagen del alfarero:
«…Y lo
quebrará como se quiebra un vaso de alfarero, que sin misericordia lo hacen
pedazos; tanto que entre los pedazos no se halla tiesto para traer fuego
del hogar, o para sacar agua de la cisterna.»
No es un
castigo parcial. Es un juicio completo:
·
no queda fragmento útil,
·
no hay resto que se pueda
aprovechar,
·
no hay mitigación.
El versículo
17 confirma el
resultado: el pueblo queda reducido y asolado.
2.
Aplicación a la actualidad
El mismo
patrón se repite hoy cuando:
·
se prefiere un mensaje suave,
motivacional o religioso que no confronta el pecado ni llama al arrepentimiento
(vv. 9-11);
·
se desprecia la voz clara de Dios
y se responde «No» a Su llamado de confiar y reposar en Él (v. 15);
·
se busca seguridad en soluciones
humanas en lugar de volverse a Dios.
Cuando ese
rechazo se vuelve consciente y prolongado, la Escritura advierte que se puede
llegar al mismo tipo de quebrantamiento: un juicio tan completo que no deja
restos útiles (Isaías
30:14; Hebreos 10:26-31).
Dios sigue
ofreciendo hoy el mismo camino: arrepentimiento, quietud y confianza en Él
(Isaías 30:15).
3. Isaías 30:18-26 —
La disposición de Dios a mostrar misericordia
Inmediatamente
después de mostrar el juicio severo, el tono cambia:
«Por
tanto, YHVH esperará para tener misericordia de vosotros… porque YHVH es
Dios de justicia. Dichosos todos los que en él esperan» (v. 18).
Esto es
fundamental: el juicio sin misericordia de los versículos 9-17 no es la
última palabra de Dios para los que todavía quedan con vida.
Cuando el
pueblo comprende que lo ocurrido es un llamado a clamar y esperar en YHVH,
entonces:
·
Cuando habita en Sion le responde
a su clamor (v. 19);
·
Aunque les haya dado pan de
adversidad y agua de aflicción, ya no esconde a sus maestros (v. 20);
·
Hace oír una voz que guía: «Este
es el camino, andad por él» (v. 21);
·
Lo lleva a profanar a lo que
se ha previsto de construcciones falsas como: ídolos, [armas,
lugares inadecuados…] diseñados
con tu dinero y para que puedan operar se les
provee de una red para que pueda funcionar perfectamente. Los arrojarás sin retorno de la misma forma que si estuviera doliendo algo que te
está deteriorando internamente que con urgencia debiera
ser extirpado para ser corregido. Sal de eso y
decláralo: ‘no más’. (v. 22);
·
Luego viene la restauración con
bendición, fertilidad y sanidad (vv. 23-26);
·
Venda la herida de Su pueblo y
sana la llaga (v. 26).
Aquí se ven
juntas la severidad y la bondad de Dios (Romanos 11:22).
Qué está
diciendo exactamente
1.
No es un abandono tibio El pueblo
no guarda los ídolos “por si acaso”. Los profana, los trata como algo
contaminado y los echa fuera.
2.
“Trapo asqueroso / cosa inmunda” La
expresión hebrea apunta a algo ritualmente impuro, despreciable, incluso
comparable a un trapo contaminado (en algunos contextos se asocia con impureza
menstrual). Es decir: lo que antes era valioso (plata y oro) ahora se ve como suciedad
que contamina.
3.
“¡Sal fuera!” Hay una
ruptura verbal y práctica. No solo cambian de opinión: expulsan al
ídolo. Es rechazo activo, no pasivo.
4.
El cambio ocurre después del
quebrantamiento y del clamor Este desechar de ídolos no aparece en los
versículos del rechazo (9-17), sino en la
sección de restauración (18-26). Es fruto
de:
o Haber
sufrido el juicio,
o Haber
clamado,
o Haber
empezado a oír la voz de Dios que guía (v. 21).
Aplicación
actual
Hoy los
“ídolos” no siempre son estatuas de oro o plata. Pueden ser:
·
confianza en la propia fuerza o
en alianzas humanas (exactamente lo que Judá hacía en Isaías 30:16),
·
mensajes religiosos suaves que
evitan el arrepentimiento,
·
seguridad, dinero, prestigio, o
cualquier cosa que ocupe el lugar de Dios.
El texto
enseña que cuando hay retorno verdadero, la persona:
1. deja de
justificar eso que le separaba de Dios,
2. lo ve como
contaminante,
3.
y lo echa fuera con decisión.
4. Síntesis
del proceso completo aplicado hoy
Isaías 30
presenta un patrón que sigue vigente:
1. Rechazo de
la Palabra clara de Dios y preferencia por mensajes suaves (vv. 9-11).
2. Negativa al
ofrecimiento de reposo y confianza en Él (v. 15).
3. Juicio sin
misericordia, como un vaso destrozado sin fragmentos útiles (v. 13-14).
4. Aun así,
Dios sigue esperando para tener misericordia (v. 18).
5. Cuando hay
clamor y retorno, Él responde, guía, limpia y restaura (vv. 18-26).
Por tanto:
·
el juicio sin misericordia es real
y puede ser definitivo para quien persiste en el rechazo (vv. 9-17; Hebreos
10:26-31);
·
Pero Dios espera para mostrar
misericordia, y después del quebrantamiento sigue abierto el camino de
restauración para quienes claman a Él (Isaías 30:18-26).
Mientras Él
espera, el llamado permanece: no responder «No» al ofrecimiento de
reposo y confianza, sino volver a Él antes de que el vaso sea quebrado
sin misericordia.
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Por
qué Dios llega a juzgar sin misericordia?
No porque
sea caprichoso, sino porque Su paciencia ha sido despreciada durante mucho
tiempo y el corazón se ha endurecido en el rechazo.
La Escritura
lo explica así:
·
Cuando alguien recibe el
conocimiento de la verdad y peca voluntariamente, ya no queda más
sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio (Hebreos
10:26-27).
·
En Isaías 30:9-11, el
pueblo no quiso oír la ley de Dios y prefirió engaños. Dios les ofreció salvación
por el arrepentimiento y la quietud (v. 15), pero ellos
respondieron: «No». Prefirieron confiar en su propia fuerza, y por eso
el quebrantamiento llegó sin mitigación (Isaías 30:15-17).
·
Santiago 2:13 añade otro
principio: «Juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere
misericordia».
En resumen: Dios
juzga sin misericordia cuando la misericordia ya fue ofrecida muchas veces y
fue rechazada de forma consciente y persistente. No es lo primero que hace; es
lo que ocurre después de un largo desprecio a Su voz.
¿Qué
caracteriza este juicio sin misericordia?
Es un juicio completo,
definitivo y sin alivio.
La imagen del vaso de
alfarero en Isaías
30:14 lo explica muy bien: Dios lo quiebra «sin misericordia» de tal manera
que no queda ni un pedazo útil. Ni siquiera un tiesto sirve ya para
traer fuego o sacar agua.
Hebreos 10:27 lo describe
como «una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de
devorar a los adversarios».
Proverbios 1:24-28
muestra que, después de un rechazo largo, la Sabiduría se ríe de la
calamidad y ya no responde cuando la llaman.
En resumen: no es un castigo parcial
ni una corrección temporal. Es un quebrantamiento final, sin fragmentos que se
puedan aprovechar y sin que quede puerta abierta de misericordia en ese
momento.
¿Qué
se entiende cuando YHVH castiga sin misericordia?
Según Ezequiel 7:7-9,
significa que Dios declara:
«…Mi ojo no
perdonará, ni tendré misericordia; según tus caminos pondré sobre ti, y tus
abominaciones estarán en medio de ti; y sabréis que yo soy YHVH el que
hiere.»
Cuando Dios
castiga sin misericordia:
·
Su ojo no perdona (no pasa
por alto).
·
No tiene piedad ni
compasión en ese momento.
·
Paga a cada uno según sus
caminos y sus abominaciones.
·
El propósito es que se sepa con
claridad que Él es YHVH el que hiere.
No se trata
de un castigo arbitrario, sino de una retribución justa después de un
rechazo prolongado.
Dios mismo
declara: «Según tus caminos pondré sobre ti, y tus abominaciones estarán en
medio de ti» (Ezequiel
7:9). Y otra vez: «Yo os juzgaré a cada uno según sus caminos» (Ezequiel 18:30; 33:20). Pablo
confirma el mismo principio: Dios «pagará a cada uno conforme a sus obras»
(Romanos 2:6).
La
misericordia que antes estuvo disponible se retira cuando el rechazo se
prolonga. Proverbios
1:24-28 muestra que la Sabiduría clamó y no fue escuchada; después dice:
«Me llamarán, y no responderé». 2 Crónicas
36:15-16 explica que Dios envió mensajeros «una y otra vez», pero cuando se
burlaron de ellos, «no hubo remedio». Jeremías 15:6
añade: «Yo estoy cansado de arrepentirme» (es decir, de revocar el juicio). Hebreos
10:26-27 advierte que, después de haber recibido el conocimiento de la verdad,
si se peca voluntariamente, «ya no queda más sacrificio por los pecados, sino
una horrenda expectación de juicio».
Por eso el
juicio se ejecuta conforme a las obras de la persona o del pueblo (Ezequiel 7:9;
Romanos 2:6; Apocalipsis 22:12). No es capricho; es la consecuencia justa de
haber despreciado la misericordia mientras estuvo disponible.
¿A
quién se aplica juicios sin misericordia?
Se aplica:
·
Al pueblo que desprecia la
palabra de Dios y prefiere engaños (Isaías 30:9-11),
·
A quienes, habiendo recibido el
conocimiento de la verdad, pecan voluntariamente y se mantienen en el rechazo
(Hebreos 10:26).
·
A quienes rechazan la voz de la
Sabiduría hasta que ésta ya no responde (Proverbios 1:24-28),
·
A quien oye las advertencias y se
bendice a sí mismo pensando que tendrá paz (Deuteronomio
29:19-20),
·
A aquellos sobre quienes se
manifiesta la severidad de Dios después de haber caído (Romanos 11:22),
·
A un pueblo sin entendimiento,
del cual Dios declara que no tendrá misericordia ni se apiadará de él (Isaías 27:11).
·
A quienes profanan el santuario
con abominaciones (Ezequiel
5:11-12)
·
A quienes dan la espalda a Dios y
adoran lo que no deben, pensando que Él no ve (Ezequiel 8:12-18),
·
Y a quienes contaminan la tierra
con sangre y llenan las ciudades de perversidad,
diciendo: «YHVH ha abandonado la tierra, YHVH no ve» (Ezequiel 9:1-11)
·
A la ciudad sanguinaria y
lujuriosa. (Ezequiel
24:9-14).
2 Pedro
2:4-9 recuerda que Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, ni al mundo
antiguo, ni a Sodoma y Gomorra, sino que los entregó al juicio.
¿Cuándo
llega Dios a juzgar sin misericordia?
Después de
un rechazo prolongado, obstinado y consciente de Su voz y de Su
paciencia.
Dios ofrece
primero el camino del arrepentimiento y la quietud (Isaías 30:15). Cuando
la respuesta es un «No» deliberado y se continúa en la rebelión, el juicio
llega sin misericordia (Isaías 30:16-17).
·
Hebreos 10:26 señala el momento:
cuando se peca voluntariamente después de haber recibido el conocimiento
de la verdad.
·
Proverbios 1:24-28
describe el proceso: primero se rechaza el llamado; después, cuando llega la
calamidad, ya no hay respuesta.
·
Deuteronomio
29:19-20 advierte que llega un punto en que Dios no estará dispuesto a
perdonar.
¿Dónde
se manifiesta este tipo de juicio?
En diversos
contextos de la Escritura:
·
en el pueblo de Judá que rechazó
la palabra del Santo de Israel (Isaías 30:18-26),
·
en quienes desprecian la
Sabiduría que clama en las calles (Proverbios 1:20-28),
·
en el individuo que, habiendo
oído la maldición, se bendice a sí mismo pensando que tendrá paz (Deuteronomio
29:19-20),
·
en los juicios históricos sobre
los ángeles que pecaron, el mundo antiguo y Sodoma y Gomorra (2 Pedro 2:4-9),
·
en la severidad de Dios hacia
quienes cayeron (Romanos 11:22),
·
y en los casos donde se profana lo
santo y se piensa que Dios no ve (Ezequiel 8:12-18;
9:1-11).
El principio
se aplica dondequiera que haya un rechazo consciente y persistente de la
verdad recibida (Hebreos 10:26-31).
¿Cómo
actúa Dios en este juicio y cómo debe responder el ser humano?
Dios actúa
quebrantando de forma completa y sin misericordia, como el vaso de alfarero que
queda inservible (Isaías
30:14). Retira la respuesta cuando es llamado demasiado tarde (Proverbios 1:24-28)
y ejecuta un juicio descrito como horrendo (Hebreos 10:27, 31).
Ejemplo:
En Isaías 30
Dios ofreció: «En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza
será vuestra fortaleza». El pueblo respondió: «No». Prefirieron huir y confiar en
su propia fuerza. Cuando el juicio llegó, ya no hubo mitigación (Isaías 30:15-17).
Por eso el
ser humano debe responder mientras la puerta de la misericordia está abierta,
aceptando el llamado al arrepentimiento y a la quietud que Dios ofrece (Isaías 30:15).
Romanos
11:22 advierte que es necesario permanecer en la bondad de Dios. El llamado
urgente de la Escritura es: no endurecer el corazón mientras todavía se
puede oír Su voz.
Textos que
refuerzan la enseñanza
·
Proverbios 1:24-28: Después de rechazar la
Sabiduría, esta dice: «Me reiré de su calamidad… Entonces me llamarán, y no
responderé».
·
Deuteronomio
29:19-20: Dios no
estará dispuesto a perdonar a quien, habiendo oído las palabras de la maldición,
se bendiga en su corazón pensando que tendrá paz.
·
2 Pedro 2:4-9: Dios no perdonó a los ángeles
que pecaron, ni al mundo antiguo, ni a Sodoma y Gomorra, sino que los entregó
al juicio.
·
Romanos 11:22: «Mira, pues, la bondad y la
severidad de Dios: severidad para con los que cayeron, y bondad para contigo,
si permanecieres en esa bondad».
Conclusión
Dios no
juzga sin misericordia por capricho. Lo hace cuando Su paciencia ha sido
despreciada, Su consejo rechazado y el corazón se ha endurecido (Isaías 30:9-17;
Hebreos 10:26-31).
El ejemplo
del vaso de alfarero en Isaías 30:14 muestra
cómo es ese juicio: completo, definitivo y sin dejar fragmentos útiles.
Este momento
no llega de repente. Antes Dios llama al arrepentimiento (2 Pedro 3:9; Ezequiel 18:23; cf. 33:11),
extiende Su paciencia (Romanos 2:4; Isaías 30:18),
advierte por medio de juicios (Amós 4:6-11; 1
Corintios 10:11), mantiene Su mano extendida (Isaías 5:24-25; 9:12, 17, 21; 10:4)
y hace avanzar la copa de Su furor (Jeremías 25:15-17;
Jeremías
25:28-29). Pero cuando el rechazo se vuelve obstinado y el “No” se prolonga,
el quebrantamiento llega sin mitigación (Isaías 30:15-16;
Hebreos 10:26-27; 2 Crónicas
36:15-16).
Aun así,
Isaías 30 no termina solo en destrucción. Después del juicio, Dios todavía
declara que espera para tener misericordia (Isaías 30:18). Para los
que aún viven, sigue abierto el camino de clamar, volver y desechar los ídolos.
Mientras
dura la paciencia, la puerta de la misericordia está abierta (Salmo 95:7-8;
Hebreos 3:7-8, 15; 4:7). Cuando se cierra, el quebrantamiento llega sin
misericordia (Proverbios
1:24-28; Hebreos 10:26; Isaías 30:14; Ezequiel 9:1-11;
Hebreos 10:31).
Por eso el
llamado sigue siendo urgente: Hoy, si oís Su voz, no endurezcáis vuestros
corazones (Salmo
95:7-8; Hebreos 3:7-8).
8. Justicia de Dios: el
justo y el impío no corren la misma suerte
Malaquías 3:14-18;
Jeremías 15:1-3;
Isaías 57:21 y Génesis 18:20-33.
La Escritura insiste una y otra vez
en que Dios distingue entre el justo y el impío. No los trata de la misma
manera, ni en esta vida ni en el juicio final. Su justicia es imparcial: no
hace acepción de personas (Romanos 2:11), pero tampoco destruye al justo junto
con el impío.
Texto base principal: Malaquías 3:14-18
En este pasaje el pueblo se quejaba
diciendo: «Por demás es servir a Dios… los soberbios son los dichosos… los que
hacen maldad no solo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon» (vv. 14-15).
Frente a esta confusión, Dios responde con claridad:
«Entonces los que temían a YHVH hablaron
cada uno a su compañero; y YHVH escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria
delante de él para los que temen a YHVH y para los que piensan en su nombre. Y
serán para mí especial tesoro, ha dicho YHVH de los ejércitos, en el día en que
yo actúe; y los perdonaré como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.
Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo,
entre el que sirve a Dios y el que no le sirve» (Malaquías 3:16-18).
Este texto enseña que, aunque en el
presente parezca que el impío prospera y el justo no recibe ventaja, Dios tiene
un registro de los que le temen y hará una distinción evidente entre ambos. El
justo y el impío no corren la misma suerte.
Otros textos fundamentales
·
Jeremías 15:1-3 e
Isaías 57:211
muestran que la cercanía de un justo no salva automáticamente al impío. Dios
declara distintos destinos: «El que a muerte, a muerte; el que a espada, a
espada…». Y añade: «No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos».
·
Génesis 18:20-33
revela el principio de que Dios no destruye al justo con el impío. Si hubiera
hallado diez justos en Sodoma, la ciudad se habría salvado. Romanos 2:11
confirma que Dios no hace acepción de personas, y Salmos 91 asegura
la protección del que habita al abrigo del Altísimo, sin confundir eso con una
salvación automática por cercanía a otros justos.
Ejemplo práctico: Ezequiel 18:1-20
– Cada uno responde por sí mismo
En tiempos de Ezequiel el pueblo
usaba un refrán: «Los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los
hijos tienen la dentera». Es decir: “Nosotros sufrimos por lo que hicieron
nuestros padres”.
YHVH rechaza completamente esa idea y
responde:
«Vivo yo, dice YHVH el Señor, que
nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel. He aquí que todas las
almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma
que pecare, esa morirá» (Ezequiel 18:3-4).
Luego explica con claridad:
·
Si un hombre es justo y hace derecho y justicia, él
vivirá (vv. 5-9).
·
Si el justo engendra un hijo y este hijo hace obras
malas, el hijo morirá (vv. 10-13).
·
Si un impío se aparta de sus pecados y guarda
todos mis estatutos y practica el derecho y la justicia, vivirá; pues
todas sus transgresiones que haya cometido, no le serán recordadas contra él; por su justicia
que ha practicado, vivirá (vv. 21-22).
·
El hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre
llevará el pecado del hijo. La justicia del justo será sobre él, y la impiedad
del impío será sobre él (v. 20).
Este pasaje destruye dos errores
comunes:
1.
Creer que “si vivo cerca de alguien justo, me
salvaré”.
2.
Creer que “si mis padres fueron malos, yo estoy
condenado sin remedio”.
YHVH no juzga por cercanía ni por
herencia. Cada persona responde por su propio camino (cf. Deuteronomio 24:16;
Jeremías
31:29-30). Por eso el justo y el impío no corren la misma suerte.
Por tanto, delante de YHVH no hay
“suerte prestada”. Cada uno rinde cuenta de sí mismo (Romanos 2:6; 2 Corintios
5:10).
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Por qué Dios no trata
de la misma manera al justo y al impío?
Porque Su justicia exige
distinción.
La Escritura lo explica así:
1.
No hace acepción de personas, pero sí distingue Dios no favorece a alguien por
apariencia, posición o cercanía humana (Romanos 2:11). Pero tampoco ignora la
diferencia entre quien le teme y quien le desprecia (Malaquías 3:14-18).
2.
Habrá una distinción clara
«Entonces os volveréis, y
discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios
y el que no le sirve» (Malaquías 3:18).
3.
Dios sabe separar ambos caminos
«Sabe el Señor librar de tentación a
los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del
juicio» (2 Pedro 2:9).
4.
Los destinos son opuestos Isaías 3:10-11 lo
declara con claridad:
o al justo le irá
bien; porque el fruto de sus acciones comerá;
o ¡Ay
del impío! ¡Mal le irá! Porque la recompensa de sus manos le
será hecha.
En resumen: Dios no trata igual al
justo y al impío porque Su justicia no confunde a quien le sirve con quien le
rechaza. El justo y el impío no corren la misma suerte.
¿A quién se aplica esta
distinción de la justicia de Dios?
A todos los seres humanos.
La Escritura lo muestra así:
1.
La distinción es personal, no por cercanía No depende de vivir cerca de
personas justas, sino de la condición de cada uno delante de Dios.
«El alma que pecare, esa morirá; el
hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo…» (Ezequiel 18:20).
2.
Ni siquiera la intercesión de justos salva
automáticamente al obstinado Jeremías
15:1-3 muestra que ni Moisés ni Samuel podrían haber cambiado el destino de
un pueblo que persistía en su rechazo.
3.
Dios puede perdonar por causa de justos, pero no
confunde a unos con otros En Génesis
18:20-33, Dios está dispuesto a perdonar Sodoma si encuentra un número
reducido de justos. Aun así, no trata al justo como impío ni al impío como
justo.
4.
Abarca tanto a quienes temen a Dios como a quienes se
quejan de servirle Malaquías 3:16-18
se dirige:
o a los que temen
a YHVH, que son Su especial tesoro;
o y a quienes
dicen que servir a Dios no tiene provecho.
En resumen: esta distinción se aplica
a cada persona. Delante de Dios, cada uno responde por su propio camino.
¿Qué enseña la
Escritura sobre la suerte del justo y del impío?
Que sus destinos son opuestos.
La Escritura lo declara de muchas
maneras:
1.
El impío no queda sin castigo; el justo es librado
« Mano a mano, el malo no será
absuelto; más la generación de los justos será librada» (Proverbios 11:21).
2.
Cada uno recibe conforme a su camino
« El temor del malvado, ello le sobrevendrá; y el deseo de los justos será concedido » (Proverbios 10:24).
3.
Finales distintos
o Porque los malhechores serán cortados.
o Los que esperan en YHVH, ellos heredarán la
tierra (Salmo 37:9).
o Porque los brazos de los malvados serán
quebrados, pero YHVH sostiene a los justos (Salmo 37:17).
4.
Aun en la aflicción, el justo es librado y el que odia
al justo es condenado
«Muchas
son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará YHVH. Él guarda todos sus huesos; una de
ellas no es quebrada. La maldad hará morir al malvado, y los que odian al justo serán
condenados» (Salmo
34:19-21).
5.
La diferencia será manifiesta Los que temen a Dios serán Su
especial tesoro, y se discenirará claramente entre el justo y el malo (Malaquías 3:17-18).
En resumen: el justo y el impío no
terminan igual. Dios distingue, sostiene, libra y juzga conforme a cada
camino.
¿Cuándo se hace
evidente esta distinción?
Aunque en el presente a veces parece
que el impío prospera (Malaquías 3:14-15), Dios ya tiene un registro y hará la
distinción clara a su tiempo.
La Escritura lo muestra así:
1.
Dios tiene un libro de memoria Los que temen a YHVH y piensan en Su
nombre están escritos delante de Él (Malaquías 3:16).
2.
La distinción se revelará “en el día en que yo actúe”
«Y serán para mí especial tesoro… en
el día en que yo actúe… Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia
entre el justo y el malo» (Malaquías 3:17-18).
3.
El Señor sabe separar ambos destinos Él libra a los piadosos y reserva a
los injustos para el día del juicio (2 Pedro 2:9).
4.
El final de ambos caminos ya está anunciado El Salmo 37 insiste una y otra vez:
Cuál es el destino de
los malos
v. 9: “Porque los malhechores serán
cortados, pero los que esperan en YHVH, ellos heredarán la tierra.”
v. 10: “Pues de aquí a un poco, y el impío
no existirá; observarás bien su lugar, y no estará allí.”
v. 13: “YHVH se reirá de él, porque
ve que llegará su día.”
v. 15: “La espada de ellos entrará en su propio corazón, y sus arcos serán
quebrados.”
v. 17: “Porque los brazos de los impíos
serán quebrados…”
v. 20: “Porque los impíos perecerán, y los
enemigos de YHVH como el esplendor de los prados serán consumidos, en humo se
desvanecerán”
v. 22: “… los maldecidos por YHVH serán
exterminados.”
v. 28: “… la descendencia de los impíos
será destruida.”
v. 34: “Espera en YHVH y guarda su camino,
y Él te exaltará para heredar la tierra; cuando sean cortados los impíos, lo
verás”
v. 36: El impío “pasó, y he aquí ya no
estaba; y lo busqué, y no fue hallado”
v. 38: “Pero los transgresores serán
destruidos a una; el porvenir de los impíos será cortado.”
Cuál es el destino de
los justos y cómo actúa YHVH con ellos
ü v. 17: “…YHVH sostiene a los justos.”
ü v. 18-19: “Conoce YHVH los días de los
íntegros, y la herencia de ellos será para siempre. No serán
avergonzados en el tiempo de calamidad, y en los días de hambre serán
saciados.”
ü v. 23-24: “Por YHVH son afirmados los pasos
del hombre que prevalece, y Él se deleita en su camino. Aunque caiga, no
quedará postrado, porque YHVH sostiene su mano”
ü v. 25: “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni a su
descendencia mendigando pan.”
ü v. 28: “Porque YHVH ama la justicia y no
desampara a sus fieles; para siempre serán guardados …”
ü v. 39-40: “Pero la salvación de los justos
proviene de YHVH; Él es su fortaleza en tiempos de angustia. Y YHVH los ayuda y
los libera; los libera de los impíos y los salva, porque en Él se refugiaron”
En resumen: hoy la diferencia a veces
se ve oscura, pero no es permanente. Llegará el día en que Dios la hará
evidente.
¿Dónde se manifiesta
esta justicia diferenciadora de Dios?
En toda la Escritura y en todo
lugar.
La Escritura lo muestra en varios
contextos:
1.
En Sodoma Dios no destruye al justo con el impío (Génesis 18:20-33).
2.
En los juicios sobre Judá Declara destinos distintos: «El que
a muerte, a muerte; el que a espada, a espada…» (Jeremías 15:1-3).
3.
En los Salmos Se enseña una y otra vez la suerte final opuesta de justos e
impíos (Salmo 37; Salmo
34:19-21).
4.
En la afirmación de que no hay paz para los impíos
«No hay paz, dijo mi Dios, para los
impíos» (Isaías 57:21).
5.
En la promesa de una distinción manifiesta Se discenirará la diferencia entre
el que sirve a Dios y el que no le sirve (Malaquías 3:18).
El principio es universal,
porque Dios no hace acepción de personas (Romanos 2:11).
¿Cómo actúa Dios para mantener
esta distinción y cómo debe responder el ser humano?
Cómo actúa Dios
Dios mantiene la distinción entre el
justo y el impío de estas maneras:
1.
Registra a los que le temen Los escribe en un libro de memoria y
los considera Su especial tesoro (Malaquías 3:16-18).
2.
Sabe separar ambos destinos Rescata al justo y reserva al impío
para el día del juicio (2 Pedro 2:9).
3.
No destruye al justo con el impío Como se ve en Sodoma: Dios está dispuesto
a perdonar por causa de los justos, pero no confunde a unos con otros (Génesis 18:23-32).
4.
Puede juzgar sin anular Su protección Él sabe usar distintos medios para
juzgar al impío sin contradecir la protección prometida al que confía en Él (Salmo 91).
Cómo debe responder el
ser humano
La respuesta correcta es:
·
Temer a YHVH
·
Pensar en Su nombre
·
Servirle con fidelidad (Malaquías 3:16)
Sabiendo que:
·
la cercanía a personas justas no salva
automáticamente al impío (Jeremías 15:1-3; Ezequiel 18:20);
·
la responsabilidad es individual.
El llamado es claro: estar entre
aquellos de quienes Dios dice:
«Serán para mí especial tesoro» (Malaquías 3:17).
Textos que refuerzan la enseñanza
·
2 Pedro 2:9: Dios sabe rescatar al justo y guardar al impío para el
juicio.
·
Malaquías 3:18: Habrá una distinción evidente entre
el justo y el malo.
·
Isaías 3:10-11: Destinos opuestos según la
conducta.
·
Salmo 37:9, 10, 17, 20, 28, 38, 39-40: Los impíos serán cortados; los
mansos heredarán la tierra. YHVH sostiene a los justos.
·
Proverbios 11:21: El malo no quedará sin castigo;.
·
Ezequiel 18:20, 23, 30-32: Responsabilidad individual: el
justo no carga con la culpa del impío, ni viceversa.
·
Salmo 34:19-21: Muchas son las aflicciones del
justo, pero de todas ellas le librará YHVH. El mal matará al impío.
Conclusión:
Dios
no trata de la misma manera al justo y al impío. Su justicia es imparcial: no
hace acepción de personas (Romanos 2:11), pero tampoco confunde a quien le teme
con quien le desprecia.
Aunque
en el presente a veces parezca que el impío prospera y que servir a Dios no
tiene provecho (Malaquías
3:14-15), Él tiene un libro de memoria. Los que temen a YHVH son Su especial
tesoro, y llegará el día en que se discierna claramente la diferencia entre
el justo y el malo (Malaquías 3:16-18).
La
cercanía a un justo no salva automáticamente al impío (Jeremías 15:1-3).
Tampoco la culpa de los padres condena sin remedio al hijo (Ezequiel 18:20). Cada
uno responde por su propio camino. Delante de Dios no hay “suerte prestada”.
Él
sabe librar al piadoso y reservar al injusto para el día del juicio (2 Pedro
2:9). No destruye al justo con el impío (Génesis 18:23-32).
Y no hay paz para los impíos (Isaías 57:21).
Por
tanto, el llamado es claro:
1)
Temer a YHVH y
guarda sus mandamientos (Eclesiastés 12:13)
teniendo presente que temer a YHVH es aborrecer el mal (Proverbios 8:13),
2)
Piensa en Su
nombre (Malaquías 3:16)
3)
Estar entre
aquellos de quienes Él dice: «Serán para mí especial tesoro.» (Malaquías 3:17)
Resumiendo
podemos decir: El justo y el impío no corren la misma suerte.
9. El tiempo del juicio
final sobre los que destruyen la tierra
La Escritura anuncia un momento
determinado en el cual Dios ejecutará Su juicio final. Apocalipsis 11:18 lo
declara con claridad:
«Las naciones se airaron, y tu ira ha venido, y el
tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los
profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los
grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.»
Este versículo presenta tres
realidades que convergen en un mismo tiempo:
1.
La ira de las naciones.
2.
La ira de Dios que llega.
3.
El momento en que Dios recompensa a Sus siervos y destruye
a los que destruyen la tierra.
No se trata de un juicio parcial ni
temporal. Es el tiempo fijado por Dios para tratar de forma definitiva con
quienes corrompen y destruyen la tierra.
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Qué caracteriza este
juicio final?
Es un juicio de retribución
completa.
Dios hace dos cosas al mismo tiempo
(Apocalipsis 11:18):
1.
Da el galardón a Sus siervos, los profetas, los santos y a todos los que
temen Su nombre.
2.
Destruye a los que destruyen la tierra.
La Escritura lo describe así:
·
2 Pedro 3:7, 10-12 Los cielos y la tierra actuales están reservados para
el fuego. En ese día los cielos pasarán con grande estruendo, los elementos se
derretirán con fuego ardiente y la tierra será quemada.
·
Apocalipsis 20:11-15 El juicio se realiza delante del gran trono blanco. Los
muertos son juzgados según sus obras, y todo aquel que no se encuentra
escrito en el libro de la vida es lanzado al lago de fuego.
En resumen: no es un juicio parcial.
Es el momento definitivo en que Dios recompensa a los Suyos y ejecuta
destrucción completa sobre quienes corrompieron y destruyeron la tierra.
¿Por qué Dios ejecutará
juicio final sobre los que destruyen la tierra?
Porque ellos llenan la tierra de corrupción
y violencia, y Dios no deja sin juicio esa destrucción.
La Escritura lo explica así:
1.
El trasfondo principal está en Génesis 6:11-13 La tierra estaba corrompida delante
de Dios y llena de violencia.
Entonces Dios declara:
«El fin de toda carne ha venido
delante de mí… he aquí que yo los destruiré con la tierra.» El principio es
claro: quienes corrompen y destruyen la tierra son destruidos junto con ella.
2.
Apocalipsis 11:18 retoma el mismo principio En el tiempo final, Dios no solo recompensa
a Sus siervos, sino que destruye a los que destruyen la tierra.
3.
Isaías 24:4-6
explica la causa La
tierra es contaminada por sus moradores, porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho y quebrantaron el
pacto eterno. Por eso la maldición devora la tierra y sus habitantes son
asolados.
4.
Es un juicio de justicia retributiva Apocalipsis 18:5-8 muestra el mismo
patrón: conforme a lo que hicieron, se les da; la destrucción vuelve sobre
quienes destruyeron.
En resumen: Dios ejecutará este
juicio final porque la destrucción de la tierra no queda impune. Quienes la
corrompen con violencia, maldad y quebrantamiento de Su orden recibirán
destrucción a su vez.
¿A quién se refiere la
expresión “los que destruyen la tierra”?
Se refiere a todos aquellos que corrompen,
contaminan y llenan de violencia la tierra, tanto en el sentido moral y
espiritual como en el material.
La Escritura lo explica así:
1.
Génesis 6:11-13 – El trasfondo principal
«La tierra estaba corrompida delante
de Dios, y estaba la tierra llena de violencia… El fin de toda carne ha venido
delante de mí, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he
aquí que yo los destruiré con la tierra.» Aquí aparece el mismo principio: los
que corrompen y llenan de violencia la tierra son destruidos junto con ella.
2.
Apocalipsis 11:18 – Retoma ese principio En el tiempo final Dios
declara que llegará el momento de destruir a los que destruyen la tierra.
No es solo un juicio sobre personas aisladas, sino sobre quienes participan
activamente en su corrupción.
3.
Isaías 24:4-6 – La tierra contaminada por sus
habitantes La tierra es contaminada por sus moradores, porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho y quebrantaron el
pacto eterno. Por eso la maldición devora la tierra.
4.
Jeremías 51:25 y
Apocalipsis 18–19 –
El sistema destructor Babilonia es llamada «monte destructor que destruye toda
la tierra» (Jeremías
51:25). Apocalipsis retoma esta imagen y muestra el juicio sobre el sistema
que corrompe la tierra (Apocalipsis 19:2).
5.
Apocalipsis 19:2 Dios juzga a la gran ramera «que ha corrompido la
tierra con su fornicación».
En resumen: “Los que destruyen la
tierra” incluye:
·
a las personas que llenan la tierra de violencia y
corrupción (Génesis 6),
·
a los sistemas y poderes que la corrompen (Babilonia /
Apocalipsis 18–19),
·
y a todos los que participan en esa destrucción moral,
espiritual y material.
Por eso Apocalipsis 11:18 anuncia que
llegará el tiempo en que Dios los destruirá.
¿Cuándo ocurrirá este
juicio?
En el tiempo determinado por Dios,
cuando dice: «tu ira ha venido» (Apocalipsis 11:18).
En ese momento ocurre algo muy
revelador:
·
Las naciones existen y se aíran. No han desaparecido. Siguen
presentes, llenas de ira, se enfurecen y se levantan contra Dios y contra Su
Cristo (Salmos 2:1-2;
Apocalipsis 11:18). El hecho de que se aíren demuestra que aún están activas
sobre la tierra cuando llega este tiempo.
·
¿Tiene Dios miedo de la ira de las naciones? No. El Salmo 2:4-5 responde
con claridad:
«El que mora en los cielos se reirá;
el Señor se burlará de ellos.» Dios no teme la ira de las naciones. Al
contrario: cuando ellas se aíran, Su ira se manifiesta.
·
¿Por qué están airadas las naciones? Porque se oponen al gobierno de Dios
y rechazan Su autoridad (Salmo 2:2-3).
Apocalipsis 11:18 muestra que su ira coincide exactamente con el momento en que
la ira de Dios llega.
Este tiempo coincide con:
·
El juicio final delante del gran trono blanco
(Apocalipsis 20:11-15),
·
Y el día del Señor anunciado en 2 Pedro 3:10, en el
cual los cielos pasarán con grande estruendo y la tierra será quemada.
No es un juicio parcial ni temporal.
Es el juicio escatológico definitivo, en el cual Dios recompensa a Sus
siervos y destruye a los que destruyen la tierra… mientras las naciones
todavía existen y están airadas.
¿Dónde se ejecutará
este juicio?
Sobre toda la tierra y sobre todos
los que la destruyen.
La Escritura lo muestra en varios
niveles:
·
Apocalipsis 11:18 lo presenta en el momento en que el reino de Dios se
manifiesta sobre el mundo: es el tiempo de destruir a los que destruyen la
tierra.
·
Isaías 24:4-6 describe que la tierra misma es
afectada: se contaminó bajo sus moradores, porque traspasaron la ley, y por eso la maldición
devoró la tierra.
·
2 Pedro 3:7 declara que los cielos y la tierra están reservados para
el fuego hasta el día del juicio.
·
Apocalipsis 18–19 muestra el juicio cayendo sobre Babilonia, el sistema
que corrompe y destruye la tierra.
·
Apocalipsis 20:11-15 lo sitúa delante del gran trono blanco, donde
comparecen todos los muertos para ser juzgados.
En resumen: no es un juicio local.
Abarca la tierra, los sistemas que la corrompen y a todas las personas que
participan en su destrucción.
¿Cómo actuará Dios en
este juicio y cómo debe responder el ser humano?
Cómo actuará Dios
Dios hará dos cosas al mismo tiempo
(Apocalipsis 11:18):
1.
Recompensará a Sus siervos los profetas, a los santos y a todos los que
temen Su nombre.
2.
Destruirá a los que destruyen la tierra.
La forma de este juicio se describe
así:
·
Con fuego Los cielos y la tierra actuales están reservados para el
fuego. En ese día los cielos pasarán con grande estruendo, los elementos se
derretirán y la tierra será quemada (2 Pedro 3:7, 10-12).
·
Según las obras de cada uno Los muertos serán juzgados conforme
a lo que esté escrito en los libros, según sus obras (Apocalipsis 20:12-13).
·
Con retribución proporcional Conforme a lo que hicieron, se les
dará. Los que corrompieron y destruyeron recibirán destrucción (Apocalipsis
18:5-8).
Cómo debe responder el
ser humano
La respuesta correcta es temer el
nombre de Dios y permanecer entre aquellos a quienes Él dará galardón
(Apocalipsis 11:18).
·
El ejemplo de los días de Noé advierte que la corrupción
y la violencia de la tierra traen destrucción sobre los que las practican (Génesis 6:11-13).
·
La única seguridad está en pertenecer a quienes temen
el nombre de Dios y están escritos en el libro de la vida (Apocalipsis
20:15).
En resumen: Dios destruirá a los
destructores y recompensará a los Suyos. La única respuesta segura es temer Su
nombre y permanecer en Él.
Textos que refuerzan la enseñanza
·
Génesis 6:11-13: Los que corrompen/destruyen la
tierra son destruidos junto con ella. Es el trasfondo principal de Apocalipsis
11:18.
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Apocalipsis 19:2: Identifica a Babilonia (el sistema que
corrompe/destruye la tierra) como objeto del juicio de Dios.
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Jeremías 51:25: Babilonia es llamada «monte
destructor que destruye toda la tierra».
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Isaías 24:4-6: La tierra es contaminada por el
pecado de sus habitantes, y por eso viene el juicio.
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2 Pedro 3:7, 10-12: Juicio final por fuego sobre los impíos y sobre la
tierra corrompida.
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Salmo 2:1-5: Las naciones se enfurecen, pero
llega la ira de Dios.
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Apocalipsis 18:5-8: Principio de retribución: los que destruyen y
corrompen reciben destrucción.
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Apocalipsis 20:11-15: El juicio final delante del gran trono blanco.
Conclusión:
Este juicio sigue el mismo principio
que en los días de Noé: los que llenan la tierra de violencia y corrupción son
destruidos (Génesis
6:11-13; Apocalipsis 11:18).
En el fin de los tiempos se aplica
especialmente a Babilonia y a todos los sistemas y personas que corrompen la
tierra moral, espiritual y materialmente (Jeremías 51:25;
Apocalipsis 19:2).
En ese día ocurrirán dos cosas al
mismo tiempo (Apocalipsis 11:18):
·
Dios recompensará a Sus siervos, a los santos y
a todos los que temen Su nombre.
·
Dios destruirá a los que destruyen la tierra.
Las naciones existirán y se airarán,
pero Dios no temerá su ira (Salmo 2:1-5). Su
ira llegará, y el juicio será completo: por fuego (2 Pedro 3:7, 10-12), según las
obras de cada uno (Apocalipsis 20:12-13) y delante del gran trono blanco
(Apocalipsis 20:11-15).
La única seguridad está en temer el
nombre de Dios y estar escrito en el libro de la vida (Apocalipsis 20:15). El
tiempo de ese juicio llegará, y nadie que destruya la tierra quedará sin
respuesta delante de Él.
10. La protección
divina y las condiciones para estar a salvo de las desgracias – La vacuna ante lo malo
La vacuna contra los desastres se
puede resumir en una sola frase: “Que Dios nos oiga”.
Imagínate que no quieres que venga un
terremoto.
Lo más sencillo sería decirle a Dios:
“No quiero un terremoto”, y listo.
Pero la pregunta del millón es: ¿Cómo
hacer que Dios nos oiga?
No es automático. No es magia. Está
ligado a condiciones claras.
Cuando una persona —o un grupo—
cumple esas condiciones, su presencia puede convertirse en un factor de
contención del juicio en el lugar donde se encuentra.
¿Cuáles son estas
condiciones?
Se encuentran especialmente en el verdadero
ayuno de Isaías
58:3-12. No consiste en dejar de comer. El verdadero ayuno para que
Dios oiga consiste en lo siguiente:
ü Soltar las ataduras de maldad,
ü Desatar las correas del yugo,
ü Y dejar ir a los oprimidos libres,
ü Y que todo yugo rompáis
ü Partir para el hambriento tu pan,
ü A los pobres sin hogar traer a casa,
ü Cuando veas al desnudo, lo cubras,
ü Y de tu propia carne no te escondas
Cuando se hace ese ayuno, Dios promete: «Entonces invocarás, y YHVH responderá; clamarás, y dirá: ¡heme
aquí!»
Y Si además:
ü Quitas de en medio de ti el yugo,
ü El extender el dedo y el hablar maldad
ü Y derrames al hambriento tu alma,
ü Y el alma afligida sacies.
Qué más se consigue con el verdadero ayuno
Entonces surgirá en la oscuridad tu luz, y tu tiniebla como el
mediodía. y te
guiará YHVH de continuo, y saciará en las sequedades tu alma, y tus huesos
fortalecerá; y serás como huerto regado, y como manantial de aguas cuyas no
faltan sus aguas.
Y edificarán de ti las ruinas
antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás; y será
llamado a ti reparador de brecha, restaurador de sendas para habitar.
Eso es mucho más que una protección
ocasional. Es vivir bajo el cuidado activo de Dios.
Desarrollo del estudio
con preguntas ampliadas
¿Por qué Dios ofrece
protección frente a las desgracias?
Porque Él es bueno, es fortaleza
en el día de la angustia, y conoce a los que en Él confían
La Escritura lo muestra así:
1.
Fluye de Su carácter
« Bueno es YHVH, una
fortaleza en el día de la angustia, y conoce a los que confían en Él » (Nahúm 1:7). Dios no es
indiferente al clamor de quienes caminan en justicia y le temen.
2.
Responde cuando se cumplen Sus condiciones Isaías 58:3-12 enseña
que, cuando se vive el verdadero ayuno —cumpliendo todos los requisitos—, Dios
promete:
«Entonces
invocarás, y te oirá YHVH; clamarás, y dirá Él: Heme aquí…» y
se convierte en retaguardia (Isaías 58:9-11).
3.
Protege de forma activa a los que le temen
«El ángel de YHVH acampa alrededor de los que le temen, y
los rescata » (Salmo
34:7).
En resumen: la protección de Dios no
es arbitraria ni mágica. Fluye de Su carácter bueno y de una relación real de confianza
y obediencia.
¿A quién se dirige esta
promesa de protección?
A quienes cumplen las condiciones
que Dios mismo establece.
No es una promesa automática para
cualquiera. La Escritura la dirige a personas concretas:
1.
A quienes practican el verdadero ayuno. Los que sueltan la iniquidad, cesan
la opresión y muestran misericordia (Isaías 58:6-12).
2.
A quien habita al abrigo del Altísimo. El que mora bajo la sombra del
Omnipotente y tiene a YHVH por morada; pues «Al que al Altísimo ha puesto
por su morada santa. No le sobrevendrá mal, ni plaga se acercará en su
habitación…» (Salmo
91:1-16).
3.
Al justo que corre al nombre de YHVH
«Torre fuerte es el nombre de YHVH; a
él correrá el justo, y será levantado» (Proverbios 18:10).
4.
A los que confían en Él y le temen
o «…conoce a los
que en él confían» (Nahúm
1:7).
o «El ángel de
YHVH acampa alrededor de los que le temen, y los defiende» (Salmo 34:7).
En resumen: la protección se dirige a
quienes viven en una relación real de obediencia, temor de Dios y confianza
en Él.
¿Qué condiciones
establece Dios para que Su protección se manifieste y oiga?
1. El verdadero ayuno que se registra
en Isaías 58:3-12
y tiene las siguientes condiciones:
ü Soltar las ataduras de maldad,
ü Desatar las correas del yugo,
ü Y dejar ir a los oprimidos libres,
ü Y que todo yugo rompáis,
ü Partir para el hambriento tu pan,
ü A los pobres sin hogar traer a casa,
ü Cuando veas al desnudo, lo cubras,
ü Y de tu propia carne no te escondas.
Cuando esto se cumple, Dios promete:
«Entonces invocarás, y te oirá YHVH… y la gloria de YHVH
será tu retaguardia» (Isaías
58:8-9).
2. Habitar en el abrigo del Altísimo
viviendo su nombre YHVH
«El
que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente»
(Salmo 91:1-16).
Que implica estar a la
sombra de YHVH alojado.
Diré a YHVH: mi refugio y mi fortaleza, mi Dios,
confiaré en Él.
Consecuencias de
habitar al amparo del Altísimo y alojarse a la sombra de YHVH.
ü Porque Él te
librará del lazo del cazador y de la peste destructora.
ü
Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas
hallarás refugio;
ü
Escudo y baluarte es su verdad.
ü No temerás al
terror nocturno, ni a la saeta que vuela de día.
ü Ni de la peste
que anda en la oscuridad,
ü Ni de la
destrucción que asola al mediodía.
ü Caerá a tu lado
mil, y diez mil a tu diestra; más a ti no llegará.
ü Ciertamente con tus
ojos mirarás, y la retribución de los impíos verás, porque tú, oh YHVH, eres mi refugio.
Consecuencias de tener a YHVH como morada santa.
Al Altísimo has puesto por tu morada santa.
ü No te
sobrevendrá mal,
ü Ni plaga se
acercará en tu habitación. Porque a sus ángeles
mandará acerca de ti, para guardarte en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que no
tropieces con piedra tu pie.
Cuál es el labor de los
que hacen a YHVH por morada santa
1.
Encima del león y la cobra tensaras un arco, arruinaras
al guerrero fiero y al dragón.
2.
Porque en mí ha puesto su amor:
o
Yo lo libraré;
o
lo pondré en alto,
3.
Porque ha conocido
mi nombre. me invocará, y
yo le responderé;
Cuál es la promesa de
YHVH para los que hacen a YHVH por morada santa
Con él estaré yo en la angustia; lo
libraré y lo glorificaré, largura de días lo saciaré, y le
haré ver mi salvación.”
3. Temer a YHVH
«El ángel de YHVH acampa alrededor de
los que le temen, y los defiende » (Salmo 34:7).
4. Correr a Él como torre fuerte
«Torre fuerte es el nombre de YHVH; a
él correrá el justo, y será levantado » (Proverbios 18:10).
5. Mantener el pensamiento fijo en Él
« Al de propósito firme, tú guardarás
en completa paz, porque en ti confía » (Isaías 26:3-4).
6. Habitar en los caminos santos en la
ciudad de verdad.
« Ciertamente un pueblo en Sión habitará
en Jerusalén, llorar
no llorarás más; el que tiene piedad se apiadará de ti a la voz de tu clamor; en cuanto lo oiga, te responderá.»
(Isaías 30:19).
Es oportuno entender que Jerusalén es llamada ciudad de verdad (Zacarías 8:3) y Sión
es el monte santo de Dios (Salmos 2:6). También,
el Señor promete convertir todos sus montes en caminos y levantar sus calzadas
(Isaías 49:11).
Por tanto, para que Dios escuche y
responda cuando clames, es necesario habitar en esos caminos [los montes de Dios ] santos [Sion] en la ciudad de verdad [Jerusalén].
Para que el pueblo habite en Sión;
este cantico será cantado en tierra de Judá, para que su pueblo confié en YHVH
para siempre:
«Ciudad fuerte tenemos; salvación
pondrá YHVH por muros [YHVH
es por muro alrededor (Zacarias 2:1-5)] y antemuros [Se encuentra su forma en Apocalipsis 21]
.
¡Abran las puertas, para que entre la
nación justa que guarda la verdad!
Al pensamiento firme lo guardarás en completa paz, porque en ti (YHVH) confía. Confiad
en YHVH para siempre, porque en YAH, YHVH, está la roca de los siglos. Porque
él ha abatido a los que habitan en las alturas, a la ciudad inaccesible; él la
derriba, él la humilla hasta la tierra; él la hace tocar hasta el polvo. La
pisoteará un pie, los pies de un afligido, los pasos de los necesitados.» (Isaías 26:1-6)
Los antemuros de la nueva Jerusalén
su diseño lo podemos ver en la siguiente gráfico:

Notas:
1.
Las tribus de Israel están ubicadas según Números
2:1-34, formando el antemuro (el campamento alrededor del tabernáculo).
2.
Las doce tribus se disponen tres a cada lado, de la
misma manera que aparecen en las puertas de la Nueva Jerusalén (Apocalipsis
21:12-13).
3.
El orden en que caminan sigue el de los 144.000 de
Apocalipsis 7:4-8: comienza con Judá y termina con Benjamín. Los que andan por
estos caminos no se vuelven mientras caminan (Ezequiel 1:9).
4.
Estos caminos unen una tribu con otra (Ezequiel 1:9).
5.
Los caminos forman arcos altos y llenos de ojos
(Ezequiel 1:18), como una rueda dentro de otra rueda (Ezequiel 1:16), y el
espíritu está en las ruedas (Ezequiel 1:20-21).
6.
Los ojos de Dios (las siete iglesias de Apocalipsis
1–3) se encuentran en las intersecciones de estos caminos de los 144.000.
7.
Debajo de cada camino se ven manos de hombre (Ezequiel
1:8). Su sonido es como el ruido de muchas aguas, como la voz del Omnipotente,
como el ruido de una muchedumbre o de un ejército (Ezequiel 1:24). Hay una voz
sobre sus cabezas (Ezequiel 1:25) y uno sentado en el trono con apariencia de
hombre (Ezequiel 1:26).
8.
Los que caminan por estos caminos se mueven con la
rapidez del relámpago (Ezequiel 1:14).
9.
El aspecto de la ciudad fuerte muestra: a la derecha
el rostro de león, a la izquierda el de buey, al norte el de águila y al sur el
de hombre (Ezequiel 1:10).
10.
Los que se mueven por estos caminos lo hacen cuando el
espíritu les indica que se muevan (Ezequiel 1:12).
11.
En este cántico, el muro exterior es YHVH (Zacarías
2:1-5).
12.
La longitud, la anchura y la altura de la ciudad son
iguales (Apocalipsis 21:16).
13.
Hay que considerar los diferentes significados que se
le da a los doce tribus en el tiempo.
14.
Para ver el alance y el propósito del cántico los
144.000 de las tribus de Israel se tiene que entender los significados de las
doce hijos de Jacob
¿Qué dijeron las madres
(y en algunos casos Jacob) al nacer cada uno de los doce hijos, y qué
profetizaron después Jacob y Moisés sobre cada tribu?
|
Hebreo
(sin vocales) |
Nombre |
Significado |
Respaldo
significado |
Profecía
de Jacob (Génesis 49) |
Respaldo |
Profecía
de Moisés (Deuteronomio 33) |
Respaldo |
|
ראובן |
Rubén |
“He aquí un hijo” |
Gn 29:32 |
Primogénito, excelencia de dignidad y poder, pero inestable como el
agua; no sobresaldrá por haber profanado el lecho de su padre. |
49:3-4 |
Viva
Rubén, y no muera, y
no sean pocos sus varones. |
33:6 |
|
שמעון |
Simeón |
“Oído” / “El que oye” |
Gn 29:33 |
Hermanos (con Leví), instrumentos
de violencia y crueldad; serán divididos y esparcidos en Israel. |
49:5-7 |
No recibe bendición individual (su
territorio quedó dentro de Judá). |
— |
|
לוי |
Leví |
“Unido” / “Adherido” |
Gn 29:34 |
Hermanos (con Simeón), instrumentos
de violencia y crueldad; serán divididos y esparcidos en Israel. |
49:5-7 |
Tus Tumim y Urim sean para tu varón
piadoso; enseñarán tus
juicios a Jacob y tu ley a Israel; bendice su fuerza y acepta la obra
de sus manos. |
33:8-11 |
|
יהודה |
Judá |
“Alabanza” |
Gn 29:35 |
Te
alabarán tus hermanos;
león; no se
apartará el cetro de Judá hasta que venga Siloh. Atando a la vid su pollino, Y a la
cepa el hijo de su asna, Lavó en el vino su vestido, Y en
la sangre de uvas su manto. Sus
ojos, rojos del vino, Y sus dientes blancos de la leche. |
49:8-12 |
Oye, oh YHVH, la voz de Judá, y
llévalo a su pueblo; sus manos le basten, y tú seas ayuda contra sus
enemigos. |
33:7 |
|
זבולון |
Zabulón |
“Habitación” |
Gn 30:20 |
Habitará a la ribera del mar y será puerto de naves. |
49:13 |
Alégrate, Zabulón, en tus salidas (junto con Isacar); llamarán a los pueblos al monte y
chuparán la abundancia de los mares. |
33:18-19 |
|
יששכר |
Isacar |
“Hay recompensa” |
Gn 30:18 |
Asno
fuerte que se recuesta
entre los apriscos Y vio
que el descanso era bueno, y que la tierra era deleitosa; y bajó su hombro para llevar, y sirvió en tributo. |
49:14-15 |
Alégrate, Isacar, en tus tiendas
(junto con Zabulón); llamarán
a los pueblos al monte y chuparán la abundancia de los mares. |
33:18-19 |
|
דן |
Dan |
“Juez” |
Gn 30:6 |
Juzgará a su pueblo; Será
Dan serpiente junto al camino, Víbora junto a la senda, que muerde los
talones del caballo, Y hace caer hacia atrás al jinete. Tu salvación esperé,
oh YHVH. |
49:16-17 |
Dan es cachorro de león; saltará
desde Basán. |
33:22 |
|
גד |
Gad |
“Fortuna” / “Tropa” |
Gn 30:11 |
Una tropa lo acometerá, pero él acometerá al fin. |
49:19 |
Bendito el que hizo ensanchar a
Gad; como león mora y arrebata brazo y coronilla; ejecutó la justicia de YHVH. |
33:20-21 |
|
אשר |
Aser |
“Feliz” / “Dichoso” |
Gn 30:13 |
Su pan será grueso y dará deleites al rey. |
49:20 |
Bendito sobre los hijos sea Aser;
sea el amado de sus hermanos y moje
en aceite su pie. Hierro y bronce serán tus cerrojos. |
33:24-25 |
|
נפתלי |
Neftalí |
“Mi lucha” |
Gn 30:8 |
Cierva suelta que pronuncia palabras hermosas. |
49:21 |
Neftalí, saciado de favores y lleno
de la bendición de YHVH; poseerá el occidente y el mediodía. |
33:23 |
|
יוסף |
José |
“Él añadirá” |
Gn 30:24 |
Rama fructífera junto a una fuente;
Cuyos vástagos se extienden sobre el muro; Le causaron amargura, Le
asaetearon, Y le aborrecieron los arqueros;
Mas su arco se mantuvo poderoso, Y los brazos de sus manos se
fortalecieron Por las manos del Fuerte de Jacob; abundantes
bendiciones de los cielos, del abismo, del los pechos y el vientre… |
49:22-26 |
Bendita
de YHVH su tierra con
lo mejor de los cielos y del abismo; sus cuernos como de búfalo; con ellos herirá a los pueblos.
(Incluye a Efraín y Manasés). |
33:13-17 |
|
בנימין |
Benjamín |
“Hijo de la diestra” |
Gn 35:18 |
Lobo arrebatador; a la mañana devora la
presa y a la tarde reparte
los despojos. |
49:27 |
El
amado de YHVH habitará
confiado cerca de él; lo cubrirá siempre, y entre sus hombros morará. |
33:12 |
¿Qué dijeron otros
profetas de las doce tribus?
|
Hebreo
(sin vocales) |
Nombre en
español |
Lo que
profetizó / dijo Débora (Jueces 5) |
Respaldo |
Lo que
profetizó Ezequiel (Ez 48) |
Respaldo |
|
ראובן |
Rubén |
Hubo
grandes resoluciones de
corazón, pero se quedó entre
los rediles oyendo los balidos de los rebaños (no participó
plenamente). |
5:15-16 |
Recibe porción de tierra al sur de
Efraín. |
48:6 |
|
שמעון |
Simeón |
No es mencionada en el cántico. |
— |
Recibe porción de tierra al sur de
Benjamín. |
48:24 |
|
לוי |
Leví |
No es mencionada en el cántico. |
— |
No recibe tierra tribal ordinaria;
tiene una porción sagrada especial junto al santuario (para sacerdotes y
levitas). |
48:8-22 |
|
יהודה |
Judá |
No es mencionada en el cántico. |
— |
Recibe porción de tierra al sur de
Rubén, junto a la porción sagrada. |
48:7 |
|
דן |
Dan |
Se
quedó junto a las naves
(no participó en la batalla). |
5:17 |
Recibe la porción más al norte de
todas. |
48:1 |
|
נפתלי |
Neftalí |
En las alturas del campo; arriesgó su vida. |
5:18 |
Recibe porción de tierra al sur de
Aser. |
48:3 |
|
גד |
Gad |
Galaad se quedó al otro lado del
Jordán (no participó). |
5:17 |
Recibe la porción más al sur de
todas. |
48:27 |
|
אשר |
Aser |
Se mantuvo a la ribera del mar y se quedó en sus puertos (no
participó). |
5:17 |
Recibe porción de tierra al sur de
Dan. |
48:2 |
|
יששכר |
Isacar |
Sus príncipes fueron con Débora y
con Barac; se precipitaron al valle. |
5:15 |
Recibe porción de tierra al sur de
Simeón. |
48:25 |
|
זבולון |
Zabulón |
De
Zabulón vinieron los que tenían vara de mando; el pueblo expuso su vida hasta
la muerte. |
5:14, 18 |
Recibe porción de tierra al sur de
Isacar. |
48:26 |
|
יוסף |
José |
Representado por Efraín (participó)
y por Maquir (Manasés), de
quien bajaron príncipes/jefes. |
5:14 |
Se divide en dos tribus: Manasés
(al sur de Neftalí) y Efraín (al sur de Manasés). |
48:4-5 |
|
בנימין |
Benjamín |
Detrás de ti, Benjamín, con tus pueblos
(participó). |
5:14 |
Recibe porción de tierra al sur de
la porción sagrada. |
48:23 |
En resumen:
Cuando estas realidades están
presentes —justicia, misericordia, confianza y temor de Dios—, Él promete oír
el clamor y ser retaguardia.
¿Cuándo se manifiesta
esta protección divina?
Cuando se cumplen las condiciones y
se clama a Dios.
La Escritura lo muestra así:
1.
Cuando se invoca conforme a Sus condiciones
«Entonces
invocarás, y te oirá YHVH; clamarás, y dirá él: Heme aquí» (Isaías 58:9).
2.
En medio del peligro y la destrucción Salmo 91 describe
protección en medio de la peste, la flecha y la destrucción que asolan (Salmo 91:5-7).
3.
En múltiples tribulaciones
«En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te tocará el mal» (Job 5:19-22).
4.
Aun cuando todo se estremezca
«Dios es nuestro amparo y fortaleza…
Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los
montes al corazón del mar» (Salmos 46:1-2).
En resumen: La protección divina se manifiesta
cuando hay clamor y obediencia. No siempre elimina toda dificultad, pero
asegura que Dios responde y guarda a quienes le buscan conforme a Sus
condiciones.
¿Dónde se experimenta
esta protección?
En el lugar donde se encuentra
la persona que cumple las condiciones.
La Escritura lo muestra así:
1.
En la morada del Altísimo Quien habita al abrigo del Altísimo
vive bajo Su sombra… (Salmos 91:1-16).
2.
En la salida y en la entrada
«YHVH te guardará de todo mal… YHVH
guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre» (Salmos 121:7-8).
3.
Como retaguardia de quien practica el verdadero ayuno Isaías 58:3-12
promete que la gloria de YHVH será la retaguardia de quien vive ese ayuno (Isaías 58:8-9).
4.
Como factor de contención en un lugar La presencia de personas justas
puede contener el juicio en el sitio donde están. En Génesis 18:20-33,
la presencia de justos habría detenido la destrucción de Sodoma. No porque
ellos controlen los acontecimientos, sino porque Dios responde a quienes
realmente le obedecen y le escuchan.
En resumen: esta protección no es
abstracta. Se experimenta donde está la persona que camina en las
condiciones que Dios ha establecido.
¿Cómo actúa Dios en
esta protección y cómo debe responder el ser humano?
Cómo actúa Dios
Dios actúa de forma real y concreta:
1.
Oye el clamor y responde
«Entonces
invocarás, y te oirá YHVH; clamarás, y dirá él: Heme aquí» (Isaías
58:9).
2.
Pastorea y se convierte en retaguardia Promete pastorear continuamente y
que Su gloria será la retaguardia (Isaías 58:8-11).
3.
Guarda de todo mal
«YHVH te guardará de todo mal…
guardará tu salida y tu entrada» (Salmo 121:7-8).
4.
Acampa alrededor de los que le temen
«El ángel de YHVH acampa alrededor de
los que le temen, y los defiende» (Salmo 34:7).
5.
Hace que ninguna arma prospere
«Ninguna arma forjada contra ti
prosperará» (Isaías 54:17).
Cómo debe responder el
ser humano
La respuesta correcta es:
·
Practicar el verdadero ayuno de Isaías 58
·
Habitar en el abrigo del Altísimo (Salmo 91)
·
Confiar en Él (Nahúm 1:7; Isaías 26:3)
·
Correr a Su nombre como torre fuerte (Proverbios 18:10)
La protección no es magia ni
automatismo. Está ligada a una vida de obediencia, misericordia y confianza
real en Dios.
Cuando estas condiciones se cumplen,
Dios oye. Y Su oír se convierte en la verdadera vacuna ante lo malo.
Textos que refuerzan la enseñanza
·
Salmos 91: Describe a quienes no les sobreviene ningún mal, aunque
caigan mil a su lado. Condición: habitar en el abrigo del Altísimo y confiar en
Él.
·
Proverbios 18:10: El nombre de YHVH es torre fuerte; el justo corre a
ella y se seguro.
·
Salmos 34:7: El ángel de YHVH acampa alrededor de los que le temen.
·
Salmos 121:7-8: YHVH te guardará de todo mal… tu salida y tu entrada.
·
Proverbios 12:21: Ninguna adversidad acontecerá al justo.
·
Isaías 54:17: Ninguna arma forjada contra ti prosperará.
·
Job 5:19-22: En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te
tocará el mal.
·
Nahúm 1:7: YHVH es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce
a los que en Él confían.
·
Salmos 46:1-2: Aun ante terremotos, el que tiene a Dios como refugio no
teme.
·
Isaías 26:3: Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti
persevera, porque en ti ha confiado.
Conclusión
La verdadera vacuna ante lo malo no
es una fórmula mágica ni una oración suelta. Es lograr que Dios nos oiga.
Y Dios oye cuando:
·
Se practica el verdadero ayuno de Isaías 58,
·
Se habita en el abrigo del Altísimo (Salmo 91),
·
Se confía en Él,
·
Y se vive en justicia y misericordia.
Cuando estas condiciones se cumplen,
la presencia de esa persona puede convertirse en un factor de contención
del juicio en el lugar donde está. No porque controle el terremoto ni los
acontecimientos, sino porque Dios responde a quienes realmente le
escuchan y le obedecen.
Entonces se cumple la promesa:
«…irá tu justicia delante de ti, y la
gloria de YHVH será tu retaguardia» (Isaías 58:8).
Eso es mucho más que escapar de un
desastre. Es vivir bajo el cuidado activo de Dios.
Por eso la vacuna se resume en una
sola frase: Que Dios nos oiga.
Y para que Él oiga, hay que vivir de tal
manera que, cuando clamemos, Él pueda responder: «Heme aquí.»
11. Hoy debemos
aprender a vivir en el fuego de Dios
Zacarías 13:8-9; Isaías 31:9 e Isaías
33:14-16
La Biblia habla de un remanente.
No todos serán destruidos, pero tampoco todos quedarán igual.
Dios habla de números. En Zacarías
13:8-9 declara que en toda la tierra:
·
las dos terceras partes serán cortadas y
perecerán,
·
y la tercera parte quedará en ella.
Pero esa tercera parte no se queda
cómoda. Será metida en el fuego, refinada como se refina la plata y
probada como se prueba el oro. Entonces Dios dirá: «Es mi pueblo», y ella dirá:
«YHVH es mi Dios».
Ese fuego de Dios está en Sion
(Isaías 31:9). No es solamente un fuego que destruye. Es el fuego de Su presencia
santa.
Por eso la pregunta más importante no
es solo: “¿Seré parte del tercio que queda?”
La pregunta más profunda es: ¿Quién
puede vivir dentro de ese fuego sin ser consumido?
Isaías 33:14-16 responde con
claridad:
«Se espantaron los pecadores en Sion, el temblor se apoderó de los impíos. ¿Quién de
nosotros habitará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las
llamas eternas?". El que camina en justicia y habla con rectitud; el que
rechaza la ganancia de la opresión, el que sacude sus manos para no recibir
soborno; el que tapa su oído para no oír de planes violentos y cierra
sus ojos para no ver el mal. Este habitará en las alturas; fortalezas de
rocas serán su refugio. Se le dará su pan y sus aguas serán seguras. »
No se trata de formar parte de un
grupo particular.
Se trata de aprender a vivir
en justicia, con rectitud, rechazando la opresión, el soborno y toda forma de
maldad.
Eso es aprender a vivir en el fuego
de Dios.
Desarrollo del estudio con preguntas
ampliadas
¿Qué significa vivir en
el fuego de Dios?
Significa habitar en la presencia
santa de Dios sin ser consumido.
Eso solo es posible mediante una vida
de justicia práctica.
La Escritura lo explica así:
1.
Isaías 33:15 detalla las condiciones
o caminar en
justicia,
o hablar lo recto,
o aborrecer la
ganancia de opresiones,
o rechazar el
soborno,
o no escuchar
propuestas de sangre,
o y cerrar los
ojos a la maldad.
2.
Es un fuego que refina, no solo que destruye El Señor es como fuego purificador y
como jabón de lavadores; purifica a los hijos de Leví para que presenten
ofrenda en justicia (Malaquías 3:2-3).
3.
Nuestro Dios es fuego consumidor
«Porque nuestro Dios es fuego
consumidor» (Hebreos 12:29). Por eso solo quien vive en pureza y justicia puede
permanecer en Él.
En resumen: vivir en el fuego de Dios
no es una experiencia mística vacía. Es aprender a caminar de tal manera que la
presencia santa de Dios no te consuma, sino que te refine y te sostenga.
¿Por qué debemos
aprender a vivir en el fuego de Dios?
Porque Dios ha determinado que el remanente
sea refinado por fuego.
La Escritura lo muestra así:
1.
El remanente pasa por el fuego
«Y la tercera parte la meteré en el
fuego, y la refinaré como se refina la plata, y la probaré como se prueba el oro»
(Zacarías 13:9).
2.
El Señor mismo es fuego purificador
«Porque él es como fuego purificador,
y como jabón de lavadores» (Malaquías 3:2-3).
3.
Dios limpia con juicio y con fuego Él limpia la sangre de Jerusalén con
espíritu de juicio y de fuego (Isaías 4:4).
4.
Nos prueba en el horno de la aflicción
«…te escogí en horno de aflicción»
(Isaías 48:10).
5.
La fe también es probada por fuego La prueba de la fe, mucho más
preciosa que el oro, es probada por fuego para alabanza, gloria y honra (1
Pedro 1:6-7).
Por eso, quien no aprende a caminar
en las condiciones de Isaías 33:15 no podrá morar con el fuego
consumidor.
En resumen: no se trata solo de
“sobrevivir”. Se trata de ser refinados para poder vivir en la presencia
santa de Dios.
¿A quién se dirige este
llamado a vivir en el fuego de Dios?
Al remanente que Dios deja en
la tierra, y por extensión a todo aquel que desea habitar en Su presencia
santa.
La Escritura lo muestra así:
1.
Al tercio que queda En toda la tierra, dos terceras partes serán
cortadas, y la tercera parte quedará y será refinada por fuego (Zacarías
13:8-9).
2.
Al principio del remanente Aunque el número de los hijos de
Israel sea como la arena del mar, solo el remanente será salvo (Romanos 9:27;
Isaías 10:22).
3.
A quienes están delante del fuego consumidor Isaías 33:14-16 plantea la pregunta
directamente:
«¿Quién de nosotros morará con el
fuego consumidor?»
4.
A quienes desean habitar en el santo monte de Dios Salmos 15 y 24 presentan las mismas
condiciones para habitar en Su presencia.
El llamado no está limitado a
un grupo denominacional. Se dirige a quienes caminan en justicia.
En resumen: no se trata de un título
religioso. Se trata de una vida que pueda soportar —y habitar— el fuego de la
presencia de Dios.
¿Cuándo se experimenta
este fuego refinador?
En dos momentos que la Escritura
presenta con claridad:
1.
En el tiempo en que Dios pone al remanente en el fuego
«Y la tercera parte la meteré en el
fuego, y la refinaré como se refina la plata, y la probaré como se prueba el
oro» (Zacarías 13:9).
2.
De manera anticipada, en las pruebas y aflicciones
presentes
o La fe es probada
por fuego para que sea hallada en alabanza, gloria y honra (1 Pedro 1:6-7).
o Dios nos prueba
en el horno de la aflicción (Isaías 48:10).
También Isaías 4:4 habla del día en
que el Señor lave las inmundicias y limpie con espíritu de juicio y de fuego. Y
el fuego de Sión permanece como realidad de la santidad de Dios (Isaías 31:9).
En resumen: hoy es el tiempo de aprender
a caminar de tal manera que se pueda habitar en ese fuego sin ser
consumido. No es solo una realidad futura. También se anticipa en las pruebas
presentes que purifican.
¿Dónde se encuentra
este fuego de Dios?
En Sión.
La Escritura lo declara así:
1.
El fuego y el horno de YHVH están en Sión
«…dice YHVH, cuyo fuego está en Sión,
y su horno en Jerusalén» (Isaías 31:9).
2.
Allí se plantea quién puede habitar con ese fuego Isaías 33:14-16 pregunta:
«¿Quién de nosotros morará con el
fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?» Y
responde que quien cumple las condiciones habitará en las alturas, en fortaleza
de rocas.
3.
Las mismas condiciones se relacionan con el santo
monte de Dios Salmos
15 y 24 presentan quién puede habitar en el tabernáculo de Dios y en Su santo
monte.
En resumen: el fuego de Su presencia
santa no se reduce solo a un lugar geográfico futuro. Es la realidad de Su
santidad, con la cual debemos aprender a vivir hoy.
¿Cómo se aprende a
vivir en el fuego de Dios y cómo debe responder el ser humano?
Cómo se aprende
Se aprende caminando en las
condiciones que Isaías 33:15 establece con claridad:
·
caminar en justicia,
·
hablar lo recto,
·
aborrecer la ganancia de opresiones,
·
rechazar el soborno,
·
cerrar los oídos a propuestas de sangre,
·
y cerrar los ojos para no ver el mal.
Dios refina a Su pueblo como se
refina la plata y se prueba el oro (Zacarías 13:9; Malaquías 3:3). Ese
refinamiento no es teórico: se aprende en la vida práctica.
Cómo debe responder el ser humano
La respuesta es decidir hoy
vivir de esa manera.
Cada uno debe examinarse:
·
¿Camino en justicia?
·
¿Hablo lo recto?
·
¿Aborrezco la ganancia injusta?
·
¿Rechazo el soborno?
·
¿Cierro mis oídos y mis ojos al mal?
Solo así podrá habitar en las alturas
y tener a Dios como refugio seguro (Isaías 33:16).
En resumen: el fuego no se apaga.
O se aprende a vivir en él conforme a las condiciones de Dios, o se es
consumido por él.
Textos que refuerzan la enseñanza
·
Malaquías 3:2-3: El Señor es como fuego purificador y como jabón de
lavadores; purificará a los hijos de Leví.
·
Isaías 4:4: Dios limpia a Sión con espíritu de juicio y de fuego.
·
Isaías 48:10: Nos prueba en el horno de la aflicción.
·
1 Pedro 1:6-7: La fe es probada por fuego, más preciosa que el oro que
perece.
·
Romanos 9:27 (citando Isaías 10:22): Principio del remanente: solo una
porción será salva.
·
Salmos 15 y 24: Las mismas condiciones de justicia y pureza para habitar en
la presencia de Dios.
·
Hebreos 12:29: Nuestro Dios es fuego consumidor.
Conclusión:
Dios ha determinado que habrá un remanente. En toda la
tierra, las dos terceras partes serán cortadas y perecerán. La tercera parte
pasará por el fuego para ser refinada (Zacarías 13:8-9).
A lo largo de este estudio hemos visto el camino completo:
·
Dios llama al arrepentimiento ante los juicios (Lucas
13).
·
Extiende Su paciencia porque no quiere que nadie
perezca (2 Pedro 3:9).
·
Cuando hay burla e indiferencia, Su ira se
intensifica.
·
Su mano permanece extendida sobre las naciones.
·
La copa de Su furor avanza de forma progresiva.
·
Llega un punto en que puede juzgar sin misericordia.
·
Distingue entre el justo y el impío.
·
Usa diversos instrumentos para llamar al retorno.
·
Anuncia un tiempo final sobre los que destruyen la
tierra.
·
Y ofrece protección real a quienes cumplen Sus
condiciones: que Dios nos oiga.
Pero el objetivo final no es solo escapar del juicio. Es aprender
a vivir en el fuego de Dios.
Ese fuego está en Sión (Isaías 31:9). No solo destruye:
también refina. Y la pregunta más profunda no es únicamente: «¿Seré parte del
tercio que queda?»
La pregunta es: ¿Estoy dispuesto a aprender a vivir en el
fuego de Dios?
Ese fuego no se apaga. O aprendemos a caminar en justicia, a
hablar con rectitud, a rechazar la ganancia injusta y a cerrar nuestros ojos al
mal (Isaías 33:15), o seremos consumidos por él.
Hoy puedes decidir: ¿Quieres seguir viviendo como hasta
ahora, o quieres empezar a aprender a habitar en el fuego santo de Dios?
Nota:
Eso es lo que enseño en más de 8.000 páginas en la página web
elmontedesion.com: a vivir sin hacernos daño, viviendo dentro del fuego de
Dios.